LA CLAVE

«Si un hombre trabaja en el caserío es un campesino, pero si lo hace la mujer es ama de casa»

Saioa Mantzisidor se siente feliz de su día a día en el baserri. / E. C.
Saioa Mantzisidor se siente feliz de su día a día en el baserri. / E. C.

«Hay que romper estereotipos», asegura la ganadera Saioa Mantzisidor, que tomará parte mañana en la Feria de Mujeres Agrícolas y Artesanas de Amorebieta

NAHIKARI CAYADO AMOREBIETA-ETXANO.

«Si un hombre trabaja en el caserío es un campesino, pero si lo hace la mujer es una ama de casa. Tenemos que romper con estos estereotipos y luchar para visibilizar el trabajo que realizamos las mujeres», asegura convecida la joven zornotzarra Saioa Mantzisidor, quien decidió dejar de lado su vida en el asfalto para dedicarse en cuerpo y alma a la ganadería.Cuenta con medio centenar de cabezas de vacuno y una treintena de cabras que convierte en carne de primera mano. Mañana, por cuarto año consecutivo, tomará parte en la vigésimo segunda Feria de Mujeres Agrícolas y Artesanas que se celebrará Amorebieta-Etxano

Saioa Mantzisidor afirma tajante que «siempre tuve claro que lo que a mí me gustaba era el campo». Recuerda que cuando era niña y se acercaba a visitar a sus abuelos por parte materna al caserío ya le comentaba a su ama: «Yo quiero poder salir a la calle en pijama». Con el paso de los años y, tras una temporada sin encontrar trabajo, decidió dar el salto al mundo rural. En estos momentos es una de las dos productoras que forman parte de la asociación Iraunkor, que cuenta con una decena de integrantes.

Recuerda que los comienzos no fueron fáciles, pero siempre tuvo el apoyo de su pareja, Gorka Magurazelaia, y su familia. «Al principio todo eran gastos e inversiones. Además, es un duro trabajo que no tiene horario y hay que adaptarse a ello», se sincera la ganadera zornotzarra. Lo que comenzó siendo toda una aventura ahora es su modo de vida. Una profesión en la que cuenta también con el apoyo de sus dos hijas de 7 y 9 años. «Se lo pasan pipa en el caserío y en la cuadra. La mayor dice incluso que quiere tener una perrera», desliza en tono jocoso consciente del sacrificio que requiere su profesión de ganadera.

«El trabajo de las mujeres es impresionante. Y lo llevan haciendo toda la vida, sin ser valoradas»

«Siempre pendiente»

«Siempre tenemos que estar pendiente de los animales. Si nos salta la alerta de que el animal se ha escapado o está de parto, tenemos que dejarlo todo y marchar corriendo a la cuadra», explica Saioa. Y eso que en su caso cuenta con las últimas tecnologías, que le facilitan el trabajo para atender al medio centenar de cabezas de vacuno y a la treintena de cabras que dispone. Collares con GPS le permiten conocer la posición de sus vascas, así como de detectar el parto a través de sensores.

Esta joven ganadera ha sabido adaptarse a un sector en el que si bien «en lo profesional hay más nombres masculinos, el trabajo que realizan las mujeres es impresionante. Y lo llevan haciendo toda la vida, sin ser valoradas», reprocha.

Mañana se codeará con una veintena de mujeres baserritarras y artesanas en la feria que se organiza con motivo del 8 de marzo. Una veintena de puestos tomarán el parque Zubiondo. «Es una feria muy bonita de ver porque visibiliza todo el trabajo que realizan estas mujeres», remarca desde la organización Mery Córdoba, mientras ultima los preparativos para la misma.

Pan, queso, jabones, cerveza artesana, productos porcinos, productos elaborados con piel y cuero, e incluso ropa es una parte de lo que esta feria ofrecerá a lo largo de la mañana. Como novedad, este año contarán también con un criadero ecológico. «Es un gran escaparate que funciona muy bien. Llama mucho la atención el hecho de que todo sean mujeres», revelan desde el área municipal de Igualdad.

Quien se acerque a la muestra tendrá ocasión de hacerse con los mejores productos elaborados por mujeres, actuaciones musicales y las danzas de Udabarri. También habrá una exhibición de herri kirolak.

Día Internacional de la Mujer 2019