Nerea Agirre, capitana del Getxo RT

«Me han llegado a decir: Si estás maquillada, ¿cómo que juegas a rugby?»

«Me han llegado a decir: Si estás maquillada, ¿cómo que juegas a rugby?»
N. A.

Nerea Agirre, capitana del Getxo, reconoce que «los estereotipos en el mundo del rugby están a la orden del día»

Beatriz Garnández
BEATRIZ GARNÁNDEZ

Nerea Agirre (Getxo, 1992) se ha criado en una familia amante del rugby y ya a los seis años se puso la equipación y empezó a jugar con chicos. Ahora, 20 años después, es la capitana del Getxo Rugby, que milita en la Liga Vasca tras perder el año pasado la categoría de División de Honor y que buscarán esta temporada ascender a la nueva División de Honor B que se va a crear, lo que sería una especie de Segunda División.

- ¿Cómo empieza su interés por el rugby?

- Empiezo a jugar a rugby por mi familia, porque mi familia es una familia de rugby. Mi padre jugaba a en la universidad, mis tíos también y a raíz de eso, mis dos hermanos mayores empezaron. Yo estaba muy relacionada con ese mundo, iba a ver a mi padre y a mis hermanos y les pregunté a ver si yo podía y me dijeron que sí y a partir de ahí me enganché.

- ¿Cuándo empezó a jugar?

- Empecé con chicos a los seis años. Había épocas y muchas veces estaba yo sola, pero otras veces venían las hijas de los amigos de mi padre y era guay. Pero yo no veía diferencia entre que fuesen chicos, era otro más. A los 16 años ya entré en el equipo de chicas.

- ¿Con qué lo compagina?

- Yo tengo la suerte de haber competido internacionalmente y haber ganado una beca y gracias a eso me dedico solo a rugby. Yo hice IVEF, hice el trabajo final sobre el rendimiento y la menstruación y ahora estudio un máster semipresencial en Madrid de mujer y deporte, pero puedo priorizar antes el rugby que otras cosas.

- ¿Sigue habiendo prejuicios en el mundo del rugby?

- Sí, sí. El estereotipo femenino sigue ahí. Tú vas a donde una persona que no conozca a nadie que juegue a rugby, le cuentas que tú lo practicas y te dicen: ¿cómo que juegas a rugby? Si no eres gorda... Piensan que una chica alta y delgada o bajita y delgada o con diferentes físicos no puede jugar a rugby. Me han llegado a decir: si estás maquillada, ¿cómo que juegas a rugby?. Los estereotipos están a la orden del día en el rugby. Y no solo aquí. La primera vez que me fui con la española, en el aeropuerto me paró un señor, me miró y me preguntó si jugaba a rugby y me dijo que no podía ser, que con mi físico no podía jugar a rugby internacionalmente. Y era en Gales, que ahí se mama el rugby. El deporte que tú hagas no va para nada con lo que tú puedas aparentar.

- ¿Cómo ve el cambio que está experimentando el deporte femenino?

- Veo que en el día a día hay cambios de que la gente es más consciente de que las mujeres también hacemos deporte. Pero en lo que es estatal, medios de comunicación... está igual. En el día a día sí se habla más, pero se hacen muy pocas cosas para potenciar eso, se necesita mucho más. Tenemos que ir todos por el mismo camino y empujar todos en el mismo sentido. Si solo lo hace una parte de la sociedad es imposible.

La líder de equipo

- Lleva toda la vida en el Getxo, ¿qué supone ser la capitana del equipo?

- Me siento muy orgullosa porque parece que el trabajo y la experiencia te dan recompensas, pero es una presión bastante grande porque tienes que ser el ejemplo, y no solo de tu equipo, sino para todo el club y sobre todo para las niñas pequeñas. Es un trabajo constante y siempre estoy pensando en qué tengo que hacer o no. Yo soy de las más mayores y casi la más veterana. Hay niñas muy jóvenes que juegan con nosotras a las que hay que ayudar, motivar... Y si hay algún problema en el equipo tienes que intentar solucionarlo tú.

