La avispa asiática avanza sin control en Bizkaia con más de 4.000 nidos retirados

La avispa asiática avanza sin control en Bizkaia con más de 4.000 nidos retirados

La Diputación también atribuye estas cifras, que duplican las del ejercicio anterior, a la mayor concienciación ciudadana

Izaskun Errazti
IZASKUN ERRAZTI

La expansión de la avispa asiática no encuentra freno en Bizkaia. Así lo demuestran los datos, porque año tras año se dispara el número de nidos retirados de esta especie invasora. La 'Vespa velutina' se cobró el pasado sábado en Asturias la vida de un joven de 32 años, alérgico a la picadura de estos insectos, que permaneció cinco días en coma tras sufrir el martes un ataque mientras trabajaba en su finca de San Tirso de Abres. En 2018, la Diputación eliminó 4.044 avisperos en el territorio, el doble que en el ejercicio anterior, cuando se contabilizaron 2.231. Sólo en el mes de agosto se recogieron 832. Le siguieron octubre (735), septiembre (707) y julio (646).

Según los técnicos forales, existen dos razones que explican el incremento de los nidos neutralizados. El primero, el propio proceso de expansión de esta especie, que avanza sin control por el territorio. Después, la «mayor concienciación entre la ciudadanía» sobre la presencia de esta avispa, que recaló por primera vez en Bizkaia en 2012 y desde entonces no ha dejado de suponer un problema.

Cuatro años después, en 2016, la institución foral puso en marcha un protocolo de actuación contra la 'velutina' en la que implicó a todos los ayuntamientos vizcaínos, a excepción del de Bilbao. Desde entonces, los consistorios recogen y verifican los avisos de la ciudadanía sobre los nidos de avispa asiática. Después, la Diputación, a través de la sociedad Basalan, y, en casos especiales, de los Bomberos, se encarga de su retirada y destrucción. «Ahora muchas más personas conocen cómo funciona este protocolo y a dónde deben dirigirse para dar aviso, lo que agiliza las cosas», apuntan desde la Administración.

«Imposible» de erradicar

Las medidas para plantar cara a esta invasión biológica no acaban ahí. Hace dos años el departamento foral de Sostenibilidad y Medio Natural desarrolló un proyecto piloto para ubicar asentamientos apícolas en zonas de altura de Bizkaia, concretamente en el entorno del Gorbea, en la época de máxima actividad de la avispa asiática. Seis apicultores pusieron en marcha el plan y trasladaron 240 colmenas durante el período estival.

La colocación de trampas es otra de las actuaciones imprescindibles para mantener lo más controlado posible el avance de una especie que entró en Europa en 2004 por el puerto de Burdeos en containers llegados de China. Y de la experiencia se sabe que el atrayente casero que se utiliza para capturar a las reinas y evitar así que se conviertan en fundadoras de nuevas colonias resulta más eficaz que el comercial.

Pese a todos los esfuerzos, tanto los expertos como los profesionales del sector coinciden en que, a día de hoy, cualquier intento de erradicación es imposible. La 'vespa velutina', lamentan, «ha venido para quedarse», lo que obliga a los responsables institucionales a no bajar la guardia.

La UPV investiga cómo atajar el declive de las abejas

«La desaparición de las abejas podría provocar un efecto dominó global». Lo dicen los investigadores de la UPV que estudian cómo frenar la caída de la población de estos insectos, en peligro por la contaminación, la proliferación de plagas y patógenos o depredadores como la avispa asiática. Andone Estoba, profesora del departamento de Genética, Antropología Física y Fisiología Animal, lidera dos proyectos a nivel europeo relacionados con la subsistencia de esta especie: 'Smartbee', para conservarlas mediante su utilización a través de un programa de mejora que potencie las características beneficiosas de las abejas; y 'Beehope', que busca conservarlas sin apenas intervención humana.