Trucíos celebra su feria ganadera y agrícola

Quesos, dulces, hortalizas... Las casetas han ofrecido los mejores productos del agro vizcaíno./Pedro Urresti
Quesos, dulces, hortalizas... Las casetas han ofrecido los mejores productos del agro vizcaíno. / Pedro Urresti

La cita encartada, en la que no ha faltado el poni vasco con 24 ejemplares presentes, ha demostrado que hay jóvenes interesados en incorporarse al sector

SERGIO LLAMASTrucíos

El poni vasco tiene futuro. La feria local de ganadería y agroalimentación de Trucíos, que hace ocho años tomó el relevo al 'Pottoka Eguna' en la localidad encartada, ha reunido a un total de 24 ejemplares procedentes de las ganaderías del municipio, algunos a cargo de una nueva generación de ganaderos que han decidido buscar futuro en el sector.

Actualmente en Bizkaia hay unos 450 'pottokas' censados. A nivel del País Vasco la cifra asciende al millar. Nada que ver con los apenas 400 registrados en la década de los 90, cuando se crearon la asociación vizcaina de criadores del poni vasco y la Federación territorial de Euskadi. El presidente de ambas, Pedro Lana, advierte que en el último año su número «ha subido con la incorporación de nuevos socios en la zona de Markina y Zeanuri».

Lana confía en la utilidad del animal para la doma. «Para uso cárnico no es rentable. Trabajamos en un convenio con la Federación Hípica del País Vasco para seleccionar los ejemplares más aptos para este uso», defiende.

Aunque no tiene 'pottokas', el presidente de la asociación de ganaderos de Trucíos, Pepe Resines, confía igualmente en el futuro del sector. «Hay bastantes jóvenes que se están incorporando a la ganadería, en parte al ver que fuera la cosa está muy mal», señala el hombre, con una cabaña de unos 70 animales fundamentalmente de vaca pirenaica. «Defiendo la raza autóctona», se enorgullece el representante del colectivo que suma 24 ganaderos en la localidad encartada. Para él, uno de los principales retos que ellos afrontan sigue siendo el lobo.

El año pasado los animales de Aketza Vidales, de 15 años, sufrieron un ataque de éste. El joven compagina los estudios con una afición por la ganadería que le viene de familia. También su padre, Alberto Vidales –como su abuelo antes que éste– trabaja con animales. «La familia siempre ha sido ganadera», explica el muchacho que señala el precio de los piensos como uno de los problemas a los que se enfrentan. «La carne no sube de precio, pero los piensos sí», confirma el padre.

El joven Vidales cuenta con una quincena de 'pottokas'. Josu González, de 19 años, e Iñaki de Santamaría, de 16, también ejercen de ganaderos al tiempo que continúan con sus estudios, aunque sus explotaciones carecen del poni autóctono. «Mis abuelos tenían unos cuantos pero se deshicieron de ellos porque ya no compensan», afirma este último.

Multitud de asistentes

El alcalde de Trucíos, José Manuel Coterón, celebró que la ganadería esté «muy viva» en el pueblo y que conserve su carácter rural. También la asistencia a la feria de este miércoles, que ha sido numerosa gracias al buen tiempo.

No ha faltado tampoco el monográfico del perro villano, que en esta quinta edición ha alcanzado los 30 participantes. Precisamente la pasada semana un ejemplar de esta raza, que trabaja con un equipo de rescate en Euskadi, quedó primero en un campeonato de agilidad celebrado en Francia.