Cómoda victoria del PNV en Barakaldo ante un PSE que fracasa en su apuesta por Retortillo

Cómoda victoria del PNV en Barakaldo ante un PSE que fracasa en su apuesta por Retortillo

Amaia del Campo mejora sus resultados de 2015 y volverá a gobernar por delante de los socialistas, que se quedan a más de 5.000 votos

Octavio Igea
OCTAVIO IGEA

La infartante noche electoral de 2015, en la que el PNV se impuso al PSE en Barakaldo por apenas 72 votos, dio paso este domingo a un plácido recuento. La victoria nacionalista fue en esta ocasión incontestable. Tras estrenarse en el cargo hace cuatro años, Amaia del Campo volverá a ser alcaldesa al mejorar ostensiblemente sus resultados. El reverso de la moneda son los socialistas, que fracasan en la apuesta por el exconsejero del Gobierno vasco Alfredo Retortillo para recuperar el poder en uno de sus feudos históricos. La tercera fuerza del Consistorio será Elkarrekin Podemos, EH Bildu cae al cuarto puesto y el PP, que pierde dos de sus tres ediles, será la quinta.

Las urnas refrendaron este domingo la gestión de Del Campo durante la última legislatura. El PNV sumó 19.400 votos, casi 7.000 más que hace cuatro años, lo que le supone pasar de 8 a 11 concejales en el Consistorio fabril. En 8 escaños se va a mantener, como en 2015, el PSE. Porque el 'efecto Sánchez' tuvo este domingo un impacto muy limitado en Barakaldo. Los socialistas lograron 13.623 sufragios, un millar más que en la última cita electoral, pero la brecha respecto a los nacionalistas se ha agrandado como nunca.

El PSE había apostado por un primer espada como Alfredo Retortillo para intentar recuperar la alcaldía tras cuatro años de tensa relación con el PNV. Más que eso. Barakaldo fue la pasada legislatura uno de los municipios en los que el pacto que nacionalistas y socialistas mantienen en un buen número de instituciones acabó por saltar por los aires. Demasiada rivalidad política y, también, personal. El divorció se certificó en 2017 con el enésimo encontronazo. En ese caso, por los Presupuestos.

Los escaños de Bildu y PP

Pero el exconsejero Retortillo no tuvo en la noche del domingo la más mínima opción ante la jeltzale Amaia Del Campo. Los nacionalistas obtuvieron su mejor dato desde que se instauró la democracia y encadenarán dos mandatos por primera vez. Se benefician directamente de la caída en votos y escaños de EH Bildu y del PP, porque ganan los tres escaños que pierden entre ambas formaciones, y de que el censo de la localidad sigue creciendo. Por segunda legislatura consecutiva el pleno de Barakaldo tendrá 27 asientos en vez de 25 al superar la barrera de los 100.000 habitantes.

La única duda que queda por disipar a lo largo de los próximos días en Barakaldo es si el PSE permitirá al PNV que retenga la alcaldía de Barakaldo o si busca socios para intentar aupar a Retortillo. Vistos los resultados finales, habría una oportunidad: una alianza con Elkarrekin Podemos permitiría a los socialistas imponer a su candidato. La suma de ambas formaciones parece, en todo caso, muy complicada de materializarse vistos los precedentes. Por un lado, porque un gesto de ese tipo pondría en peligro el pacto global que el PSE mantiene el PNV en otros consistorios, las tres diputaciones y el Gobierno autonómico -y que pretende repetir, según han reconocido dirigentes de ambas formaciones durante la campaña electoral-.

La segunda razón es que la relación de los socialistas y Elkarrekin Podemos atraviesa, posiblemente, uno de sus peores momentos. La coalición que lidera el partido morado lleva más de un año ofreciendo al PSE firmar alianzas allí donde fuera posible desbancar al PNV de las instituciones, como ocurriría en el caso de Barakaldo. Pero los socialistas vascos han rechazado cualquier acuerdo en ese sentido durante la campaña electoral.