La Policía encuentra a una perra ahorcada en un árbol en Abanto

Manifestación en Bilbao por el asesinato del perro Benito, el pasado mes de septiembre./E. C.
Manifestación en Bilbao por el asesinato del perro Benito, el pasado mes de septiembre. / E. C.

La mascota, de raza potencialmente peligrosa, llevaba tres días muerta. Los Bomberos tuvieron que descolgarla

Eva Molano
EVA MOLANO

Desalmado. Así se han referido los Bomberos de Bizkaia al individuo que ha ahorcado a su perra en un árbol y la ha dejado colgada en el barrio de El Casal, cerca de las escuelas de la 'Franco Belga', en Abanto-Zierbena. El cuerpo de extinción de incendios foral acudió ayer a rescatar el cuerpo del can fallecido. Llevaba tres días muerto. La empresa de recogida de animales que trabaja para el Ayuntamiento se ha ocupado del cadáver. «Ellos nunca lo harían, por favor, si tienes que desprenderte de tu mascota acude a una protectora», lanzaron los bomberos forales en su red social oficial.

La Policía alertó a los bomberos porque el animal se encontraba en una zona de muy difícil acceso, al fondo del barrio, en la que había riesgo de accidente. Hacía falta un equipo especializado, y de hecho, los bomberos han tenido que colgarse del árbol para bajar al animal. Se trata de una perra de 35 kilos, de raza potencialmente peligrosa, sin el obligatorio chip identificador. Algo que por sí solo ya vulnera la ley de protección animal porque, precisamente, hace casi imposible identificar al propietario.

«Nos pondremos manos a la obra para esclarecer quién ha hecho esta barbaridad y el Ayuntamiento se personará como acusación. Es la primera vez que nos pasa algo así. El lunes nos reuniremos para informarnos de la forma de actuar más apropiada», explicó la alcaldesa, Maite Etxebarria, tras ser contactada por este periódico. «No vamos a permitir que esto quede así y vamos a hacer todo lo posible para esclarecerlo», aseguró.

«La gentuza que hace esto vive entre nosotros»

La concejala del grupo Indaz Begoña Fraile explicó que pedirá el informe policial y que, probablemente, llevará el asunto a la Ertzaintza y a la Fiscalía. La asociación animalista Bere Ahotsa también se reunirá para decidir si acudir a ambas instancias. «Hay que denunciar hechos como este y otros muchos, porque encontramos gatos con perdigones en su cuerpo y eso es que hay gente que está por ahí pegando tiros. Porque la gentuza que hace esto vive entre nosotros. Y esto es un asesinato», denunció. Aunque son decenas los perros abatidos a tiros, a hachazos y a golpes en la intimidad de las fincas y de los caseríos cuya muerte queda impune, le ley obliga a que sea un veterinario quien lo sacrifique de forma indolora en caso de enfermedad. La muerte violenta se castiga con entre seis y dieciocho meses de prisión y con la prohibición de tener animales y trabajar con ellos durante el mismo periodo.

Las multas tramitadas por el departamento de Ganadería de la Diputación por este delito, y que se aplicaron, por ejemplo, al ganadero de Erandio cuya pareja de bueyes murió tras ser dopada con 'speed', son de 15.000 euros por cada animal fallecido. El último caso que ha salido a la luz en Bizkaia ha sido el de Benito, el perro dado en adopción a un hombre sin escrúpulos que acabó matándolo. Este mismo martes prestó declaración y el 11 de diciembre, darán su versión de los hechos dos testigos. La federación de asociaciones de derecho animal, FADA, se personó como acusación particular, así como APA SOS. El can había participado en terapias de ayuda a personas con autismo.

 

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