Volotea-Bizikume

De Madrid a Lisboa juntas y a pedaladas

Las cuatro integrantes del equipo que completará los más de 700 kilómetros entre Madrid y Lisboa. /BORJA AGUDO
Las cuatro integrantes del equipo que completará los más de 700 kilómetros entre Madrid y Lisboa. / BORJA AGUDO

Tres corredoras guipuzcoanas y una navarra participan la próxima semana en una de las pruebas de mountain bike más duras del mundo. Una competición por relevos de casi 800 kilómetros que une el entorno de las dos capitales de la Península Ibérica

Laura González
LAURA GONZÁLEZ

A la aventura. Literalmente. A eso se han lanzado las guipuzcoanas Elisa Martija, Alazne Olaizola y Amagoia Fernández de Lezea, junto a la navarra Erkuden Almagro. Juntas participarán la próxima semana -del 20 al 22 de septiembre- en la Madrid-Lisboa Non Stop, una prueba a relevos solo para valientes, que recorrerá casi 800 kilómetros uniendo las dos capitales, siendo una de las competiciones más exigentes de mountain bike del planeta.

Las cuatro son integrantes del club Bizikume, fundado en 2015 por Almagro, ciclista que llegó a competir en categoría élite compartiendo escenario con las mejores del mundo. Un colectivo que nació entre otros con el objetivo de hacer ver que la bicicleta no es solo cosa de hombres, y de tratar al mismo tiempo de que la participación femenina en las pruebas vaya poco a poco en aumento. Ahora mismo la componen 250 chicas de toda Euskadi y Navarra, entusiastas de los pedales que cada vez se atreven a participar en más retos.

Para sumarse a éste las animó Erkuden, quien hace dos años ya completó la Madrid-Lisboa en un equipo mixto. «Me quedé sorprendida, pensaba que iba a costar más hacer un grupo, que les daría más miedo. Algunas han hecho marchas cicloturistas, pero no una carrera como tal, y menos de estas características», declara. Y lo harán con el impulso de la aerolínea Volotea, empresa para la que precisamente Elisa Martija trabaja como piloto comercial. »Hoy en día el tema de los patrocinios en el deporte está muy mal, y más en el femenino, así que estamos encantadas. Esto nos permite poder cubrir todos los gastos. Ya solo la inscripción cuesta 1.000 euros, y eso hace que mucha gente se eche para atrás. Luego ha que sumarle todo el equipo, el material, la nutrición... Cuesta bastante y para un club cicloturista como el nuestro es un lujo».

Entre las cuatro deberán completar las 10 etapas, en un tiempo máximo de 55 horas. «Todo es hacer cuentas pero luego puedes pinchar o te pueden pasar mil cosas. Si nos sale todo rodado podemos llegar a la meta 50 horas después. No tenemos más que 5 de margen, y eso no es nada», asegura la corredora de Pamplona. Con el recorrido ya definido y entregado hace apenas unos días a todos los participantes por parte de la organización, la directora del equipo, Erkuden Almagro, ya ha diseñado la estrategia que seguirá Volotea-Bizikume. «Dos de nosotras haremos tres etapas, dependiendo de nuestras preferencias. Yo, por ejemplo, completaré las nocturnas, que será el mismo recorrido prácticamente que hice en mi anterior participación. Las corredoras más rodadoras las sacaremos en las etapas más llanas y a las más técnicas en las de montaña», explica.

Los relevos se llevan a cabo en las estaciones de hidratación previstas por la organización, aunque no es obligatorio que otra ciclista distinta coja la bicicleta, puede seguir hasta el próximo punto si se ve con fuerzas. «En principio nosotras no contamos con hacer eso. Queremos que todas participen. Mientras una corre, las otras tres iremos avanzando y descansando en una autocaravana. Es muy importante estar entrenada en la fatiga», puntualiza.

Dos grupos

Un descanso que para Erkuden Almagro también es primordial en los días previos a una prueba de estas características. Ella se ha encargado de diseñar la planificación, todas las sesiones desde el pasado mes de marzo, para tratar de llegar en las mejores condiciones a la salida. «La tarea ya la tenemos hecha. Estas dos semanas son más de recuperación y de asimilación, para llegar frescas. Hay que llegar con hambre de kilómetros», afirma. Y es que para ella es un error meterse una paliza en los días previos. «Es algo común que se hace cuando se preparan estas cosas, desde carreras de este tipo a maratones. Se inflan a kilómetros con la consiguiente fatiga muscular y psicológica, además del peligro de lesiones», explica.

«En estas dos últimas semanas el trabajo es de recuperación y de asimilación. Hay que llegar con hambre de kilómetros» la previa

El objetivo con el que acuden no es otro que «disfrutar», «pero claro que nos gustaría ganar y brindarles la victoria a Volotea, por lo bien que se han portado con nosotras». Almagro reconoce que le da «miedo» presionar a sus compañeras pero no descarta el poder llegar a conseguir el podio.

Su equipo será uno de los pocos íntegramente femeninos que tome la salida. Allí también estarán otras cuatro integrantes de Bizikume, que participarán solo con el nombre del club ya que el patrocinio «no llegaba para todo». Ellas son las guipuzcoanas Jone Azpeitia, Miren Hayet e Itziar Loinaz y la vizcaína Laiene Menika. «Nuestra idea es la de ir los dos equipos juntos, apoyándonos unas a otras. Y el resultado, ya se verá».