Aldanondo propone un ERE de un año para 17 trabajadores tras el incendio de la planta

Un incendio destrozó las instalaciones de Aldanondo en Agurain el pasado 13 de agosto./Rafa Gutiérrez
Un incendio destrozó las instalaciones de Aldanondo en Agurain el pasado 13 de agosto. / Rafa Gutiérrez

La quesería de Salvatierra apuesta por reconstruir en este tiempo el pabellón que fue arrasado por el fuego en agosto y retomar la actividad

Juan Carlos Berdonces
JUAN CARLOS BERDONCES

A la espera de que se cierre el atestado que determine las causas del devastador incendio que arrasó hace casi un mes la planta de quesos Aldanondo en Salvatierra -el origen pudo estar en un fallo eléctrico cuando alguna máquina elevadora estaba cargando la batería, junto a una zona de embalajes de plástico-, la dirección de la compañía ya piensa en el futuro y en cómo poder rearmarse de nuevo tras un episodio «nefasto». Porque la intención es seguir adelante con la empresa, aseguran portavoces oficiales, y en ningún momento se han planteado cesar la actividad en la localidad alavesa -también tiene plantas en Olaberria (Gipuzkoa) y Galdakao (Bizkaia)-.

Sin embargo, hasta que el fuego asolara las instalaciones de Aldanondo en Agurain, ubicadas en el polígono Litutxipi, era aquí donde se fabricaba el producto. En esa fatídica madrugada del 13 de agosto había, de hecho, dos millones de quesos en su interior. «Estábamos teniendo una tendencia al alza durante los últimos meses», aseguran las mismas fuentes consultadas por este periódico.

Aunque con el incendio todo cambió. Y la dirección ya ha tomado esta semana la primera medida, presentar un expediente de regulación de empleo (ERE) de suspensión de la actividad durante doce meses para su plantilla indefinida. Afecta a 17 trabajadores, aproximadamente una tercera parte del personal que trabajaba para Aldanondo cuando tuvo lugar el suceso. «Han quedado fuera del expediente tres personas de administración, una de mantenimiento y otra del departamento comercial», apuntan desde los sindicatos.

La compañía ha trasladado a la representación de los operarios este ERE y se ha abierto el periodo de consultas en busca de un acuerdo «porque nuestra idea es, en el menor tiempo posible, poder reconstruir las instalaciones para volver a producir y vender quesos. Pero sabemos que costará». Otra media docena de trabajadores eventuales todavía con contrato en Aldanondo culminarán su vinculación en las próximas semanas porque eran puestos con una caducidad ya prevista. En este sentido, desde que ocurrió el incendio también han finalizado otros contratos en la planta y hay una serie de empleados cuya relación con la firma es a través de una empresa de trabajo temporal (ETT).

Salió a flote en 2016

«El objetivo es reanudar la actividad cuando se pueda», reiteran desde la compañía, porque ahora en Aldanondo afrontaban el futuro con mayores garantías después de que hace unos años superara un momento especialmente delicado cuando llegó a acumular una deuda de 18 millones de euros. Pero pudo refinanciarse y salir a flote en 2016 para prolongar su trayectoria empresarial de ya más de medio siglo. En la planta de Salvatierra invirtieron entonces, hace dos años, más de un millón de euros para fabricar queso en lonchas y rallado.

Además de la afección al empleo directo, también hay ganaderos que surten de leche -más de vaca que de oveja- a la firma y que van a perder ese cliente. «Existe la preocupación de qué puede pasar ahora», reconocía el alcalde de Agurain, Iñaki Beraza, en los días posteriores al incendio, «pero esperemos que Aldanondo pueda recuperarse y mantener la actividad y el empleo aquí en Salvatierra». El municipio tiene en estos momentos una tasa de paro del 12,2%, un punto menos que a principios de año.

Pérdidas millonarias en instalaciones y por falta de ventas

El incendio que destrozó por completo el pabellón de la quesería Aldanondo en Salvatierra ha causado pérdidas millonarias a una empresa que había conseguido rearmarse en los últimos años tras sufrir un delicado momento económico. El valor de la instalación arrasada por el fuego ronda los 20 millones de euros. Pero las consecuencias no se quedan ahí. Ya que la previsión que tenía la compañía de cara al último trimestre del año era la de ingresar 4 millones de euros por las ventas de sus productos, en una época importante teniendo en cuenta la campaña de Navidad. Ahora eso no será posible. Sin olvidar en el capítulo de pérdidas los dos millones de quesos perdidos en el suceso.

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