Vitoria se retrasa en extender las paradas anti-acoso en los urbanos

Varios usuarios esperan uno de los servicios nocturnos de Tuvisa durante las fiestas, cuando empezaron las paradas anti-acoso./Blanca Castillo
Varios usuarios esperan uno de los servicios nocturnos de Tuvisa durante las fiestas, cuando empezaron las paradas anti-acoso. / Blanca Castillo

Sólo funciona en una línea nocturna pese a que se anunció para marzo su extensión a todos los gautxoris y en la red foral, ninguna mujer lasha usado en tres meses

Judith Romero
JUDITH ROMERO

Entraron en funcionamiento en las últimas fiestas de Vitoria y, pese a su buena acogida inicial, su uso aún no está muy extendido en el territorio alavés y se concentra en dos únicos barrios. Las paradas anti-acoso, medida para aumentar la seguridad de las mujeres en sus trayectos nocturnos cada vez más presentes en ciudades vecinas como Bilbao y San Sebastián, únicamente están activas en la línea G3 del gautxori de Vitoria, la que conecta los barrios de Zabalgana y Armentia con el centro y una de las que más usuarios concentra por las noches. Su extensión al resto de líneas nocturnas de Tuvisa se anunció para el pasado mes de marzo, pero no se ha llevado a cabo. Según fuentes municipales, el plan debe esperar a la implantación de las mejorar laborales acordadas con el comité de empresa tras el aviso de huelga de la pasada primavera.

Mientras las mujeres esperan a que se extienda, los datos de la única línea disponible dan muestra de su utilización. El servicio ha registrado un total de 404 peticiones en las 112 noches que ha estado activo desde agosto de 2018 hasta junio de 2019. Es decir, los vecinos de Armentia y Zabalgana utilizaron las paradas a demanda casi en el doble de ocasiones que los vecinos de Bilbao en toda la capital vizcaína, donde hubo 256 solicitudes desde el pasado verano.

Desde el Ayuntamiento consideran que «la utilización del servicio es baja e irregular», pero se muestran satisfechos con su aceptación entre los usuarios. Su uso se asemeja al de otras ciudades, es decir, ronda el 1,5% de los trayectos totales de la línea. «Hay noches en las que no se produce ninguna parada a demanda y otras en las que se producen cinco o se bajan once personas a la vez», especifican desde Tuvisa. El mes más popular para utilizar este servicio fue agosto. Hasta 86 personas hicieron uso de las paradas para volver a casa durante las fiestas de La Blanca. En el extremo contrario se encuentra enero, con sólo 17.

El servicio se encuentra disponible para mujeres y menores de edad, pero ellas fueron quienes más lo demandaron. Las féminas solicitaron descender en un punto diferente a las paradas establecidas para los recorridos nocturnos en un 96,5% de los casos.

Desde la asociación de vecinos Zabalgana Batuz se muestran satisfechos con la implantación de esta medida. «El barrio no nos parece inseguro pero es cierto que por las noches está bastante desierto, y las paradas a demanda pueden ayudar a tranquilizar a los padres y dar más autonomía a los jóvenes para salir», valora Zuriñe Lago, su presidenta. «Nos gustaría que se diera a conocer todavía más en ampas e institutos, cada vez tenemos más jóvenes en el barrio y es una herramienta útil», subraya.

Sin demanda en los pueblos

Vista la experiencia local, la Diputación alavesa decidió ofrecer también el servicio de paradas seguras en 17 de sus líneas. Incorporó a sus trayectos regulares otras 42 opciones adicionales en las que apearse a partir de marzo pero, pese a que la medida afectó a 31 localidades alavesas -además de Briñas y Otxandio-, el departamento de Movilidad no ha detectado ningún uso de estas paradas a demanda todavía.

La iniciativa se puso en marcha debido a la preocupación por unas jóvenes en la junta administrativa de Manurga, pero desde el departamento indican que no se ha contabilizado ningún uso. «Es posible que el conductor no lo haya registrado, pero no consideramos que el dato sea negativo», apuntan desde la Diputación.

Los autobuses lucen información sobre esta medida en sus pantallas, se han repartido folletos y mujeres y menores han llamado al servicio de Transportes para interesarse por su funcionamiento pese a que esta campaña de información no se haya traducido en usos.

Alavabus no dispone de líneas nocturnas, por lo que estas paradas a demanda se registran en las líneas diurnas con la caída del sol. Es decir, es más probable que se usen en invierno, cuando la noche se instala a partir de las 18.30, que en verano, cuando apenas se puede demandar este servicio a partir de las 21.00. Cabe esperar hasta el próximo invierno para ver si más vecinas del territorio alavés deciden apearse en estas paradas adicionales pensadas para su seguridad.

En su contexto

404
veces se han utilizado las paradas anti-acoso en la línea G3, que conecta Armentia y Zabalgana con el centro, desde agosto de 2018.
Más uso en fiestas.
El momento de más uso de este servicio coincidió con la puesta en marcha de su prueba piloto, durante las últimas fiestas de La Blanca. Hasta 86 mujeres y menores lo utilizaron para volver a casa entonces.
En 33 localidades.
La Diputación extendió el servicio de paradas seguras a 17 líneas de Álavabus el pasado mes de marzo. Está disponible en 31 localidades alavesas, Briñas y Otxandio, pero no han registrado ninguna petición de apearse entre marzo y mayo. La medida contempla su uso a partir de las 18.30 en invierno y desde las 21.00 en verano.