Victoria con suspense en Lugo

Izaskun García, que acabó el partido con 5 puntos, protege la pelota ante el asedio rival y el apoyo de Estebas./Pedro Agrelo
Izaskun García, que acabó el partido con 5 puntos, protege la pelota ante el asedio rival y el apoyo de Estebas. / Pedro Agrelo

El Rpk Araski dominó el choque por 23 puntos para cerrarlo con apuros tras un deficiente último cuarto (36-15)

OLGA JIMÉNEZ

El exceso de confianza pudo traerle el peor de los disgustos de esta temporada al Rpk Araski, que tras 30 minutos casi perfectos en el Pazo Dos Deportes, pudo echar al traste en diez minutos un trabajo inmenso (36-15 en el último parcial; 72-74, marcador final). Porque las vitorianas estuvieron plenas, pletóricas de acierto y con una defensa en zona con ayudas muy mejorada y efectiva que atormentó a las gallegas en cada uno de sus ataques. Parece difícil pensar que cuando vences por 23 puntos, la victoria se pueda escapar. Pero si no tienes la capacidad de sentenciar, siempre habrá un mínimo margen que en el baloncesto ha dado pie a pequeños milagros.

De un buen inicio de partido, con una máxima concentración y un quinteto con Briana Roberson como base y Diallo en el quinteto, la maquinaria del Araski forjó su mejor partido en esta Liga. El acierto, con porcentajes entorno al 50%, inyectó confianza y Edwards, máxima anotadora con 20 puntos, Drammeh con 14, los mismos que Van Den Adel, se encargaron de martillear el aro rival. Ayudó Diallo, más entonada en su trabajo defensivo.

Las gallegas sin Traore o Miller, no encontraron a Salvadores, solo la nigeriana Nyingifa se destacó en el poste bajo. Del 19-25 del primer cuarto, a un sensacional segundo parcial, con un inicio demoledor a golpe de triples, mientras Ensino sumaba cinco minutos sin anotar. La renta seguía inflándose hasta los 23 puntos del tercer cuarto. El monólogo alavés invitaba a pensar en una victoria abultada. De nuevo otro arranque de cuarto con dos triples y la contribución anotadora de Roberson iban amasando la diferencia hasta los 23 puntos, tras dos buenas acciones ofensivas de la capitana Laura Pardo (36-59).

Nada podía torcer el camino... salvo el maldito cuarto, ese en el que las de Urieta se desnortan. Nadie con la paciencia para bajar el ritmo. Los nervios y las pérdidas abrieron esa oportunidad a un negado Ensino que se topó en ese momento con una suerte esquiva hasta entonces. Breedlove, mucho mejor en la dirección que una desquiciada Novo, se erigió en la portadora de esperanza. Se unió Ángela Salvadores. Una y otra, tiraron de decisión y confianza para endosar un primer parcial de 21-10 (57-69).

Partido patas arriba

Reza la máxima que es mejor que no se lo cuenten y vívalo. Y tanto que lo hizo el Araski, hasta el sufrimiento extremo. Otro parcial de 15-4 ponía casi todo patas arriba. Pérdidas e imprecisiones, y un tiro libre de Izaskun García que supo a triunfo, el que tuvo en su mano Nyingifa con un rebote y la pérdida posterior. Taquicardia final para celebrar la séptima victoria alavesa (72-74) y dar otro paso más hacia la permanencia. Un triunfo que se suma y una reflexión necesaria tras recibir 36 puntos en un cuarto decisivo. Seguro que Made Urieta no lo pasará por alto.