Zierbena pide que su nombre se diferencie del de Abanto para evitar confusiones

El Ayuntamiento de Zierbena ha reforzado la señalización en el entorno de la playa. /Pedro Urresti
El Ayuntamiento de Zierbena ha reforzado la señalización en el entorno de la playa. / Pedro Urresti

Ayuntamiento y vecinos sufren «retrasos administrativos» porque hasta las comunicaciones de organismos oficiales llegan de forma errónea

HELENA RODRÍGUEZ

La A-8 separa dos 'zierbenas'. Una minera, la otra marinera. Hasta 1993 eran un único municipio, denominado Abanto y Zierbena. Pero la parte costera pidió la desanexión. En un primer momento, la división se solucionó, además de con los litigios territoriales habituales, quitando la conjunción. Sin embargo, «en Aragón ya existe un 'Abanto' a secas, por lo que se decidió que compartiéramos 'Zierbena'», recuerda el alcalde galipo, Iñigo Ortuzar. Ahí comenzaron las confusiones.

Casi 25 años después, ni siquiera las administraciones aciertan cuando mandan algunas de sus comunicaciones. A Zierbena, la marinera, llegan decenas de misivas dirigidas a la localidad vecina, y viceversa. «Mandan allí muchos avisos que son nuestros, lo que causa muchos retrasos en los procedimientos», reconocen los funcionarios del pequeño Consistorio. Algunas de las confusiones documentadas son de lo más pintorescas. «Las hay que vienen a nuestro nombre, pero con dirección de Avenida del Minero, que está allí. En otras figuran nuestras señas postales, pero como van a nombre del Ayuntamiento de Abanto y Zierbena acaban donde nuestros vecinos», explica Ortuzar que incluso ha preparado un dossier de errores.

En la carpeta hay de todo: cartas del Gobierno vasco, de la Diputación, de notarios, juzgados y hasta algún que otro artículo de prensa. La confusión alcanza tal nivel que incluso el Boletín Oficial de Bizkaia «publicó nuestros presupuestos de este año a nombre de Abanto».

El primer edil solo confirma un malestar que cualquiera de los 1.500 vecinos del enclave costero expresa en cuanto se saca el tema. Javi es uno de ellos. Vive en la localidad desde hace más de quince años y está inmerso en un proceso administrativo tedioso para evitar pagar el impuesto de circulación a los dos consistorios. «Las cosas van a llegar a la vía ejecutiva y yo ya no sé cómo decirles que no estoy empadronado allí, ni tampoco mi coche», explica.

La playa de La Arena

Hace unos meses, un camión se quedó atascado en la carretera al puerto. El conductor, ruso, enseñó un papel con su destino: Polígono El Campillo, Abanto-Zierbena. «Como en la A-8 no aparece esa denominación, se metió por el desvío donde leyó nuestro nombre», recuerda Iñigo Ortuzar. La señalización es uno de sus caballos de batalla, sobre todo en la autovía. «En los paneles aparecen Gallarta, Las Carreras, San Fuentes, pero no el nombre genérico, así que nos llegan muchos conductores que van allí», describe.

Ha conseguido, eso sí, que en el entorno de La Arena quede claro que la playa es, mayoritariamente, parte de su territorio. Sin embargo, son muchos los que cuentan que han tomado en sol en la playa de Muskiz. Es un tema que escuece. «Los contenedores de basura, el personal de Hondartza Bizi, hasta el agua de las duchas, son servicios que ponemos y pagamos nosotros», reclama el regidor. «¡Pero si hasta los txiringuitos están en nuestro terreno!», clama. Si alguien no se lo cree, el jeltzale atesora varios documentos de 1500 y 1700 que lo certifican.

Uno de los últimos episodios de confusión se ha dado esta semana. Varios residentes contactaron con el Ayuntamiento para «denunciar» la presencia de una patrulla de la Policía municipal de Muskiz en activo en sus calles. La solución pasa, según Ortuzar, por «informar más y mejor», y por negociar con sus vecinos un cambio de nomenclatura. Pero eso, «será otra historia».