Las primeras tiendas podrán llegar «en marzo» a la manzana de San Prudencio

Las primeras tiendas podrán llegar «en marzo» a la manzana de San Prudencio
Blanca Castillo

El proyecto comercial generará cuatro locales «de entre 200 y 800 metros cuadrados»

Iosu Cueto
IOSU CUETO

El proyecto comercial diseñado para la manzana de San Prudencio, Dato, General Álava y Fueros por la promotora Urteim, cuyas obras empezaron en junio, empezará a convertirse en realidad en el plazo de cuatro meses. Los responsables de la reforma impulsada por el empresario Juan María Uriarte, que atesora locales cerrados con la intención de unirlos y atraer a importantes franquicias, consideran que «en marzo» del año que viene los primeros operadores interesados –con los cuales se negocia– podrían entrar a adecuar sus locales en el lateral de San Prudencio. No obstante, todavía quedarán «otros quince meses» para que los operarios abandonen la zona tras una intervención que incluirá la reforma integral del Garaje Álava. El alcalde, Gorka Urtaran, ha visitado este miércoles las obras junto al arquitecto que dirige el proyecto, Adrián Lasquibar, y los responsables de la constructora, Ugaval.

Lasquibar ha concretado que el objetivo es crear «cuatro locales de entre 200 y 800 metros cuadrados», algo que podría cambiar en las próximas semanas. ¿La razón? Que la propiedad está hablando «con un montón» de posibles operadores interesados y «está abierta» a solicitudes que podrían alterar los planes y que, evidentemente, podrían afectar a los plazos. «Dependerá de la demanda», ha aclarado sin entrar a valorar qué firmas podrían pujar por llegar a San Prudencio. Este periódico publicó a principios de año que la cadena irlandesa Primark –una de las favoritas de la clientela juvenil–, Inditex –que controla las marcas Zara, Pull&Bear, Massimo Dutti, Bershka, Stradivarius, Oysho, Zara Home y Uterqüe– y la cadena sueca H&M se habían barajado como posibles 'motores' de la manzana.

El recorrido has servido para comprobar en qué se concretan estos cuatro locales. Por un lado, las antiguas tiendas de Lámparas Salazar y Natura están unidas; junto a ellas hay otra superficie que incluye Viajes Guria y el antiguo almacén de Natura. El tercer local, mucho más amplio que los anteriores, sería el resultante de la sociedad gastronómica Zaldibartxo (a la que se accedía por un portal porque era interior), Gretel, el pub Molly Malone y el bar Dakar; y el cuarto espacio daría a General Álava y fusionaría las dos tiendas que en su día ocuparon los rótulos de Inside y Uterque. Aunque el promotor también tiene locales que dan a la calle Dato –como la antigua tienda de Lefties y la firma de mobiliario Mosel, que cerrará sus puertas a final de año–, el futuro de estos locales no está ligado a los anteriores. De hecho, ni siquiera estarán comunicados.

En la visita, el alcalde ha podido comprobar que las obras «van a buen ritmo» y que «se están realizando de forma que generan las mínimas molestias al vecindario». Urtaran ha dicho que en Vitoria «cuando vamos de la mano la iniciativa privada, las administraciones públicas y el tercer sector somos capaces de hacer grandes cosas. Y en este caso podremos impulsar una gran iniciativa para recuperar el pulso que requiere el centro y la actividad social y comercial».

Un trabajo «quirúrgico»

Lasquibar ha confesado la «dificultad» de llevar a cabo una intervención que en ocasiones ha exigido realizar un trabajo «quirúrgico», en clara referencia a la demolición de la antigua piscina abandonada que utilizó hace décadas el Club Natación Judizmendi. La antigua pileta está prácticamente derribada y ha dejado a la intemperie los míticos pingüinos que aparecían en una pared. El complejo cubierto se ha desmontado de forma controlada con maquinaria «sofisticada» porque el edificio contenía amianto. En esa franja se creará un patio ajardinado interior de 740 metros cuadrados, como exigía el Plan General.

El arquitecto ha revelado también que «la propiedad» –en referencia a Uriarte– se hará cargo de «importantes» reformas a petición de los vecinos de la manzana. Se trata de la renovación del saneamiento, de algunas fachadas interiores y del refuerzo de las estructuras de los edificios. «Son inmuebles del Ensanche del XIX y esto tiene su complejidad. Algunos tienen estructura de madera, otros de hormigón, otros son una mezcla y no se puede actuar así como así», ha indicado.

Lasquibar, siempre con reservas ante posibles cambios de última hora, ha calculado que la fase de derribos –incluido el del lateral del Garaje Álava que daba a la vieja piscina– finalizará «para marzo». En ese momento comenzará la segunda, que se centrará en la remodelación del subterráneo –que se ampliaría a través de su primer sótano hacia Dato pero que «perdería plazas respecto al parking actual»– y en la culminación de los locales comerciales de General Álava.

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