Alimentación

Si eres deportista evita estos cinco errores habituales

Comida y bebida diaria de un deportista turco durante los Juegos Olímpicos de Londres. /REUTERS
Comida y bebida diaria de un deportista turco durante los Juegos Olímpicos de Londres. / REUTERS

Qué comas y cómo lo hagas va a condicionar tu aguante y tu recuperación. Evita la suplementación y las cervezas, amplía tu lista de alimentos con hidratos y no creas que una sesión extra va a hacer milagros tras un atracón

Amaia Martioda
AMAIA MARTIODANutricionista

La alimentación juega un papel importante en el deportista. A estas alturas espero no encontrarme alguna opinión contraria. Ya lo practiques a nivel popular o no, o sea el deporte que sea, cuándo y cómo realices las comidas va a condicionar que puedas mantenerte más tiempo realizando ese esfuerzo, te recuperes antes o vayas a la oficina al día siguiente sin cansancio. Después de los casi 10 años que llevo en consulta atendiendo a deportistas de toda clase, veo que los errores de unos se repiten en otros muchos. Por eso, he decidido resumir los 5 más comunes en cuanto a la alimentación para que evites realizarlos.

1.
Energía extra

El arroz y la pasta son los únicos alimentos ricos en hidratos de carbono

Muchos deportistas cuando empiezan a aumentar los entrenamientos son conscientes de la importancia del sustrato energético para terminar bien la sesión, y es cuando descubren lo necesario que es mantener una alimentación rica en hidratos de carbono. Sin este sustrato energético la percepción del cansancio puede ser mucho más alta que con ello.

Además de la pasta y el arroz, hay muchas fuentes de hidratos de carbono.
Además de la pasta y el arroz, hay muchas fuentes de hidratos de carbono. / AP

Lo que ocurre es que desgraciadamente muchos desconocen que además del arroz y la pasta, las legumbres (lentejas, guisantes, garbanzos, alubias…) las patatas, el boniato, la fruta, el yogur o las verduras, son fuentes de hidratos de carbono también. Con ellas podemos además de hacer la dieta mucho más variada y rica, darnos un 'chute' de antioxidantes y vitaminas al organismo.

2.
Excesos

El entrenamiento arreglará la ingesta de alimentos insanos

Otro error común es cuando uno decide compensar los excesos de comida insana con alguna sesión de entrenamiento en ayunas, o estrategias similares sin haber estudiado realmente las consecuencias de ello. Lo cierto es no existe manera de compensar ni la falta de entrenamiento, ni un exceso en la alimentación, por lo que no saques las armas del castigo una vez te hayas salido de tu hábito. Si algo te va a ayudar es volver a tu rutina de ejercicio físico y de alimentación saludable. Aún me encuentro a más de uno queriendo sudar los combinados, chupitos o cervezas de la noche anterior pegándose la paliza de entrenamiento y alimentándose a sopas o purés al día siguiente...

3.
Acelerar los procesos

Sin suplementación no eres un deportista de verdad

Y no me extraña, después de todo el marketing, la publicidad y los 'influencers' que generan necesidad de suplementarse sí o sí, una vez se comienza a ser deportista, mucha gente decide sentarse con un profesional de la nutrición deportiva por este motivo. Pero en realidad, la necesidad radica en el plato y en la alimentación que mantienen en el día a día. Muchos buscan un santo grial, que les ayude a acelerar los procesos de aumento de masa muscular, la píldora de la recuperación, o reducir el dolor, el jarabe rejuvenecedor...

Muchos se sorprenden cuando el profesional habla del sentido común y se vuelven a casa sin ningún suplemento en su plan nutricional. Y nada más lejos de la realidad, ya que aún existiendo suplementación o ayudas ergo génicas para la mejora del rendimiento o de la recuperación, solo las consideraríamos en situaciones muy concretas, y por supuesto una vez que se haya gestionado bien la alimentación en su conjunto. Es importante recordar la pirámide de la alimentación para mejorar el rendimiento deportivo. Como veréis, la suplementación queda en la punta del iceberg, siendo la alimentación del día día la base de ella.

4.
Obsesión con la báscula

Practicar deporte para mantener el peso a raya

¡Qué importante es el peso para muchas de vosotras! Hasta al punto que puede ser la motivación exclusiva para practicar deporte. Conozco a personas que dicen ser más felices cuando ven un número determinado en la báscula y viven estresados porque no entienden la variación de peso que podemos tener a lo largo del día. ¡Como si pudiéramos controlar todo lo que ocurre con el peso!

Es cierto que es importante cuidar el peso y es necesario mantenerse activo, pero lo preocupante es cómo gestiona cada persona mantenerse más sano. La felicidad o la salud la determina los hábitos que se tienen, mantenerse activo, practicar deporte, mantener una alimentación saludable, reducir la ingesta del alcohol y el tabaquismo… Conseguir un peso saludable es lo que ocurre por consecuencia de todo ello. Debido a esto, si después de los años de sedentarismo que has tenido empezar a hacer algún deporte en particular te está llevando a coger masa muscular, más que decepcionarte con el resultado replantéate tus objetivos y piensa en cómo medirlos sin usar la báscula común.

Replantearse los objetivos es importante para no obsesionarse con la alimentación y el ejercicio.
Replantearse los objetivos es importante para no obsesionarse con la alimentación y el ejercicio. / FOTOLIA

Medirte los contornos o perímetros, usar una ropa determinada y mirar lo amplia que te va quedando, o hacerte fotos antes de empezar con el cambio y durante el proceso, te dará otra perspectiva de lo que puede estar ocurriendo. Por el contrario, de ningún modo creas que por lograr pesar un peso determinado el objetivo está conseguido.

5.
Rehidratación

Las cervecitas tampoco son para tanto

¿A quién no le gusta una vez terminada la rutina del entrenamiento disfrutar de la terraza y una cerveza? Lo cierto es que aunque sea una práctica común, de ninguna manera va a ser un hábito que vaya a ayudar en la rehidratación del cuerpo. Y es que, aunque la cerveza sea una bebida con mayor o menor aporte de hidratos de carbono, el propio alcohol que contiene y la baja carga en sodio que ofrece, la aleja y mucho de lo que debería ser una bebida o un alimento de recuperación. Mi recomendación es no tomar ninguna después del entrenamiento, o tratar de reducir su consumo.