El Gobierno vasco admite carencias para acoger a los inmigrantes y refugiados en su tránsito a Europa

Miembros de la plataforma ciudadana Ongi Etorri Errefuxiatuak dan de comer a varios migrantes en Bilbao./LUIS ÁNGEL GÓMEZ
Miembros de la plataforma ciudadana Ongi Etorri Errefuxiatuak dan de comer a varios migrantes en Bilbao. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ

Para corregirlas, las administraciones y Cruz Roja abren un centro con 48 plazas en Bilbao y buscan ubicación para otro. «El problema puede incrementarse»

Luis López
LUIS LÓPEZ

Hay muchas posibilidades de que la crisis humanitaria de los refugiados no sólo no remita durante el verano, sino que vaya a más. Y Euskadi no está preparada para una avalancha como la que podría producirse. «Tenemos un déficit, que lo vamos a subsanar muy pronto, y es que no tenemos centros de acogida urgente preparados para atender un fin de semana, de golpe, a 60 ó 70 personas», admitió ayer el secretario general de Derechos Humanos y Convivencia del Gobierno vasco, Jonan Fernández. Según añadió, hasta ahora no hay recursos semejantes porque «no existía esta problemática». Pero ante la nueva situación llega el momento de tomar medidas.

¿Qué situación? La proliferación de inmigrantes y refugiados que con la llegada del buen tiempo recalan por miles, sobre todo, en las costas andaluzas. Un fenómeno que se ha convertido en uno de los mayores retos continentales, sobre todo, por su dimensión humanitaria, pero también económica y política. La cuestión es que todas esas personas comienzan ahí un periplo hacia diversos puntos de Europa. ONGs y administraciones les pagan billetes de autobús para que continúen su viaje, y muchos de ellos pasan por Euskadi. «Este problema es muy profundo, tiene una dimensión internacional, y puede incrementarse», advirtió Jonan Fernández ayer durante una entrevista en 'Radio Euskadi'.

Sólo en las últimas dos semanas, desde el pasado 20 de junio, han llegado al País Vasco «alrededor» de 545 inmigrantes y refugiados. En realidad, se trata de personas que únicamente han pasado por la comunidad autónoma, ya que la inmensa mayoría, el 95%, ha continuado viaje hacia otros puntos de Europa que son su verdadero destino.

Aunque en ciertos picos en la llegada de migrantes de manera imprevista se ha generado «cierto desbordamiento» en los recursos de los que administración y las ONGs disponen en las tres capitales vascas, «la situación no ha estado descontrolada en ningún momento». De hecho, desde el Gobierno vasco aclaran que de las 545 personas que se han registrado en la comunidad autónoma «sólo 245 han decidido aceptar la ayuda para pernoctar en albergues o centros». El resto ha continuado su camino o se que quedado con familiares o conocidos, cuya residencia en Euskadi sería precisamente la que les habría movido a viajar hasta aquí.

545 inmigrantes y refugiados han llegado a Euskadi en las últimas dos semanas. El 95% (517) ya ha seguido viaje hacia Europa

«Cuando estas personas vienen en autobús sabemos que van a llegar y dónde van a hacerlo», explicó Fernández. Aunque también admitió que esa información previa «no siempre se cumple». En este sentido, el sindicato LAB denunció ayer que un total de 30 inmigrantes y refugiados llegados a Bilbao en los últimos días «han quedado fuera del sistema de ayudas». Al final, fue la «colaboración y organización popular» la que evitó que se viesen abocados a pernoctar en la calle. Por su parte, el colectivo Ongi Etorri Errefuxiatuak también denunció la ausencia de coordinación de los poderes públicos para afrontar el problema y mostró especial preocupación por la llegada de menores de edad.

La acogida, según dijo ayer Jonan Fernández, se está realizando en «albergues, pensiones y hostales», y aseguró que únicamente en un caso veinte personas fueron alojadas en un polideportivo. «Se presta servicio a todo aquel que pide ayuda humanitaria».

Pero pueden empezar a llegar más migrantes en cualquier momento y, como admitió el Gobierno vasco, Euskadi no está preparado para ello. Aunque da pasos para estarlo. Ayer mismo se acordaron una serie de medidas tras una reunión celebrada en Bilbao entre el Gobierno vasco, la Diputación de Bizkaia, el Ayuntamiento de la capital, Cruz Roja, la Comisión de Ayuda al Refugiado y Médicos del Mundo.

En busca de otro sitio

La primera de ellas es habilitar un servicio de acogida e información en las oficinas de Cruz Roja en la ciudad, donde se orientará a las personas que lleguen. Según Manu Calvo, coordinador de la ONG en Bizkaia, se les facilitará manutención, acceso a wifi y cargadores, ya que una de las principales necesidades de muchos migrantes es mantenerse en contacto con sus allegados, tanto en su lugar de destino, como en el de origen. Además, se les informará sobre los recursos a su servicio. Uno de ellos es el alojamiento de urgencia con capacidad para 48 personas que ya había sido anunciado y que ayer se oficializó. Se trata de un espacio, propiedad de Cruz Roja, que ha sido habilitado a estos efectos y cuya ubicación prefieren no divulgar. Junto a éste, las administraciones están buscando un inmueble donde poder ofrecer alojamiento a otras 40 personas.

El Gobierno vasco reveló que para sufragar este dispositivo de acogida e información el Ejecutivo aportará 100.000 euros, la Diputación de Bizkaia 30.000 y el Ayuntamiento, 20.000. En el conjunto de Euskadi hay un total de 455 plazas para acoger a refugiados, si bien hay lista de espera. En todo caso, es una problemática diferente a la asistencia de urgencia que se dispensa a estas personas que únicamente van a pasar en Euskadi un par de días.

 

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