La oposición teme el «rodillo»

Kike Fernández de Pinedo (EH Bildu) pasa junto a Iñaki Oyarzábal (PP), en su escaño, en el salón de plenos. /Rafa Gutiérrez
Kike Fernández de Pinedo (EH Bildu) pasa junto a Iñaki Oyarzábal (PP), en su escaño, en el salón de plenos. / Rafa Gutiérrez

EH Bildu, PP y Podemos piden más «humildad» al reelegido diputado general de Álava. «Ahora veremos su voluntad de acuerdos»

María Rego
MARÍA REGO

La oposición se niega a ejercer de mera espectadora en la legislatura que acaba de arrancar en Álava pese a que al recién reelegido diputado general, Ramiro González, le bastan los 17 escaños de su partido, el PNV, y los 10 del PSE, con el que esta mañana escenificará su acuerdo de gobierno, para sacar adelante cualquier proyecto que ponga sobre la mesa. Esa negativa a oír, ver y callar fue evidenciada ayer por EH Bildu, única formación que presentó un candidato alternativo al jeltzale, PP y Elkarrekin Podemos con unos discursos donde pusieron en duda los logros conseguidos durante el pasado mandato y mostraron sus temores en torno a la mayoría absoluta alcanzada por peneuvistas y socialistas en la Cámara foral. «Matemáticamente nadie les obliga a llegar a acuerdos. Es ahora cuando veremos la voluntad de Ramiro González porque el consenso suele ser para usted que den los números», le advirtió Arantxa Abecia, portavoz de la formación morada, durante una maratoniana sesión -mañana y tarde- que se alargó más de seis horas.

Los grupos de la oposición aprovecharon ayer sus intervenciones para demostrar que no permanecerán de brazos cruzados ante la mayoría absoluta que han tejido PNV y PSE. Y lo hicieron con iniciativas, ideas que quieren desarrollar desde el minuto uno de esta legislatura pese al «rodillo» que, sospechan, se encontrarán en los partidos que sustentan el Ejecutivo foral. Una forma de hacer política que podría llevar al territorio al «precipicio», advirtió Eva López de Arroyabe desde EH Bildu, cuyos votos permitieron en el anterior mandato sacar adelante las Cuentas de 2016 y 2017. Ahora, en la reforzada posición de González, echaron de menos «humildad y autocrítica» y observaron una nueva actitud más cercana al «triunfalismo y paternalismo». «Demasiado marketing», le reprochó Kike Fernández de Pinedo, portavoz de la formación independentista, que se reivindicó como jefe de la oposición -consciente de que su candidatura carecía de éxito alguno de prosperar desde el principio- tras el descalabro del PP en la última cita electoral.

«Incumplimientos»

Ellos, los populares, se presentaron como la oposición «proactiva y constructiva» con intenciones de «diálogo» con una Diputación para la que, eso sí, ayer no ahorraron críticas. Por ser «incapaz de plantarse ante el Gobierno vasco» para reformar la Ley de Aportaciones o por 'alimentar' en los últimos cuatro años «las preocupantes listas de espera» para diferentes recursos sociales. Son dos de las críticas que salpicó Iñaki Oyarzábal (PP) en su intervención, la primera como juntero, que dedicó en buena parte a enumerar los «incumplimientos» del anterior Gabinete González. De nuevo, se repitió un mensaje al reelegido líder foral: «Humildad». Él, respondió en esa actitud de mano tendida que presume desde 2015, prefiere fijarse «en lo que coincidimos».

La oposición se mostró recelosa de la reforzada alianza PNV-PSE y echó en falta un pacto más amplio Ante la mayoría absoluta

Pero enfrente, a la espera de que el verdadero curso político comience tras el verano, encontró ayer muchos recelos. Y propuestas tan diferentes en la bancada de la oposición que complicarán que los grupos que ocupan sus asientos remen en el mismo sentido en materias determinantes. Como la fiscalidad, en la que EH Bildu planteó la creación de un impuesto para las grandes fortunas y el PP abogó por una bajada de la presión fiscal. Pero ayer, más que una jornada para presentar proyectos, fue un día para analizar cómo se había llegado hasta ese punto, hasta la investidura de González por segunda vez.

