«Los videojuegos enseñan gracias a la inmersión»

Carlos González Tardón, en las jornadas 'Videojuegos y Educación' de Montehermoso./Rafa Gutiérrez
Carlos González Tardón, en las jornadas 'Videojuegos y Educación' de Montehermoso. / Rafa Gutiérrez

El experto recomienda a padres y profesores incorporarlos al aprendizaje. «Los niños prestan más atención»

Judith Romero
JUDITH ROMERO

Hasta hace poco eran la causa de todos los males de la sociedad, se creía que inducían a crímenes y causaban desconfianza entre los adultos. Sin embargo, los videojuegos han demostrado tener un potencial educativo a lo largo de las últimas décadas y ya no es raro que se usen en la Educación reglada. Así lo defiende Carlos González Tardón (Madrid, 1982), doctor en Psicología, Ocio y Desarrollo humano por la Universidad de Deusto y profesor en el TecnoCampus de Mataró. El fundador de la asesoría People&Videogames dio las claves para aprender jugando con ellos en el marco de las jornadas 'Videojuegos y Educación'. La iniciativa se desarrolla en el Palacio de Montehermoso hasta el sábado 26 de enero.

«Los niños prestan más atención a lo que tratas de enseñarles cuando lo haces a través de un videojuego, despiertan su motivación de forma natural», señala el experto, que ha orientado sobre el buen uso de estos programas a más de 200 escolares de una decena de colegios alaveses. Eso sí, los videojuegos tampoco son la herramienta definitiva para terminar con el fracaso en las aulas. «En la educación no existen fórmulas mágicas, pero los videojuegos permiten aprender a base de ensayo y error, algo que no sucede en las clases magistrales», subraya.

González Tardón pone como ejemplos títulos como 'Never Alone', un juego de plataformas en el que una joven nativa debe cooperar con un zorro ártico en su aventura por Alaska. «Narra una de las historias más importantes de esta cultura al tiempo que muestra que hay que trabajar en equipo», destaca. Su recomendación para los padres temerosos de sentar a sus hijos frente a la consola es hacer uso sobre todo del sentido común. «El código Pegi -Pan European Game Information, un clasificador del contenido- no indica la edad recomendada para el juego, sino cuáles son sus contenidos polémicos. Lo mejor que pueden hacer los padres es probar el juego por sí mismos o junto a los niños o al menos buscar vídeos sobre él en internet».

Un videjuego que los niños no puedan comprender o les haga estar nerviosos no será beneficioso para su formación. Los profesores tampoco deberían utilizarlos en todas las clases. «Hace falta formar a los docentes para que entiendan sus beneficios, pero los desarrolladores también deben tener en cuenta que hacer un juego educativo no es volcar un libro en un 'pdf' interactivo», recalca González Tardón. A su parecer, este tipo de títulos son los que han desvirtuado el potencial educativo de los juegos. «Si un videojuego no te permite vivir la historia desde dentro y ponerte en el lugar de sus protagonistas no se consiguen la inmersión ni sus beneficios didácticos», afirma.

Juegos en Montehermoso

La mediateca de Montehermoso ha inaugurado un espacio permanente para la difusión de videojuegos seleccionados por González Tardón. «Son juegos de alto contenido cultural entre los que hemos incluido 'Titan Souls', 'Papers Please' o 'Los ríos de Alice'», enumera. Este último fue desarrollado en Euskadi, lo que para este profesor universitario supone un valor añadido. «Que sea un videojuego local hace ver a los niños que ellos mismos podrían crear sus juegos algún día», señala.

Si un profesor de Física puede utilizar 'Angry Birds' para explicar las trayectorias, otra opción es que uno de Historia recurra a 'Age of Empires' para explicar el paso de la edad de piedra a la de bronce. «Los juegos comerciales también pueden tener efectos positivos. Que niños sin capacidad matemática sean capaces de escoger personajes o gestionar ataques en juegos como 'Clash Royale' demuestra que están adquiriendo competencias».