Bandera de La Concha

Hondarribia alardea en La Concha

Los remeros de Hondarribia celebran su victoria. /LUIS ÁNGEL GÓMEZ
Los remeros de Hondarribia celebran su victoria. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ

La 'Ama Guadalupekoa' se impone también en la segunda jornada tras una dura pugna con Orio, mientras que Santurtzi pierde todas sus opciones de remontada en los compases iniciales

JULEN ENSUNZA

La 'Ama Gaudalupekoa' honró ayer el día grande las fiestas de Hondarribia con un alarde de los que hacen historia en el Teatro de los Sueños del remo. Su desfile resultó más sonado, si cabe, que el vivido horas antes por las calles de la localidad fronteriza. La tropa de Mikel Orbañanos recaló en la bahía de La Concha con las armas cargadas y, pese a que Orio le puso las cosas muy difíciles –tuvo contra las cuerdas a los verdes a mitad del primer largo o eso parecía desde fuera–, finalmente las salvas de salutación en meta fueron para los fronterizos, que supieron leer mejor que sus rivales –'San Nikolas' y Santurtzi– las distintas situaciones que se dieron durante la regata. La estrategia también cuenta y mucho en el campo de batalla.

Y en eso, quizá la 'Sotera', que partía como tercera en discordia y presentaba dos cambios en las tostas respecto al primer asalto –el técnico Iker Zabala y Beñat Astelarra en lugar de Fernando Ruiz y Andoni García–, fue la que estuvo menos atinada. Los de la Margen Izquierda quedaron fuera de combate prácticamente en la txanpa inicial con una maniobra un tanto extraña. Su patrón, Cristian Garma, echó a babor hacia la calle en la que se encontraba Zierbena –cuatro– obligando al juez de mar a intervenir para evitar un posible toque de palas. El árbitro mandó a estribor reiteradamente a los morados, bandera blanca en mano, lo que terminó de descomponer a una cuadrilla que no consiguió gestionar la ansiedad.

Su técnico, Iker Zabala, había asegurado durante la semana a los suyos que «hay que ir a por ellos, pero sin pasarnos de frenada» convencido de las posibilidades de remontada –partían con nueve segundos y 12 centésimas de desventaja–, pero patinaron en la primera curva. Y los errores se pagan caros, máxime tratándose de la madre de todas las regatas. El regalo en forma de 'affaire' sin sentido entre la dupla vizcaína lo aprovecharon a la perfección oriotarras y fronterizos para abrir un hueco de casi un bote al paso por el Aquarium. La 'Sotera' quedaba tocada y prácticamente hundida en los dos primeros minutos. La bandera, salvo reparación rápida de los daños en la nave morada que no se produjo, comenzaba a ser cosa de dos.

Con uno de los enemigos de la terna de ases fuera de combate, la 'San Nikolas' se lanzó al ataque. No le quedaba otra que arriesgar y probar la capacidad de resistencia de la primera línea de contención hondarribitarra. Los patroneados por Gorka Aranberri, sabedores que los verdes iban a sufrir en la zona de Puntas por la calle uno durante un tramo debido al rebote del Paseo Nuevo –a partir del minuto tres de regateo aproximadamente–, comenzaron a apretar la marcha. Y consiguieron sus objetivo. Mostraron la popa a los pupilos de Mikel Orbañanos –una trainera–.

La desventaja de Hondarribia llegó a ser de cuatro segundos –el colchón logrado el primer domingo fue de poco más de cinco–, pero ni así perdió la compostura el ejército verde. La estrategia estaba clara y no iban a salirse de ella salvo causa mayor. Los patroneados por Joseba Amunarriz siguieron confiando en esa remada larga que tantos réditos le ha dado para empezar a crecer. Y una vez más el trece de gala de Orbañanos acertó y sigue invicto. A ello se sumó el hecho de que Orio, en su afán por ampliar el hueco al máximo y llegar destacado a la baliza, se echó quizá demasiado a babor y luego tuvo que rectificar poco a poco para atacar el giro.

Y fue entonces cuando la 'Ama Gaudalupekoa', que seguía a lo suyo, comenzó a remontar. Tras cazar a los 'aguiluchos' a falta de poco más de cien metros para la boya, consiguió realiza la maniobra en cabeza. Accción-reación. Los verdes estaban un poco más cerca de su sueño, pese a que Orio no desfalleció. Aunque la primera escarazuma amarilla se topo de bruces con una barrera hormigón armado, la 'San Nikolas' siguió picando piedra cual martillo pilón. Los dirigidos por Jon Salsamendi no son de los que se dan por vencidos así por así. Para entonces, santurtziarras y 'galipos' perdían ya nueve y doce segundos. La regata se hizo larga, muy larga para ellos.

Y en 'popare', la 'Ama Guadalupekoa' volvió a dar en el clavo. Se mantuvo en la calle dos durante algunos minutos para tirar después hacia la tres, mientras que Gorka Aranberri enfilaba raudo a estribor buscando un soplo de vida a través de alguna ola que les catapultase hacia la gloria y que nunca apareció. El paso de los minutos jugaban a favor de una Hondarribia que llegó a tener incluso un bote de renta –3 segundos– en el minuto 15 y también en el 18 de regateo. Con la bandera de la Concha 2019 sentenciada, Orio buscó al menos una rendición con honores en forma de triunfo parcial en la tanda.

Imposible. Los verdes no estaban para concesiones en el año en el que conmemoran las bodas de oro de la entidad. Alarde de autoridad, aunque fuese por un segundo y 26 centésimas, y por una calle, además –la uno– que nadie quería ver ni en pintura.