Rojo presidirá de nuevo la Cámara de Álava tras estrellarse la candidatura afín al PNV

Gregorio Rojo, este miércoles en la calle Dato, en el exterior de la sede de la Cámara. A la izquierda, Pascal Gómez, de SEA./Jesús Andrade
Gregorio Rojo, este miércoles en la calle Dato, en el exterior de la sede de la Cámara. A la izquierda, Pascal Gómez, de SEA. / Jesús Andrade

El actual dirigente se asegura una mayoría casi absoluta en el pleno para repetir en el cargo mientras que el otro aspirante, José Miguel Aguirre, ni siquiera logra un puesto de vocal

Juan Carlos Berdonces
JUAN CARLOS BERDONCES

Habrá continuidad al frente de la Cámara de Comercio e Industria de Álava. El nuevo pleno que, en principio, se reunirá a finales de mes para elegir al futuro presidente ha quedado configurado de tal manera que Gregorio Rojo podrá aglutinar una mayoría casi absoluta de votos para repetir en el cargo. La candidatura afín al PNV que ha encabezado el promotor inmobiliario José Miguel Aguirre, afiliado a la formación jeltzale, ha fracasado con estrépito en su intento de incrementar su protagonismo en esta organización empresarial. De hecho, en las elecciones de este miércoles no ha conseguido ninguna representación. Ni siquiera él ha logrado un asiento como vocal en el pleno ya que en su grupo de construcción han salido dos empresas asentadas en el territorio y en la propia Cámara, las de Roberto Larrañaga –presidente de la patronal vasca Confebask– y Josu Sánchez –máximo responsable de Elkargi–. Ahora Aguirre tiene que decidir si impugna el proceso en los tribunales por un defecto en el censo.

Los 18 puestos que se ponían en juego en los comicios han caído del lado del grupo de Rojo, a los que hay que unir cinco de los seis que también se elegían por sufragio universal pero en los que no ha hecho falta votar por ausencia de candidaturas. Únicamente Vitoriana Plástica no es una compañía alineada con la plancha 'oficialista'. Además, el actual equipo directivo también sumará la mayor parte de los votos correspondientes a las siete empresas de mayor aportación voluntaria a la Cámara (Mercedes, Ramondin, Aernnova, Michelin, Guardian Llodio, Fundación Vital y Bodegas Luis Cañas) y por supuesto los cinco vocales que nombra SEA-Empresarios Alaveses; Rojo, de hecho, será uno de ellos.

Esta cita con las urnas ha acaparado el interés empresarial –y también en círculos políticos– en el territorio durante el último mes y medio, a raíz sobre todo de que, en una entrevista concedida a EL CORREO en abril, Gregorio Rojo -afiliado al PSE- reconociese que se veía «con fuerzas para seguir adelante» siempre y cuando contase con el apoyo de las empresas y la patronal. A la vista de los resultados, lo ha tenido. Pero también entonces desde sectores afines al PNV comenzaron los contactos con empresarios y comerciantes para recabar apoyos en torno a una candidatura alternativa.

Aguirre ha sido el encargado de liderarla, con un objetivo claro reconocido por él mismo desde que se declaró aspirante: «Hacer una Cámara de Comercio más plural y abrirla a todas las empresas del territorio». En el entorno de la patronal SEA y de Rojo no ha sentado bien ni que este empresario de la construcción dijese que era candidato –cuando para eso es preciso ser vocal y este miércoles se quedó por el camino– ni que plantease cambios en la organización «sin conocerla por dentro».