- El año pasado se perdió la categoría, ¿qué balance hace de cómo va la temporada hasta ahora?

- El equipo está muy fuerte porque el año pasado se sufrió mucho y este año es una categoría menor, las cosas se pueden hacer mejor, más despacio y la gente está más cómoda. No tienen tanta presión y disfrutan más y cuando disfrutas de algo lo haces mejor y con muchas más ganas. Vamos a conseguir algo muy bonito pero no solo como rendimiento deportivo, también como equipo. Al no haber presión hay mejor ambiente, somos más amigas, nos ayudamos más las unas a las otras y eso hace que todo sea mejor. Se llega a un punto en el que todas estamos contentas.

- Pero el objetivo de ascender, está ahí, ¿no?

- Bueno... Nuestro objetivo no sería llegar a la División de Honor A, porque piden unas clases de condiciones, como tener un segundo equipo, que nosotras es imposible que lo consigamos porque no hay tantas chicas que se animen a jugar. Tenemos que formar a la gente nueva, porque solo hay un equipo, y nos juntamos gente que sabemos mucho con otras que no tienen ni idea, y eso hay que equilibrar. Nosotras lo que queremos es poder jugar las que tenemos nivel en una categoría mayor, pero sin restar partidos a las que están aprendiendo. A nosotras la Liga Vasca nos viene super bien, pero necesitamos un poco más, pero llegar a la División A no es nada realista, porque se ha vuelto muy de élite. Entonces nosotras queremos estar en un B, que se ha creado este año, y que nos va a dar capacidad para jugar a las que tenemos ese nivel y a las que no tienen ese nivel poder alcanzarlo de una manera regular.

-¿Cree que las chicas cuentan con suficientes apoyos?

- En cuanto a nuestro club, hemos estado muy discriminadas, pero a raíz de que nos pusimos serias este verano y el trabajo que hicieron las antiguas jugadoras, hemos podido conseguir cosas y este año la verdad es que nos sentimos bastante arropadas en el club. Diputación sí da subvenciones a clubes que tengan equipos femeninos. Yo cada vez veo que la gente se está concienciando más, pero se necesita más ayudas y más publicidad. Si echas la mirada diez años atrás hemos hecho un buen avance, pero si te comparas con otros países como Australia, Francia o Nueva Zelanda, somos del tercer mundo en ese sentido.

Un deporte «de evasión»

- A la gente que no conoce el rugby, ¿qué le diría para que se interesara por este deporte?

- El rugby no es un deporte de contacto, sino de evasión. Tienes el balón y tienes que intentar que nadie te pille. Y ahí engancha bastante. Lo que se ha hecho bastante bien es crear el rugby Seven, que es más visual y dura menos. Yo en el Getxo juego XV pero en la española juego Seven. El XV no es tan visual, tienes que entender para apreciarlo. En el Seven es más dinámico, todo fluye, no hay tantas normas. Es más para la gente que no entiende.

- ¿Su mayor virtud?

- Que soy guerrera, que estoy todo el rato peleando hasta el final. Y eso es también lo que contagio a mis compañeras. El hacerlo todo al 100%. Luchar y luchar y tener buena actitud. Yo creo que soy de esas personas que contagia la motivación.

- ¿Y el mayor defecto?

- Que soy muy impulsiva. Muchas veces no pienso las acciones y echo mucho la bronca en vez de pensar qué ha pasado y solucionarlo. Yo toco el campo y a mí se me cambia la mente. Soy agresiva hasta un límite. Tienes que tener esas características para jugar a rugby porque sino te comen. Algunas veces te pasas de la raya.

- A nivel personal, ¿qué objetivos tiene?

- Yo vengo de una lesión, me operaron del hombro, y mi objetivo es sentirme bien en el campo principalmente y disfrutar de lo que me ha gustado hacer toda mi vida e intentar llegar a algo más a nivel internacional. Yo he jugado las World Series y Europeos y me encantaría volver a enfrentarme contra las mejores del mundo.