De Andrea Sesma a Chiara Ferragni: ¿por qué todas llevan bikinis de punto?

De Andrea Sesma a Chiara Ferragni: ¿por qué todas llevan bikinis de punto?
Instagram: @chiaraferrgni

El minimalismo resurge en la moda baño gracias a unas piezas sencillas, depuradas y muy favorecedoras que tienen como nexo de unión un tipo de textura muy particular

María Calvo
MARÍA CALVO

No venimos a hablar de bikinis hechos con cinta adhesiva, ni de toallas que se convierten en bañadores. Lejos de lo que pudiera parecer, aún se siguen ideando diseños capaces de adaptarse al común de los mortales, y si no que se lo digan a Laura Vecino, la bilbaína que arrasa con su nueva firma homónima. Las tendencias en moda baño para este verano nos llevan por un camino que han seguido modelos, 'influencers' y 'celebrities'. Se trata de unas prendas que parecen de punto, pero no lo son. Simplemente, imitan su textura y se amoldan a la moda baño gracias a tejidos como el nylon o el poliester. De este modo, y a diferencia de los bikinis y bañadores de crochet, se pueden secar rápidamente, sin dejar de lado cierto toque bohemio y un característico acabado artesanal.

Instagram: @andrea_sesma_

Andrea Sesma fue de las primeras en lucir palmito antes de la llegada oficial del verano. Fue durante unas vacaciones a lugar paradisíaco bañado por aguas azul turquesa. Junto con su marido, Iker Muniain, celebraron su segundo aniversario de boda muy compenetrados, a juzgar por las imágenes publicadas en redes sociales en las que ambos lucían unos trajes de baño del mismo color. En concreto, el de Andrea es un diseño de Calzedonia con textura de punto que, posiblemente, sea el que más está triunfando últimamente, tal y como podemos comprobar a través de Instagram.

Instagram: @ariadneartiles

De hecho, la modelo española Ariadne Artiles también se ha hecho con uno idéntico. Se trata de un sujetador de triángulo fruncido y unos tirantes que permiten atarlo de dos maneras distintas: a la espalda o alrededor del cuello. A diferencia de Andrea, la modelo canaria ha preferido combinarlo con una braguita brasileña a juego y con lazadas en los laterales. El top tiene un precio de 20 euros, mientras que la parte de abajo la puedes conseguir por 15 euros en cualquiera de los modelos.

Instagram: @chiaraferragni

Hablar de tendencias es hablar de Chiara Ferragni. Si ella no lo lleva, es que no está de moda. La italiana incorpora a su vestidor este mismo modelo en uno de sus colores favoritos: el rosa chicle, también disponible en la web de la firma de baño española. La 'influencer' más reconocida de todos los tiempos es ahora una de sus embajadoras y no pierde ocasión de posar para su legión de fans con algunos de los nuevos diseños de la colección, al igual que hicieron Sara Carbonero o Paula Echevarría hace algunas semanas.

Instagram: @hunzag

La británica Lucy Williams o la mismísima Kim Kardashian tampoco se han resistido a los encantos de los bikinis de punto. Los suyos, sin embargo, son de la firma Hunza G, unos pioneros de la moda baño que el verano pasado predijeron un éxito que se ha consolidado en 2019. Esta firma lanzada por Peter Meadow en 1984 vive su segunda juventud tras 30 años en la sombra. Artífice del icónico vestido de Julia Roberts para Pretty Woman, este diseañdor extrapola su espíritu irreverente a los trajes de baño contemporáneos con Georgiana Huddart al mando creativo. De este modo, han hecho de las prendas con textura su 'leit-motiv'. Aunque los bikinis sigan siendo los reyes del verano, parece que las modelos de Victoria´s Secret prefieren el recato del bañador.

Instagram: @rosiehw

Acostumbradas a contonearse por la pasarelacon lencería mínima y alas enormes, tanto Lily Aldridge como Rosie Huntington-Whiteley han caído rendidas a los encantos de la pieza única. De líneas sencillas, como los que utilizábamos cuando éramos pequeñas, sin escotes pronunciados ni excesivos ornamentos, como mucho algún detalle en carey. Tan simple como un bañador de tonos básicos y esa reconocible textura de punto completan la fórmula de un éxito que aún no ha hecho nada más empezar. En ambos casos, son de Hunza G y su precio ronda los 160 euros cada uno. Si buscas su versión económica, aparte de Calzedonia, siempre podrás echar un vistazo rápido por firmas 'low cost' como Zara o Mango para darte cuenta de que ya son una plaga.