Lapuebla presume de vinos jóvenes

Lapuebla presume de vinos jóvenes

La XV edición del 'Uztaberri eguna' atrajo a cientos de personas a sus puestos y a una decena de bodegas locales

Judith Romero
JUDITH ROMERO

Cuanto más jóvenes son los vinos tintos, más tonos violetas dejan entrever a quienes se detienen a observarlos antes de probarlos. Y cuanto más años pasan aumentan las personas que se animan a visitar Lapuebla de Labarca en su 'Uztaberri eguna' o día de la nueva cosecha. Quince años después de su creación, las calles de este municipio de Rioja Alavesa siguen llenándose de locales y turistas dispuestos a recorrer sus bodegas copa en mano cada segundo domingo de febrero. La nueva fiesta cumple su cometido al recuperar las tradiciones de localidad y llenarla de visitantes dispuestos a disfrutar de un fin de semana diferente.

La jornada arrancó a las once de la mañana, cuando los puestos de talos, conservas, quesos, verduras, jabones y chorizos tomaron la calle Diputación. Sin embargo, las decoraciones de las ventanas recordaban que las uvas y el vino eran los protagonistas. «Esta es una fiesta para divulgar la cultura del vino y conocer de cerca una decena de nuestras bodegas y sus vinos más jóvenes», animó la alcaldesa Maider Murillo antes de dar paso al pregonero de la decimoquinta edición de la fiesta. El honor fue para el repostero y cocinero Joseba Arguiñano, hijo del mediático chef Karlos Arguiñano.

El presentador del programa de televisión 'Historias a bocados' agradeció al pueblo haberle abierto las puertas de su casa. «Mi trabajo me permite disfrutar de nuestras kokotxas, huertos, ganados y viñas como las de Lapuebla de Labarca, estoy muy agradecido», confesó antes de animar a los visitantes a «beber sin pasarse». El público se encontraba dispuesto, preparado con su saquito azul y su copa en mano, y el buen tiempo les acompañó en la ruta a través de bodegas como Córdoba Martínez, Loli Casado, Larchago, Estranza, Covila, Casado Morales, Belezos o Miguel Ángel Muro.

'Uztaberri eguna' apenas tiene quince años, pero en algunos casos esta visita a Rioja Alavesa empieza a convertirse en una tradición familiar. Los Aspiazu Fuertes acuden cada año desde San Sebastián para degustar estos caldos en buena compañía. «Esta vez nos hemos juntado 17, mis hijas han cumplido la mayoría de edad y se nos han sumado por primera vez», celebraba Ana Garaialde. Visitaron juntos las bodegas Garrido Medrano, donde descubrieron sus depósitos de vino y aprendieron más sobre el encorchado y el etiquetado.

Bolo y arrope

El vino es el jugo más deseado proveniente de las uvas pero, en un esfuerzo por recuperar sus tradiciones, los vecinos de Lapuebla de Labarca ofrecieron una degustación de arrope, un producto típico de la época de la cosecha. «Es una reducción dulce de zumo de uva hecha durante horas a fuego lento, yo la llamo la 'nocilla' de nuestros antepasados», explicaba Maite Córdoba, miembro de la Asociación de Mujeres Las Barandillas. Más de 70 vecinas colaboran para elaborar jabón y servir bolo, un plato típico de la localidad hecho a base de arroz, bacalao, patata y pimiento choricero.

La feria de los vinos de la última cosecha es un punto de encuentro para alaveses y amigos. Carmen Hildago asistió desde Zamora en compañía de su marido y sus hijos pequeños. «Hemos venido a visitar a otra pareja y nos hemos sorprendido con la calidad de sus vinos», reconocía en bodegas Harresi. Y como beber y conducir no son una buena combinación, los autobuses fletados desde Vitoria y Bilbao tuvieron un gran éxito. La comparsa Tintigorri al completo abandonó el barrio bilbaíno de Deusto para recorrer las bodegas alavesas y degustar sus vinos. «No faltamos desde hace diez años, hemos venido 46 en un autobús para pasar el día, comer bien y volver por la tarde, estamos encantados con esta fiesta», celebraba Gerardo Pérez.

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