Más de 11.000 demandas por cláusulas suelo mantienen saturados los juzgados de Euskadi

El juez decano de Bilbao, Aner Uriarte, advierte de que aún pueden llegar numerosas demandas a los juzgados./luis ángel gómez
El juez decano de Bilbao, Aner Uriarte, advierte de que aún pueden llegar numerosas demandas a los juzgados. / luis ángel gómez

Los presidentes de las audiencias provinciales del país plantean medidas que permitirían agilizar la resolución de los casos pendientes

ERLANTZ GUDE

Las demandas por cláusulas abusivas en las hipotecas lastrarán al menos otros cuatro años los tribunales vascos. El problema se eleva desde los juzgados de primera instancia hasta las audiencias provinciales, que abordan los recursos de las entidades financieras. Estas litigan el grueso de las sentencias, que casi siempre se resuelven en su contra –el 98% en Euskadi–. De esta forma se eterniza el proceso y se merma, por consiguiente, el funcionamiento de los tribunales.

Las medidas de refuerzo, como la apertura en julio de un juzgado específico en Bilbao, mitigan la losa sólo en parte. Para comprender el volumen de trabajo, en Euskadi había 11.500 casos pendientes al término del primer trimestre, de los que 9.100 se concentraban en Bilbao. Sus dos juzgados han recibido 13.000 demandas desde que el Consejo General del Poder Judicial activara en 2017 un plan de urgencia tras el fallo contra las cláusulas suelo de la Justicia europea y el consecuente aluvión.

La situación no es mucho más halagüeña en Álava y Gipuzkoa. En el primer caso, con el decano trabajando a destajo para resolver las demandas, se han registrado 604 casos en lo que va de año, que se suman a los 405 acumulados del ejercicio anterior. Sólo en estos primeros meses se han resuelto unas 700 demandas, pero quedan 314 pendientes. En Gipuzkoa, la pareja de jueces al mando recibió 1.710 demandas en 2018 y otras 583 el pasado trimestre. Hay 2.030 casos pendientes.

El 98% de los casos se resuelven en Euskadi a favor del cliente, pero la banca lo recurre todo

Precisamente, los presidentes de las audiencias provinciales del país expresaron su notable preocupación en un reciente encuentro que mantuvieron en Vitoria. Porque como esgrime el juez decano de Bilbao, Aner Uriarte, puede que las oleadas de demandas sean cosa del pasado, pero la recurrente vuelta a la actualidad de la controversia facilita que afloren casos: «Tenemos 9.000 pendientes, sólo un pequeño porcentaje de los préstamos hipotecarios en Bizkaia».

Pese a haber sido reforzadas como los juzgados de instrucción, las audiencias sufren el hándicap de que los recursos de la banca se canalizan a través de las de carácter civil. Álava y Gipuzkoa sólo tienen una, lo que agrava el problema, mientras que en Bizkaia se derivan a la 4ª. Las dos audiencias civiles restantes absorben casos para facilitar la tarea.

Los magistrados reclamaron en Vitoria medidas organizativas y legales. Una de las peticiones fue desincentivar demandas con peticiones económicas de escasa cuantía. Cuando exista una doctrina fija que anule cláusulas idénticas, debería plantearse a su juicio la nulidad como hecho reconocido. El proceso continuaría sólo por la reclamación de la cantidad. «En muchos casos llevaría las reclamaciones a un juicio verbal por cuantía», con el consiguiente ahorro en costas y recursos.

Los magistrados sugieren imponer depósitos a las entidades financieras para que mermen su litigiosidad

Textos judiciales más breves

Al tiempo que instan a una doctrina «clara y uniforme», los jueces piden que el Supremo valore si los recursos de casación en la materia se han de tratar de manera preferente. Y en aras de agilizar el proceso, sugieren limitar el tamaño de los escritos judiciales. ¿Cómo? Con libros de estilo sobre la redacción de resoluciones y actividades de carácter formativo.

¿Y los incontables recursos de la banca? Los magistrados proponen evitarlos en casos ya resueltos, es decir, contra resoluciones que sigan una doctrina «uniforme y constante». Como medida disuasoria, esgrimen costas «por temeridad» o multas por mala fe procesal. Y agregan dos sugerencias: un trámite de admisión del recurso y depósitos para que las entidades financieras no lo recurran todo.

No acaba ahí el paquete de propuestas contra la excesiva litigiosidad. «El anteproyecto de ley de Impulso de la Mediación podría ayudar a resolver el problema», opinan los magistrados. Quien se negara a acudir a la mediación o no aceptase la propuesta –en caso de ser admitida por el tribunal– podría ser penalizado. Los jueces invitan a una última reflexión:si conviene que se puedan reclamar distintas cláusulas del mismo contrato en procesos diferentes.

En su contexto

2016
El fallo del Tribunal de Justicia de la UE que deparó la nulidad de las cláusulas suelo con efectos retroactivos provocó el aluvión de demandas.
Plan de urgencia.
El Consejo General del Poder Judicial activó en mayo de 2017 un plan que habilitaba juzgados específicos. Se prorrogó en diciembre por tercera vez. Frente a los seis meses habituales, permanecerá vigente un año.
Bizkaia.
Desde que se inició el plan especial, el juzgado elegido a tal efecto –el 11 bis– registró 8.874 demandas, de las que había 5.760 pendientes a 1 de abril. El 15 tomó el relevo en julio, y ha recibido 4.139 –3.345 pendientes–.
Gipuzkoa y Álava.
El juzgado donostiarra cuenta con dos jueces, mientras que el trabajo en Vitoria está en manos del decano. En Gipuzkoa se acumulaban 2.030 casos pendientes al inicio del mes. En Alava, había 314 demandas por resolver.
Audiencias provinciales.
Las de carácter civil absorben los recursos de la banca. El problema es que Álava y Gipuzkoa sólo tienen una audiencia de este tipo. En Bizkaia se encarga la 4ª, pero las otras dos audiencias que conocen de asuntos civiles le apoyan.