Cuatro meses y 1.600 kilómetros a paso burra

Ginés pasea por Santurtzi con su burra y su perro. /Borja Agudo
Ginés pasea por Santurtzi con su burra y su perro. / Borja Agudo

Ginés López, jubilado de Arceniega, ha llegado esta mañana a Santurtzi tras completar el Camino de Santiago junto a su borrica Marina y su perro 'Comotú'

SILVIA OSORIO Santurtzi

Cuatro meses y 1.600 kilómetros... A paso burra. Es la travesía que emprendió el pasado mes de marzo Ginés López, un jubilado de Artziniega de 66 años que se lanzó a hacer el Camino de Santiago acompañado por Marina, su borriquilla, y 'Comotú', su perro. Esta lunes a la mañana ha sido recibido en Santurtzi, invitado por la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de la localidad (CAMISAN), entre grandes aplausos de decenas de vecinos que han querido dar la bienvenida al simpático trío de peregrinos.

Hacia la una y media del mediodía, este gran apasionado de la Ruta Jacobea -no ha sido la primera vez que se ha dirigido a la capital gallega junto a sus singulares compañeros de viaje- enfilaba la calle Itsasalde tras haber hecho noche en Zierbena. En el bar Río Nilo, sede de CAMISAN, le esperaban incluso la alcaldesa Aintzane Urkijo y el concejal de Hacienda y Promoción Económica, Joseba Ramos, que le han entregado una escultura de una sardinera, y al animal, unas manzanas, ya que ha llegado con hambre. Por su parte, los miembros de la asociación le han obsequiado con una placa conmemorativa.

Para la travesía, Ginés ha utilizado un carricoche con dos ruedas que fabricó hace unos años con la parte trasera de un vehículo y en el que guarda todo lo necesario para pasar tantos días fuera de casa, ya que ha pasado las noches en él y no en los albergues, a donde ha acudido solo para asearse. Cada día ha andado cerca de 15 kilómetros, unas cinco horas de caminata. Pese a que han sufrido bastantes días lluviosos, asegura que repetiría la experiencia «una y mil veces». Se trata de una actividad que le reconforta a nivel mental - «me ha cambiado el chip. La gente de nuestra edad no se debe quedar en casa. La vida es muy corta», ha afirmado- y, de hecho, ya planea repetirla en el Año Santo Jacobeo, en 2021. «Marina ha nacido para el camino», ha señalado. Antes, irá con su borrica a Lourdes y al Rocío. Y en un plazo de cuatro años, a Roma, pero a caballo. «Estoy preparando un caballo para que pueda hacer ese viaje que también deseo mucho». Un no parar.