«Nos sigue pesando el resultado del 28-A. Hay que levantarse», apunta Oyarzábal

Oyarzabal analiza los resultados del domingo./EFE
Oyarzabal analiza los resultados del domingo. / EFE

El candidato del PP a diputado general hace autocrítica, pero afirma que «es un suelo suficiente para trabajar en la reconstrucción»

Ander Carazo
ANDER CARAZO

Son horas complicadas para el PP en Álava. Los resultados del 26-M han sido muy negativos, admiten sus responsables, y eso que hasta última hora de la noche electoral confiaron en conseguir un sexto concejal en Vitoria, que bien se podría haber traducido en nueve junteros. Una circunstancia que, en cierta manera, les hubiese servido para contar con una situación más ventajosa de cara a esta nueva legislatura y poder condicionar de alguna manera la política de la provincia en los próximos cuatro años. Pero esa situación no se dio y ha llegado el momento de asumir este nuevo escenario, en el que han pasado de primera a cuarta fuerza en el territorio.

«No nos hemos recuperado respecto al 28-A. Nos ha pesado mucho aquel resultado», admite a este diario el presidente territorial de los conservadores, Iñaki Oyarzábal. Y es que el contundente batacazo de hace cuatro semanas, que se tradujo en que Javier Maroto se quedara fuera del Congreso de los Diputados en beneficio de EH Bildu, sigue doliendo. «Hay que levantarse con ganas de seguir trabajando. Nos toca recuperar el espacio perdido y la confianza de quienes no nos apoyaron el pasado domingo, pero que lo habían hecho antes», remarca.

Al menos, el dirigente popular se consuela con que los cinco concejales que tendrán ahora en Vitoria «son los mismos que obtuvo Urtaran en la pasada legislatura. Con la diferencia de que el PNV entonces los obtuvo con 18.000 votos y nosotros hemos registrado 23.000», declara. «Es un suelo suficiente para poder trabajar en la reconstrucción de una alternativa que puede seguir conectando con una mayoría de alaveses», sostiene.

Pero la receta de Oyarzábal para recuperar ese espacio es huir de extremismos y tener un discurso «moderado y centrista» para lo que aboga por mantener la unidad entre las bases. Pendientes del comité ejecutivo del jueves, se mostró dispuesto «a arrimar el hombro por Vitoria y Álava», pero –eso sí– no quiso soltar prenda sobre si apoyará a los alcaldables del PNV alavés en los próximos plenos de investidura o ejercerá como su azote.