La Ertzaintza detiene a los dos supuestos autores del crimen de una mujer de 75 años en Vitoria

Ertzainas en el portal donde ocurrió el mortal asalto./
Ertzainas en el portal donde ocurrió el mortal asalto.

La víctima falleció tras ser asaltada en el ascensor de su casa el domingo día 12

David González
DAVID GONZÁLEZ

La Ertzaintza ha puesto rostro a los dos jóvenes que supuestamente asaltaron a Pilar Arbulo el pasado domingo 12 y que murió dos días más tarde en la UCI de Santiago, en principio por uno de los golpes recibidos. Esta mañana de viernes se ha producido la detención de uno de ellos en las inmediaciones de la plaza de la Constitución. Se trata de un varón de 33 años y en la Policía autonómica creen que fue el autor material del golpe que acabó con la vida de la vecina de Aranbizkarra.

Su presunto compinche está en la prisión de Zaballa desde el martes, cuando entró por otra causa. Esta tarde de viernes está previsto que agentes y un abogado se personen en el centro penitenciario para informarle de su imputación en esta causa, que conmocionó a la ciudad.

Pilar, de 75 años, fue seguida por dos varones desde la lavandería donde hizo la colada hasta su portal, en el número 3 de la calle Hortaleza, en Aranbizkarra. En el ascensor le abordaron y, al resistirse, supuestamente le golpearon en el rostro con consecuencias funestas. La víctima, antes de quedarse inconsciente, dio una superficial descripción sobre sus atacantes a los vecinos y patrulleros que la asistieron. Habló por ejemplo de una camiseta deportiva de uno de los ladrones. Era del PSG parisino, donde Pilar residió 38 años.

A partir de entonces, la Ertzaintza había revisado cámaras de videovigilancia, preguntado en el barrio y peinado el bloque en busca de evidencias. Pero la clave para encaminar un caso que parecía de difícil resolución ha estado, según ha sabido este periódico, en la comisaría de Aguirrelanda, sede de la Policía Local.

En Zaramaga y Reyes Católicos

El asalto a Pilar tuvo lugar sobre las 16.30 horas del domingo 12. Pero esa mañana, la Guardia urbana tuvo constancia de dos asaltos de similar factura en Zaramaga y en Reyes Católicos. El mismo modus operandi. Idéntico número de asaltantes. Mismo tipo de víctima. En su caso, el análisis de cámaras de videovigilancia les permitió señalar a un par de sospechosos. Lo que unió ambos asaltos con el terrible caso de la calle Hortaleza vino por el entorno de uno de los ahora sospechosos.

En las horas siguientes al brutal ataque, este joven fue denunciado por quebrantar una orden de alejamiento. En las posteriores pesquisas, la Policía Local obtuvo un chivatazo sorprendente: le señalaron como posible implicado en este robo, señalan fuentes policiales. Ahí comenzaba a cerrarse el círculo.

Uno de los presuntos autores del crimen ingresó el martes en la prisión de Zaballa por otra causa

En Aguirrelanda se dieron cuenta que una de las siluetas que se apreciaban en las secuencias obtenidas en Zaramaga y Reyes Católicos coincidía este veinteañero. Al poner esta información en conocimiento de la Ertzaintza, se cotejaron con otras en su poder en las que se ve a dos desconocidos cerca de la víctima, cuando ésta regresaba a su hogar. Aunque no se les veía los rostros, la ropa coincidía con las enviadas por la Guardia urbana. El puzle comenzaba a despejarse.

Hubo más trabajo sordo. Los investigadores pronto descubrieron que ese sospechoso había ingresado en prisión. El martes para ser exactos. Cumple una condena corta por reiterados quebrantamientos de condena en el campo de la violencia de género. Tiene 25 años y un prominente historial delictivo;violencia machista, robos con violencia...

Registros

En la mañana de hoy viernes, efectivos de la Ertzaintza localizaron a su supuesto compinche y, quizá, autor material del crimen. Esta tarde están previstos un par de registros en pisos que podrían haber utilizado. Se trata de otro joven también con antecedentes y «problemas de drogadicción».

Ambos son «de origen extranjero» aunque ninguno magrebí, como declaró Pilar a las personas que le asistieron en un primer momento en su bloque, en el que llevaba una década. El informe preliminar de la autopsia señaló que murió de un «traumatismo craneoencefálico», es decir a causa de un golpe en la cabeza, que podría ser compatible con alguno de los puñetazos que recibió en el ascensor.