El Correo

Madres solteras reclaman un carné que las reconozca como un modelo de familia

Cinco madres solteras alavesas de la Asociación de Mujeres de Familias Monomarentales / Blanca Castillo
  • La asociación alavesa planteará al Parlamento esa medida, «quenos hará visibles», y que Barcelona o Valencia ya han puesto en marcha

Al 35% de los niños que vienen al mundo en España los traen mujeres solteras. Este porcentaje escala diez puntos en el contexto europeo, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) al respecto, correspondientes a 2010. Sin embargo, el Estado, las instituciones, el sistema no les consideran como una familia, sino como «dos miembros». «Aunque nos creamos una sociedad moderna, estamos estigmatizadas, estamos a merced de lo que los demás opinen de nosotras».

Este es el arranque de la exposición que Nazareth Rosado hizo ayer de su situación frente a la Corporación en el turno popular de la comisión de Políticas Sociales del Ayuntamiento. Ella es la presidenta de la recién creada Asociación de Mujeres Madres de Familia Monomarentales (con eme) B.G., de Berta Gardel, una francesa repudiada por quedarse embarazada sin estar casada y que se refugió en La Patagonia, donde dio a luz al mito del tango, Carlos Gardel.

Bajo la premisa de «hacer normal en la ley lo que es normal en la calle», Rosado defendió la necesidad de crear un carné que les reconozca como un «modelo de familia más» y les evite «tener que desnudar nuestra intimidad en la ventanilla de turno. Un funcionario no puede saber antes que nuestros hijos si, por ejemplo, ha sido concebido de forma natural o no», expuso la portavoz del colectivo, que llevará su reclamación al Parlamento después del verano.

«A diferencia de lo que ocurre con las mujeres viudas o separadas, las madres solteras y sus hijos no existen. Por eso, queremos que se nos visualice. Y un carné que nos reconozca como familia lo haría, como ya ocurre en Barcelona y Valencia, y próximamente también en Andalucía y Asturias», agregó.

En riesgo de exclusión

Rosado expuso los obstáculos diarios a los que se enfrentan debido a su debilidad económica y a la mayor complejidad para acceder al mercado laboral y a una vivienda. «La Ley de Conciliación Laboral y Familiar también se olvidó de nosotras. El acceso al trabajo es más duro y estamos más necesitadas. En la actualidad sentimos que somos un colectivo en riesgo de exclusión».

A la espera de plantear sus reivindicaciones ante la Cámara vasca, la responsable de la agrupación pidió al Ayuntamiento que avance en su reconocimiento a la hora de aplicarles varios impuestos y tasas, así como facilitar su acceso a las escuelas municipales, a las colonias estivales y a las piscinas públicas en el verano.