Navaridas, un poco más cerca del Alentejo

Un grupo de jóvenes disfruta entre vinos de la feria que ha acogido el domingo Navaridas./JESÚS ANDRADE
Un grupo de jóvenes disfruta entre vinos de la feria que ha acogido el domingo Navaridas. / JESÚS ANDRADE

La VII Feria Histórica del Vino marida caldos portugueses y riojanos en un homenaje a las regiones vinícolas

Judith Romero
JUDITH ROMERO

Rioja Alavesa ha estado este domingo un poco más próxima al océano Atlántico y los vinos del Douro, el Alentejo y Oporto colmaron sus copas. La VII Feria Histórica del Vino de Navaridas ha rendido homenaje a los caldos locales y lusitanos y, con Portugal como país invitado, el espíritu del país vecino se ha adueñado también de la música y la gastronomía de la fiesta.

«Cada año constatamos que los vinos que hacemos en Álava no tienen nada que envidiar a los del extranjero, y además tenemos la ocasión de degustar los mejores vinos de países como Portugal», celebra Leandro Sánchez, miembro de Qark Arqueología, una de las entidades organizadores de la feria. Si él se inclina por el tinto alentejano Hereditas, los alaveses también pudieron degustar otros caldos como Casa do Brasão y blancos como Terras do Salvante o el vinho verde Casa Compostela.

En los últimos años los vecinos de Navaridas han emprendido un viaje a través del globo sin moverse de esta localidad de 220 habitantes, y en anteriores ferias han conocido el sector vitivinícola de California, Francia, Israel, Italia y Argentina. «No sabemos qué país tocará el año que viene, pero nosotros nos adaptamos a lo que sea», bromeaba Raúl, uno de los integrantes del grupo de danzas de Laguardia, mientras tomaba unos vinos con sus compañeros Daniel, David, Mikel, Juanjo, Lucía y Andrea. Este conjunto ha hecho en la cita gala de su habilidad con bailes típicos de Portugal y Euskadi junto al grupo de Navaridas, e incluso han dado un toque especial a la actuación portando prendas tradicionales portuguesas.

«Nuestros vinos no tienen nada que envidiar a los mejores caldos del extranjero» bodegas locales

La mayoría de la actividad de la feria se ha concentrado en el frontón municipal, donde Vera Alexander Alves y Rui Filipe Santo han despachado todo tipo de delicias culinarias traídas desde Vinhais, en Braganza. No han faltado las pataniscas de bacalao o buñuelos a la portuguesa, los pasteles de Chaves rellenos de carne picada, borrachitos de coco bañados en aguardiente ni los folares, pequeños panes salados preparados con huevo y mantequilla y rellenos de jamón y salpicão o embutido casero típicos de la cuaresma. Y como si de un puesto de las calles de Lisboa se tratara, han servido licor Beirao y de Ginja en vasitos de chocolate.

Por su parte, los miembros de la asociación cultural El Cerrillo han preparado un menú riojanoalavés-portugués para la comida popular. De primero, bolo, un plato típico de la región compuesto de patata, arroz, pimiento y bacalao en un guiño a los invitados. No han faltado los pintxos de champiñones a la plancha con gambas y, como no podía ser de otra manera, los deseados pastéis de Belém para endulzar la tarde.

Al son de los fados

La música ha corrido a cargo de la fadista Laureana Geraldes. Y aunque el género musical estrella de Portugal se caracterice por su tristeza, la artista afincada en Madrid se ha asegurado de mantener el ambiente alegre de la feria con canciones animadas como 'Trigueirinha'. Ricardo, Esperanza y su hermana María Jesús se han acercado desde Páganos para hacer un viaje rápido a tierras lusas sin salir de su región. «Venimos a la feria cada año y ya hemos probado los vinos Hereditas y Espigueiros, están muy buenos», celebraba la pareja. Y es que quien más y quien menos hablaba un poco de portugués ayer en Navaridas. «Es un país que merece la pena, nos encantaron Lisboa, Oporto y el Palacio da Pena», recordaba la familia. Para María Cano y Pablo García, encontrarse con la VII Feria Histórica del Vino fue una grata sorpresa. «Pablo ha participado en la 18ª carrera Juntas Generales, que terminaba aquí, y hemos decidido quedarnos», explicaba María.

David, Aitor, Diego, Sara y Elsa, amigos y vecinos de Navaridas, han sido de los primeros en brindar con sus copas en el frontón municipal. «Esta es una gran ocasión para dar a conocer las bodegas del pueblo y un día festivo para nosotros», señalaba David, de las bodegas Rodolfo García Martelo. Los caldos de Viñegra, Etxeita y Lavalle también han regado la séptima edición de esta cita que, por el momento, ha dicho adiós con saudade a Portugal. «Buscábamos crear una feria vitícola diferente y, siete años después, este evento sigue adelante gracias a la gran implicación vecinal», ha agradecido Miguel Ángel Fernández, alcalde de Navaridas.

Los portugueses doblan el consumo con 50 litros al año

Paulo Amorim, miembro del consejo consultivo de la viña y del vino y presidente de la Asociación nacional de comerciantes exportadores de vinos de Portugal (Anceve), ha visitado Navaridas como representante del país invitado. «Los vinos portugueses no son caros y somos países vecinos, pero aún así es difícil dar a conocer todas nuestras denominaciones de origen entre los españoles más allá del vinho verde o el vino de Oporto», explica el experto. Los viñedos del país luso acumulan más de 400 cepas diferentes, y su uva touriga está considerada como una de sus mejores tintas.

El consumo de vino por persona y año se ha reducido de manera considerable en ambos países en las últimas décadas. Los 110 litros por persona y año que se consumían en Portugal hace cuarenta años se sitúan ahora en 50. «Aún así, es el doble de lo que se bebe en España», señala Amorim sin dejar de mostrar cierta sorpresa. «Allí conocemos vinos de Rioja Alavesa como Marqués de Riscal y gustan, esta tierra produce vinos de gran calidad», asegura el presidente de Anceve, quien no descarta la idea de repetir el evento a la inversa en Portugal.