Vecinos de Aranbizkarra piden otra ubicación para sus nuevos vestuarios

Los vestuarios se erigirán junto a la portería norte, pero los vecinos prefieren el este del campo. /JESÚS ANDRADE
Los vestuarios se erigirán junto a la portería norte, pero los vecinos prefieren el este del campo. / JESÚS ANDRADE

Las nuevas instalaciones del campo de fútbol se licitaron en verano por un millón de euros y han provocado protestas

Judith Romero
JUDITH ROMERO

Son una reivindicación histórica del fútbol vitoriano y están cerca de convertirse en realidad, pero algunos vecinos no ven con buenos ojos todos los detalles del proyecto. Los seis nuevos vestuarios que van a erigirse junto a la portería norte del campo de fútbol de Aranbizkarra han despertado la indignación de parte de los residentes en las calles José Pablo Ullibarri, Obispo Ballester y Burgos, quienes no quieren renunciar al jardín ubicado frente a sus casas. La asociación Zazpigarren Alaba ha solicitado que los vestuarios se edifiquen más lejos de las viviendas, en la zona del parque de Aranbizkarra ubicada junto a una zona de juegos.

Desde hace años los vestuarios del campo de fútbol de Aranbizkarra se encuentran en una lonja situada en los bajos de estas viviendas, y en 2016 la Federación Alavesa de Fútbol llegó a un acuerdo con el Gabinete Urtaran para reformarlos. «El Ayuntamiento no ha permitido dar su opinión al vecindario ni hacer alegaciones», ha asegurado este lunes en el Consistorio Guillermo Perea, presidente de Zazpigarren Alaba. Los residentes en los portales cercanos a la portería norte del campo alegan que las nuevas edificaciones restarán luz a sus viviendas y afectarán a las zonas verdes. «Se talarán cinco árboles y otros dos chopos grandes, hemos recogido 564 firmas en apenas una semana porque el vecindario quiere otra solución», ha afirmado Perea.

Pese a que el Ayuntamiento anunció las obras que están a punto de dar comienzo el pasado mes de julio –las vallas ya están instaladas y se han clavado estacas en el suelo-, la asociación vecinal denuncia no haber tenido conocimiento de la intervención hasta hace unos días. La concejala de Urbanismo Itziar Gonzalo ha señalado que se ha buscado la menor afección al arbolado –los que se retiren serán instalados en otras zonas de la ciudad- y que esta obra valorada en 984.000 euros se ajusta a criterios sostenibles y está construida bajo estándares 'passivhaus' para obtener una mayor eficiencia energética.

Carteles y crespones

«Hemos comprobado que los edificios, que ocupan 460 metros cuadrados en total divididos entre oficinas deportivas y vestuarios y aseos, no provocarán sombra sobre las viviendas», ha indicado Gonzalo. «El edificio está como muy cerca a 18 metros de las fachadas y no va a llegar a los cuatro metros de altura, no va a empeorar la vida de los vecinos», ha añadido por su parte Estíbaliz Canto. La concejala de Deportes subrayó que, para el Servicio de Deportes, tener un campo de fútbol sin vestuarios en condiciones es «un fracaso». «Lleva 20 años en esta situación y es una petición histórica de los clubes», ha recalcado. Hasta 17 equipos harán uso de estas instalaciones una vez finalizada la obra.

En los últimos días los vecinos de Aranbizkarra han convocado protestas ruidosas frente a las obras y han colgado carteles verdes con crespones negros de sus ventanas en señal de protesta. Desde Zazpigarren Alaba se muestran dispuestos a continuar con las movilizaciones. «Esta es una agresión en toda regla, por eso estamos haciendo asambleas de portal, concentraciones y recogidas de firmas. Los vecinos tenemos derecho a la información y al diálogo, y hasta ahora los equipamientos del barrio siempre se habían consensuado», reclama Perea.