Un encapuchado asalta con una pistola una oficina de Kutxabank en San Sebastián

Exterior de la oficina en la que se ha perpetrado el atraco./Mikel Fraile
Exterior de la oficina en la que se ha perpetrado el atraco. / Mikel Fraile

El autor aprovechó los momentos previos al cierre para acceder a la entidad, situada en el barrio de Loiola de la capital guipuzcoana, e intimidó a las personas que había dentro

JAVIER PEÑALBA

Kutxabank ha vivido este miércoles un nuevo sobresalto. Si el domingo las oficinas que la entidad financiera tiene en Andoain permanecieron más de seis horas bajo una férrea vigilancia policial después de que saltara la alarma, ayer una sucursal de San Sebastián se convirtió en objetivo de un atracador, lo que generó momentos de máxima tensión dentro de la entidad. Seis personas se encontraban en su interior en el momento del asalto.

El atraco, según ha informado el Departamento de Seguridad del Gobierno vasco, se produjo en la sucursal que la entidad tiene en la calle Sierra de Aralar, en el barrio donostiarra de Loiola. Apenas quedaban unos minutos para las dos y cuarto de la tarde, hora en la que los empleados de la oficina echan el cierre, cuando un individuo accedió al interior. El delincuente llevaba el rostro cubierto con un pasamontañas y en una de sus manos portaba un «arma corta», señalaron las fuentes citadas.

Ya dentro, el asaltante intimidó a los cuatros empleados y dos clientes que en aquel momento se hallaban en la oficina a los que conminó a permanecer inmóviles.

El autor se dirigió a uno de trabajadores y le exigió la entrega del dinero. Con el botín en su poder, cuya cuantía no ha sido desvelada, el atracador emprendió la huida. Todo parece indicar que el individuo contaba con la ayuda de un cómplice que permaneció en el exterior del local, donde además de proporcionarle cobertura, pudo facilitar su huida, aunque este extremo no ha sido confirmado por la Policía.

Se cree que el atracador contó con la ayuda de un cómplice que le dio cobertura en la huida

Nada más abandonar el local, los empleados activaron la alarma. La empresa que gestiona la seguridad de Kutxabank puso a su vez los hechos en conocimiento de la Ertzaintza que recibió el aviso poco antes de las dos y media de la tarde.

Unidades de este cuerpo se desplazaron a la oficina y, además de reclamar el visionado del vídeo que recoge la entrada del atracador y sus movimientos dentro de la entidad, tomaron algunas evidencias para proceder a su análisis. Tras el atraco, la Policía vasca ha desplegado un operativo de vigilancia con la finalidad de interceptar al asaltante. Anoche, los agentes al frente de la investigación mantenían abierta la operación.

Tras una banda

La Ertzaintza trataba de determinar si el autor del suceso está también relacionado con varios intentos de robos que se han registrado en las últimas semanas en el entorno de la capital guipuzcoana, entre ellos uno en el barrio donostiarra de Amara.

Precisamente, la sucesión de esta clase de episodios ha obligado a los efectivos policiales a mantenerse en alerta en las últimas semanas, ante la posibilidad de que los mismos asaltantes pudieran entrar de nuevo en acción. De hecho, en el suceso del domingo en Andoain, en donde la Ertzaintza mantuvo el dispositivo en torno a la sucursal de Kutxabank durante más de seis horas, los efectivos policiales pensaron que la alarma de detección de movimientos pudo haber saltado por la entrada en las oficinas de los miembros de esta banda. Incluso no descartaron que en aquel momento pudieran hallarse dentro miembros del grupo que habrían accedido al interior tras practicar un butrón desde un local adyacente. Al final, sin embargo, todo quedó en una falsa alarma, según indicaron fuentes de Seguridad.

Se investiga si el autor está también detrás de otros intentos de robo en la zona

En 2016, la oficina que Kutxabank tiene en la esquina de las calles Egia y San Cristóbal, en el barrio de Egia, fue objeto de robo después de que los autores realizaran un butrón desde un garaje contiguo. Los atracadores aguardaron hasta la entrada de los empleados y cuando estos llegaron fueron e intimidados por los asaltantes que, al parecer, exhibieron un arma de fuego.

Posteriormente, los autores del robo instaron a los trabajadores a abrir la caja de seguridad donde se guarda el dinero. Como quiera que dicha caja está dotada de un sistema retardado de apertura, esperaron en las mismas instalaciones a que el tiempo se agotara. Transcurrido el plazo estipulado y con el portón abierto, los ladrones salieron de la sucursal y emprendieron la huida.

Los robos con intimidación experimentaron en el primer semestre del año en Gipuzkoa un crecimiento del 10,8%. Durante el mismo periodo subieron también los robos con fuerza en empresas un 70,9%.