Y en ese sentido, Abecia lamentó que «no ha habido interés» por cerrar un pacto más amplio para el Gobierno foral. O, como afeó Fernández de Pinedo, ha faltado «voluntad» para explorar mayorías alternativas a la alianza PNV-PSE. «Ahora tendremos ocasión de comprobar su voluntad de llegar a consensos, si hay ganas de cambiar políticas o de seguir aplicando maquillaje para que salgan las cuentas», avisó la portavoz de Elkarrekin Podemos.

Los portavoces
Kike Fernández de Pinedo (EH Bildu): «Debemos dignificar el trabajo en los servicios sociales»

El otro candidato a diputado general, Kike Fernández de Pinedo (EH Bildu), defendió que Álava necesita «cambios», «aire fresco», y en ese sentido propuso «dignificar» las condiciones laborales del sector social, crear un impuesto para las grandes fortunas o una estrategia agroalimentaria, actualizar un plan de residuos con el que se ha «estancado» el reciclaje o redimensionar el proyecto de regadío para los valles alaveses. En su discurso no faltaron asuntos 'clásicos' como la anexión de Treviño o la intermodalidad de Foronda, en su caso, mediante la ampliación de la vía férrea en la actual estación de Crispijana hasta el aeropuerto. «Creemos en una gobernanza distinta», concluyó.

Iñaki Oyarzábal (PP): «Ha llegado el momento de bajar el IRPF a las familias»

Una Diputación «más fuerte», que levante la voz «ante el Gobierno vasco» y que «vuelva a ser un referente en servicios sociales». Eso es lo que exigió Iñaki Oyarzábal desde la portavocía del PP al renovado Gabinete González, al que le propondrá una reforma fiscal en los próximos meses. «Ha llegado el momento de bajar el IRPF a las familias», aseguró. Y de «modernizar» el 'macroente' público que es el Instituto Foral de Bienestar Social (IFBS) y que está diseñado «en los 90 cuando el usuario era muy diferente». El líder popular abogó también por crear una estrategia contra el despoblamiento rural, impulsar el «olvidado» Valle de Ayala o sentar unos «principios de convivencia».

Arantxa Abecia (Elkarrekin Podemos): «Hay que impulsar la transición ecológica de la industria»

«Seguir con el mismo modelo pero con tiritas es una gran irresponsabilidad», criticó Arantxa Abecia al reelegido diputado general. En opinión de la líder de Elkarrekin Podemos en las Juntas Generales, la «sostenibilidad» debe convertirse en el eje que vertebre la política alavesa, ya sea en asuntos de medio ambiente, la zona rural o las infraestructuras. También en el principal motor del territorio: «Hay que impulsar firmemente la transición ecológica de nuestra industria y la Diputación debe jugar un papel de liderazgo», planteó. En la formación morada creen que toca incrementar la presión tributaria sobre las rentas de capital y el Impuesto de Sociedades para las grandes empresas.

Cristina González (PSE): «En el pacto no se ha pedido al otro partido que renuncie a nada»

En el pacto que hoy escenificarán PNV y PSE para el Ejecutivo foral «uno no le ha pedido al otro que renuncie a nada», aseguró ayer la socialista, y diputada durante la pasada legislatura, Cristina González. En su discurso presentó «el diálogo sincero» como herramienta política y el empleo de calidad como uno de los principales retos que pasa, dijo, también por la convocatoria de nuevas OPEs. La juntera apostó por avanzar en una oferta turística especializada, promover las energías renovables, modernizar la red de carreteras, «ayudar» a la llegada del TAV, luchar contra el fraude fiscal o lograr una igualdad «real y efectiva». «Gobernar en coalición implica compartir parte de lo defendido por quienes se coaligan», avisó.