Diez sencillos consejos para reducir el uso de plásticos

Llevar cubiertos, usar vasos reutilizables, lavarse las manos con jabón en pastilla y llevar bolsas de casa a la compra son algunas formas de llevar una vida más sostenible./E. C.
Llevar cubiertos, usar vasos reutilizables, lavarse las manos con jabón en pastilla y llevar bolsas de casa a la compra son algunas formas de llevar una vida más sostenible. / E. C.

Pensar en alternativas a los productos desechables es una de las necesidades básicas a la hora de reducir el consumo de residuos

Silvia Cantera
SILVIA CANTERA

Seguro que más de una vez te has encontrado con basura durante un paseo por el monte. Y si no, es más que probable que en un día de playa hayas visto una bolsa de plástico flotando cerca de la orilla. Precisamente el mar es uno de los principales afectados por el abuso de materiales de un solo uso. Tener un estilo de vida más sostenible es bien sencillo con unos pequeños cambios en nuestros hábitos. Con estos diez consejos reducirás de forma notable tu impacto al medio ambiente.

1

Planifica

Es muy importante pensar cuándo vamos a ir a hacer la compra. Si queremos pasar por el supermercado o por cualquier tienda del barrio -ya sea de alimentación, de ropa o de cualquier otro tipo de productos- ahorraremos muchos plásticos innecesarios si llevamos nuestros propios capazos, mochilas o bolsas reutilizables. Llevar siempre a mano una bolsa plegable nunca está de más.

2

Compra a granel

La comodidad y el ritmo de vida tan acelerado que llevamos nos ha hecho acostumbrarnos a hacer toda la compra en una misma superficie. Si en ese local existe la posibilidad de comprar el género a granel, no hay problema, porque evitaremos envases innecesarios. Pero si no, una alternativa interesante es acudir a la frutería, a la pescadería, a la carnicería y a la panadería de la zona. Existen incluso tiendas especializadas en venta a granel, donde encontrarás desde pasta y legumbres hasta especias.

3

Lleva envases de casa

Además de llevar nuestras propias bolsas de casa, una opción interesante es utilizar envases a la hora de ir a la carnicería y la pescadería. Por muy raro que pueda parecernos al principio, los comerciantes no tienen ningún inconveniente en servirnos el embutido en nuestro 'tupper'. Si vas a la frutería o a por el pan, echa mano de bolsas de tela y de red.

4

Usa productos de higiene y cosméticos sostenibles

Por todos es sabido que ahorramos mucha más agua si nos duchamos en vez de bañarnos. Pero es que también podemos contaminar menos si nos lavamos con productos respetuosos con el medio ambiente. Champús y geles en pastilla son alternativas muy interesantes. Además, por regla general, a la larga son más económicos, porque se derrocha menos cantidad. Otro aspecto a tener en cuenta es su composición: en algunos casos están fabricados con químicos contaminantes que se traga nuestro desagüe. Un ejemplo: los productos exfoliantes suelen llevar polietileno, polipropileno y nylon. Será mejor utilizar cosméticos naturales con componentes como la arcilla, las cáscaras de frutos secos y las semillas.

5

Cocina

En vez de comprar tantos productos envasados, cocina. Puede que lleve un poco más de tiempo, pero somos nosotros mismos los que escogemos sus componentes. Se tarda poco más de un minuto en hacer una mayonesa saludable y sabrosa. Será más barata y nos ahorraremos un envase.

6

Bebe de tu propia botella

No solo respetarás el medio ambiente; también ahorrarás dinero. Lleva encima tu propia botella de agua rellenable. Las hay de cristal, acero inoxidable o, en el peor de los casos, plástico reutilizable.

7

Lleva tus propios cubiertos

Evita, en la medida de lo posible, los cubiertos y los vasos de plástico. Si vas a comer en el trabajo, guarda en tu cajón un juego de cuchillo, cuchara y tenedor además de un vaso reutilizable o una taza. Si por el contrario te los dan en un establecimiento de comida, intenta pedir una opción más sostenible. En las cafeterías, por ejemplo, no tienen ningún problema en ponerte café para llevar en tu propio recipiente. Tampoco utilices pajitas de plástico; en caso de necesidad, existen reutilizables y de acero inoxidable. Cada día en España se consumen trece millones de pajitas, según datos de Greenpeace.

8

Prioriza otros materiales

Estamos acostumbrados a utilizar cepillos de dientes de plástico. Uno cada tres o cuatro meses. Sin embargo, existen alternativas muy interesantes como los de bambú. La madera, el papel y la tela son tres de los materiales que se pueden utilizar como sustituto del plástico en muchas ocasiones.

9

Reduce los pedidos por internet

Por regla general, los pedidos que hacemos a través de internet están muy bien empaquetados. El problema es el material del que está hecho el embalaje. La mayoría de empresas abusa del plástico. En la medida de lo posible, opta por comprar esos productos en las tiendas físicas o infórmate de qué compañías envuelven sus envíos en papel o cartón.

10

Reutiliza todo lo posible

Si pese a tener los consejos anteriores en cuenta no has podido evitar adquirir algún producto envasado, reutilízalo en la medida de lo posible. Los recipientes de la comida a domicilio pueden servirnos para guardar unos frutos secos para la merienda o para guardar pequeños accesorios, por ejemplo.