May y Corbyn quieren firmar el 'brexit' tras perder en las municipales

Theresa May sentada junto a Jeremy Corbyn. /AFP
Theresa May sentada junto a Jeremy Corbyn. / AFP

La abstención y contradicciones comarcales solo permiten concluir que avanza una marea contra el 'establishment'

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres (Reino Unido)

Los dos grandes partidos británicos han sufrido pérdidas en las elecciones municipales celebradas el jueves en 248 ayuntamientos de Inglaterra, y los liberal-demócratas y verdes ganan concejalías con respecto a los comicios de hace cuatro años. Con la perspectiva del 'brexit', la conclusión sería que pierden sus partidarios y ganan los opuestos a la marcha de la Unión Europea (UE).

Pero para Theresa May «la gente ha querido enviar un mensaje muy claro y simple a los dos principales partidos, a conservadores y laboristas, de que nos apliquemos y logremos el 'brexit'». Para el laborista Jeremy Corbyn, «hay un enorme ímpetu para todos los diputados, sean partidarios de la permanencia o de la marcha, para llegar a un acuerdo, el Parlamento tiene que resolver este asunto».

Miembros del Gobierno y del grupo laborista mantienen desde el principio de abril una negociación que permita ofrecer a la UE una propuesta conjunta para cambiar la Declaración Política anexa al Acuerdo de Retirada, rechazado tres veces por el Parlamento, e incluir como mínimo un compromiso con una unión aduanera y la promesa de alineamiento con algunas regulaciones comunitarias.

La coincidencia en el balance inmediato de los líderes sobre unas elecciones con resultado más borroso y complejo que el que May y Corbyn proclaman refuerza la posibilidad de que su diálogo culmine con acuerdo. Plantea también la pregunta de si los líderes tienen prisa para alcanzarlo antes del 23 de mayo, cuando deberían celebrarse las elecciones europeas.

Un rasgo de los resultados es que la recuperación del bipartidismo en las generales de 2017 puede verse ahora como un momento singular más que como el fin de una larga tendencia a la erosión del voto a conservadores y laboristas. Según una proyección de la BBC, los resultados darían un idéntico 28%- un inédito cómputo común por debajo del 30% de los votos- en unas elecciones generales.

La baja participación impide extraer conclusiones rotundas y las elecciones municipales son afectadas por factores locales. Hay resultados aparentemente contradictorios con pautas sobre la reacción de los electores al asunto obsesivo del 'brexit'. Se confirma la hondura de la marea contra el 'establishment'. El tercer porcentaje de votos, 25%, fue a candidatos independientes.

Círculos

Las elecciones europeas serán disputadas por dos nuevos grupos, el Partido del Brexit (BP) de Nigel Farage y el Change UK, formado por exdiputados laboristas y conservadores partidarios de la permanencia en la UE y de la celebración de un segundo referéndum. Los sondeos dicen que ganará el BP, con laboristas segundos, 22%, los conservadores por debajo del 20% y liberal-demócratas, verdes y Change UK los tres en torno al 10%. Los nuevos amenazan con dañar aún más a los viejos.

El giro de Theresa May hacia el 'brexit' duro acabó con la amenaza del UKIP, pero, tras el rechazo del Acuerdo en el Parlamento, su estrategia ha quedado en tierra de nadie y ella desacreditada. Corbyn no avanza o retrocede en localidades 'brexiters' del noroeste o del norte de Inglaterra, donde tendría que ganar para llegar al Gobierno, y numerosos laboristas se indignan porque guía el país hacia la marcha. Los pasos de los líderes serán temerosos. Se juegan el futuro de sus partidos.

Los 'tories' curarían su agotadora división interna sobre la UE volviendo a la gobernación de 'pan y mantequilla'. Los laboristas quisieran librarse del enredo europeo y someter a prueba electoral su programa de reforma radical de la economía. A las dificultades del momento y a la posible irrupción en la política nacional de nuevos partidos definidos por la cuestión europea, May y Corbyn han respondido renovando su compromiso de acuerdo sobre el 'brexit'. Que de alcanzarse podría romper sus grupos parlamentarios y mutilarlos como fuerzas de Gobierno.

En Irlanda del Norte fue elegida concejal una candidata gay del Partido Democrático Unionista (DUP), Alison Bennington, en Antrim and Newtownabbey. No había ocurrido antes. Con la simpatía hacia Lyra McKee, activista de la causa gay, tras su muerte por un disparo del 'nuevo' IRA en Londonderry y la elección de esta concejal quizás se esté suavizando la disputa sobre el reconocimiento legal del matrimonio gay, una de las tensiones para restaurar el Gobierno compartido.