Las tumbas donde buscaban a Emanuela Orlandi están vacías

Imagen de Emanuela Orlandi, niña desaparecida en junio de 1983 en el centro de Roma./
Imagen de Emanuela Orlandi, niña desaparecida en junio de 1983 en el centro de Roma.

La abogada de la familia pide explicaciones al Vaticano

EFERoma

El Vaticano ha comenzado las labores de apertura de las tumbas de dos princesas para esclarecer la desaparición de la joven Emanuela Orlandi, la hija de un funcionario vaticano cuyo rastro se perdió en junio de 1983. La labor que comenzó a las 08:15 horas de la mañana con la ayuda de 15 operarios, y ha finalizado sin éxito al comprobar que las tumbas están vacías.

En la tumba de la princesa Sofía von Hohenlohe se excavó hasta encontrar un departamento subterráneo de unos 4 metros y completamente vacío, al igual que el sarcófago de la princesa Carlota Federica de Mecklemburgo, señala la Santa Sede.

Las supuestas sepulturas pertenecían a dos princesas alemanas fallecidas en 1836 y 1840 y enterradas donde se encontraba el llamado Circo de Nerón, escenario del martirio de muchos de los primeros cristianos en los pantanos vaticanos, y cuya antigüedad se remonta al año 799.

Gian Piero Milano, promotor de Justicia del Vaticano, ha sido el encargado de autorizar la apertura de las tumbas, así como de supervisar todas las labores que se han llevado a cabo a lo largo de la mañana. Además de los obreros, han estado presentes varios agentes de la Gendarmería vaticana, los abogados de las partes, familiares de Emanuela Orlandi y el profesor forense Giovanni Arcudi.

Según explicó el académico en una entrevista con 'Vatican news', su labor consistirá en examinar los restos óseos, que finalmente no se han encontrado, para proceder a su clasificación y poder realizar un diagnóstico que establezca la edad, el sexo y la estatura de la persona a la que pertenezcan.

El forense afirmó que «para el examen de AND podrían ser necesarios entre 20 y 60 días», a lo que también añadió que, en caso de que se encontrasen restos humanos que no correspondiesen a las princesas germanas «titulares» de las tumbas el tiempo de la operación se alargaría.

La Secretaría de Estado de la Santa Sede autorizó en abril de 2018 la apertura de la investigación. En ese contexto, la familia pidió al Vaticano que investigase una de las tumbas del cementerio teutónico, tras recibir una carta anónima con una foto de una sepultura y una frase escrita: «Busque donde indica el ángel».

Por su parte, el Vaticano decidió no identificar a los familiares de las princesas alemanas enterradas en el cementerio teutónico. «Se trata de descendientes que han sido informados de las operaciones y que por amor a la verdad han garantizado su completa disposición y colaboración con la Santa Sede y con la Oficina del Peomotor de justicia del Vaticano», señaló Gisotti.

«El Vaticano podría haber verificado antes si en estas tumbas se había sepultado a las princesas o eran solo monumentos funerarios para rendirlas homenaje» ha declarado la abogada de la familia de Emanuela Orlandi.

El hermano señaló que se esperaba todo menos encontrar las sepulturas vacías, después de que incluso el guardián del cementerio declarara que una de las familias le había pedido que pusiera flores frescas y velas, con asiduidad, en una de las tumbas.

Posibles hipótesis

Emanuela Orlandi tenía 15 años cuando desapareció sin dejar rastro al salir de una clase de música en la Plaza de San Apolinar, en el centro de Roma. Algunas hipótesis apuntaron a que la joven podía haber sido secuestrada por un grupo extremista turco para pedir la liberación de Ali Agca, el terrorista encarcelado entonces por haber atentado contra el papa Juan Pablo II. Otras teorías mantuvieron que Orlandi fue víctima de una red pedófila detrás de la cual se encontrarían altos jerarcas de la Iglesia.

La Fiscalía de Roma investigó, sin resutados, la presunta relación del caso con la Banda de la Magliana, una organización criminal que sembró el terror en la capital italiana durante los años del plomo.