El asesino de Nagore Laffage ejerce de médico en una clínica psiquiátrica

Parte del cuadro médico de la clinica, donde Diego Yllanes aparecía hasta ayer abajo a la izquierda./E.C.
Parte del cuadro médico de la clinica, donde Diego Yllanes aparecía hasta ayer abajo a la izquierda. / E.C.

Diego Yllanes fue condenado a 12 años e inhabilitado para ejercer su profesión durante la pena, que aún cumple en régimen de tercer grado. La Organización Médica Colegial aclara que «no está colegiado, por lo que no puede ejercer»

M. J. TOMÉ

Su currículum luce intachable. Licenciado en Medicina por la Universidad de Navarra, posgrado en Dietética y Nutrición, entrenador titulado por la UNED, preparador de deportistas de competición... Una trayectoria profesional que le ha valido a Diego Yllanes un puesto de trabajo en una clínica de psiquiatría madrileña, pero que omite un importante detalle: su condena a doce años de prisión por asesinar a Nagore Laffage durante los Sanfermines de 2008 y que, además, le inhabilitó a ejercer su profesión durante la pena que aún cumple en régimen de tercer grado. Pero además, la Organización Médica Colegial (OMC) ha salido al paso para aclarar que no está colegiado y «por lo tanto, no puede ejercer la Medicina en España».

La polémica suscitada al filtrarse la información a la opinión pública ha obligado al responsable de la clínica, el psiquiatra Carlos Chiclana, a matizar que el asesino confeso y condenado de la joven de Irun «no atiende pacientes, colabora en la empresa en tareas de ayuda a la investigación». También ha borrado todo rastro suyo del cuadro médico del centro en su web, donde hasta hace unas horas aparecía con su foto, nombre y apellido y su currículum vitae... algo incompleto, eso sí, y con alguna mentira: por ejemplo, el número de colegiado que, a tenor de la contestación de la OMC a una tuitera que le inquirió sobre este asunto a través de la red social, sería falso.

Desde el 5 junio, tras cumplir 8 años y 11 meses de pena de carcel, Yllanes se encuentra en régimen de semilibertad y sólo acude ya para dormir a la cárcel de máxima seguridad de Zuera. La medida fue concedida por un juzgado de vigilancia penitenciaria de Aragón tras serle negada en anteriores ocasiones atendiendo a las características del crimen por el que fue condenado.

Yllanes fue condenado por un delito de homicidio en noviembre de 2009 y ha cumplido gran parte de la pena en la cárcel zaragozana. En noviembre de este año alcanzaba las tres cuartas partes de la condena, lo que le abría las puertas a obtener el tercer grado. Tras serle concedido el nuevo régimen –que anteriormente le había sido negado atendiendo a las características del crimen por el que fue condenado–, fue dado de alta el 5 de junio en un centro de inserción social de Aragón, del que salió el pasado día 12. Hace dos años, llegó a pedir el indulto al Gobierno, lo que le fue denegado.

Asfixió a su víctima

El crimen tuvo lugar el 7 de julio de 2008, en el arranque de las fiestas de San Fermín. A primera hora de la mañana, José Diego Yllanes, de regreso a su domicilio, se encontró con Nagore Laffage, que tenía 20 años. Ambos se conocían de la Clínica Universitaria de Navarra, donde el trabajaba como MIR de psiquiatría y ella era enfermera.

Ambos se fueron a casa de él y, según consta en la sentencia, comenzaron en el ascensor a besarse y abrazarse. El jurado concluyó que José Diego Yllanes pensó «erróneamente» que Nagore Laffage quería mantener una relación apasionada, por lo que, una vez en la vivienda comenzó a desnudarla de forma brusca. Según la sentencia, Nagore interpretó «erróneamente la actuación violenta del acusado como un intento de agresión sexual y como reacción amenazó a José Diego con destruir su carrera y denunciarle». El acusado propinó entonces una brutal paliza a la joven, a quien terminó por asfixiar con sus propias manos. Tras intentar descuartizar el cuerpo, finalmente lo llevó hasta un paraje boscoso, alejado de Pamplona, donde lo abandonó.

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