«La gimnasia aeróbica ha creado afición»

Ainhoa Sánchez posa junto a varios de los gimnastas del Biribildu. /JESÚS ANDRADE
Ainhoa Sánchez posa junto a varios de los gimnastas del Biribildu. / JESÚS ANDRADE

Ainhoa Sánchez perteneció al Beti Aurrera y ahora dirige Biribildu, un club que acaba de lograr siete medallas en el torneo nacional

Olga Jiménez
OLGA JIMÉNEZ

Ainhoa Sánchez (Vitoria, 1979) fue gimnasta del Beti Aurrera en una época dorada de este deporte en Vitoria, junto con nombres ilustres como Almudena Cid, Estíbaliz Martínez, Tania Lamarca o Lorena Guréndez, las 'niñas de oro'. Licenciada en IVEF y actualmente docente en la Universidad de Deusto, compatibiliza sus esfuerzos como entrenadora y alma del club Biribildu. Su trabajo no ha pasado desapercibido, tras ser reconocida por el Ayuntamiento con el galardón 2019 al deporte alavés. La gimnasia aeróbica sigue sumando adeptos y éxitos. El club alavés viene de lograr siete medallas en el campeonato de España, mejorando sus registros anteriores.

–¿Ha sido una edición más especial que otras del campeonato de España para Biribildu?

–Desde luego. Sentimos una satisfacción plena porque seguimos manteniendo el nivel de años atrás, e incluso mejorándolo. El año pasado nos trajimos cinco medallas y este hemos sumado dos más. Al margen de las siete, con dos oros en tríos nivel 4 y aerostep, plata en tríos nivel 4, plata en parejas de nivel 4, plata en aerodance, bronce en tríos nivel 3 y bronce en el grupo de nivel 7, han sido doce coreografías las que hemos llevado al estatal y con un nivel muy alto de competitividad de nuestras y nuestros gimnastas. Eso ha sido fantástico y estamos satisfechos en todos los sentidos.

–Una cosecha de medallas donde siguen sin fallar en su modalidad estrella, el aerostep.

–(Risas). No sé si estrella, pero desde luego que llevamos varios años consecutivos logrando el oro, en concreto, cinco años. Está claro que las ganas y la implicación son fundamentales para lograr estos resultados. Reconozco que es un deporte que nos ha cautivado a todos los que llevamos ya años.

–En contra de estancarse, Biribildu va creciendo. ¿Se ha puesto de moda la gimnasia aeróbica?

Cuando comenzamos en 2003, apenas estábamos 25 gimnastas que veníamos de una escuela que había creado la Federación Alavesa para poder dar a conocer la modalidad y fueron esas niñas las que empezaron. Después constituimos el club y fuimos creciendo hasta la actualidad donde la estructura se divide en iniciación, nivel escolar y federado, con 138 gimnastas. Llevamos tres años donde hay mucha demanda. Tenemos suerte porque en Álava hay mucho auge ya que se desarrolla en varios centros escolares, centros cívicos y eso ha generado mucha afición.

–¿Existe un trasvase de la gimnasia rítmica a la aeróbica?

–Podría ser. La rítmica es un deporte muy disciplinado con unas condiciones físicas muy exigentes y, además, hay que meter el aparato, por lo que la coordinación y los aspectos técnicos son mucho más difíciles. En cambio, en el aeróbic, eliminas el aparato y te centras sólo en tu cuerpo, en cómo moverlo, en cómo bailar en cómo trabajar la flexibilidad y la fuerza. Sumamos que es muy bailado y animado. Viene un poco de ese aeróbic de gimnasio que todos conocemos y que atrae mucho. Es un deporte donde además de la flexibilidad se trabajan otros aspectos, como la fuerza y potencia que son cualidades que a partir de los 16 años se desarrollan más. Muchas chicas abandonan el deporte a esa edad, pero en nuestro caso, es una modalidad que les atrae.

Mejorar el conjunto

–Chicas… ¿y chicos?

–Pues sí. Es cierto que todavía son pocos, pero cada vez, los chicos se suman. De hecho, una de las medallas de plata que hemos logrado ha venido del dúo mixto de nivel 4, formado por los hermanos Nerea y Pablo Corres. Es un deporte con mayoría femenina, pero no excluimos a nadie. Todos tienen cabida y es la única manera de seguir creciendo.

–¿Volverán a pelearse por recaudar dinero para acudir a un Mundial o Europeo?

–(Risas). Es verdad que nos conocísteis cuando hicimos público que queríamos ir al Mundial de Corea en 2016. En 2018 también estuvimos en Portugal, además de varios Europeos. Las subvenciones son pocas y tuvimos que hacer un montón de acciones para poder costearnos los billetes de avión y el hotel. Este año nos vamos a dar un respiro porque el campeonato de Europa es en Tesalónica esta semana y no vamos a ir. El pasado año tras lograr el cuarto puesto en Guimaraes muchas de la gimnastas se retiraron y hemos renovado nuestro equipo. Necesitamos un tiempo para trabajar y mejorar el conjunto.

–¿Un año completo con el reconocimiento que ha recibido por parte del Ayuntamiento con el galardón 2019 del deporte vitoriano?

–Ese premio me ha hecho muchísima ilusión. Quiere decir que estamos haciendo bien las cosas y que el trabajo está dando sus frutos. Solo puedo estar agradecida y motivada para continuar.