Un vecino de Vitoria, involucrado en una macroestafa con bitcoins

Un vecino de Vitoria, entre los 35 detenidos en la operación de la Guardia Civil./Ministerio del Interior
Un vecino de Vitoria, entre los 35 detenidos en la operación de la Guardia Civil. / Ministerio del Interior

Es uno de los 35 detenidos por la Guardia Civil en todo España. Esta red habría obtenido 600.000 euros y blanqueado más de un millón

David González
DAVID GONZÁLEZ

Un vecino de Vitoria es uno de los 35 detenidos por falsificar tarjetas bancarias y blanquear los beneficios obtenidos a través de la criptomoneda bitcoin. También hay otras 22 personas investigadas como supuestos miembros de una red que habría obtenido de manera ilícita «600.000 euros» y blanqueado «más de un millón».

Esta operación, en la que ha colaborado la Comandancia de Álava, se ha desarrollado en tres fases que han tenido lugar en Alicante, Madrid, Valencia, Las Palmas, Vitoria, Zaragoza, Murcia, Barcelona, Pamplona, Málaga, Albacete e Islas Baleares.

Los detenidos, ha informado el instituto armado, son de «Guinea Ecuatorial, España, Nigeria, Camerún y Marruecos». Hay un total de 210 perjudicados por esta estafa en España, y otros 20 en Israel, Dinamarca, Alemania, Francia y Grecia. En este sentido, la Guardia Civil ha detectado un uso fraudulento de un total de 104 tarjetas bancarias de España y de otros doce países.

Por una firma de alquiler

Las investigaciones comenzaron tras una denuncia presentada en Alicante por una empresa de alquiler de vehículos al detectar un uso fraudulento de las tarjetas con las que contrataban los servicios online.

A partir de ahí, se puso en marcha la operación 'Capcana'. Los investigadores descubrieron que se trataba de una estafa a gran escala y con varias formas de engaño.

El primer método que la organización utilizaba era el 'phising'. El presunto estafador o 'phisher' se hacía pasar por una persona o empresa de confianza para lograr -vía correo electrónico- información detallada de las tarjetas de crédito, como puede ser la contraseña o el código valor de verificación de las tarjetas.

Otra de las formas utilizadas era el 'skimming', consistente en el copiado de la banda magnética de la tarjeta utilizada durante la transacción para clonarla y usarla de forma fraudulenta.

La tercera vía presuntamente empleada por la organización respondía al nombre de 'Bin attack fraud' por el que se generan nuevos números de tarjeta, a partir de uno real, existente. Tras probarlos con una primera transacción de 50 euros, los números válidos se usaban en el siguiente paso con otra transacción con valores entre los 500 y 10.000 euros.

Elevado tren de vida

Los supuestos miembros de la organización pagaban con las tarjetas falsas hoteles, vuelos, billetes de tren, vehículos de alquiler y efectos informáticos. Los beneficiados abonaban a los cabecillas de la red un precio muy inferior al pagado por estos servicios. Dos de los detenidos transformaban a través de varias empresas ubicadas en Finlandia, Estonia y Reino Unido los beneficios obtenidos en bitcoins.

El dinero también era blanqueado en Estados Unidos, Guinea Ecuatorial y Benín a través de plataformas de envío de moneda.

La Guardia Civil ha contado con la colaboración de Interpol, Europol, la Fiscalía Provincial de Delitos Telemáticos, la Fiscalía General de Criminalidad Informática para resolver tan enrevesado caso. El Juzgado de Instrucción número 7 de Alicante se ha hecho cargo del caso.