Celaá defiende un «nuevo modelo educativo» para un mundo plagado de robots

Isabel Celaá, durante su discurso de este lunes en la jornada de cierre del DeustoForum./Efe
Isabel Celaá, durante su discurso de este lunes en la jornada de cierre del DeustoForum. / Efe

La ministra de Educación sostiene que «no tiene sentido llenar la cabeza de datos» cuando «en 2025 la hibridación entre seres humanos y máquinas será cotidiana»

Fermín Apezteguia
FERMÍN APEZTEGUIA

«El futuro ya no es lo que era». La ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá, ha recurrido este lunes a una cita del actor y humorista Groucho Marx para referirse al cambio radical que requiere el sistema educativo, ante el desarrollo acelerado de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, las TIC. «No tiene sentido llenar la cabeza de datos», ha defendido, cuando «para 2025 se anuncia que la hibridación entre seres humanos y robots será cotidiana». La dirigente socialista ha considerado necesario educar a los alumnos «para tecnologías que aún no se han inventado», lo que supone, según ha dicho, un cambio radical en la manera de enfocar la enseñanza a todos los niveles, desde «Primaria hasta la Universidad».

La ministra de Educación y Formación Profesional ha realizado estas declaraciones en Bilbao, en la jornada de cierre del actual curso del DeustoForum, que este año ha analizado el desafío del cambio educativo y la transformación digital. Celaá, licenciada en Filosofía y Letras precisamente por la Universidad de Deusto, ha abogado por un «nuevo modelo de enseñanza» que propicie «el conocimiento y la conciencia crítica necesaria para vivir en la era digital» y que aproveche el «talento de todos, para que nadie se quede atrás». «En este escenario, las nuevas tecnologías, más que necesarias, resultan imprescindibles», ha recalcado

Desaparecerán 70 profesiones

En su intervención, la portavoz del Gobierno ha recordado que según un estudio de la Universidad de Oxford, se estima que en los próximos años se perderán en el mundo 1.600 millones de puestos de trabajo debido a la desaparición de más de 70 profesiones. «Tenemos una disfunción importante, un auténtico reto por delante, pero también tenemos la esperanza de que las TIC generen nuevos empleos, algunos de los cuales ahora resultan difíciles de imaginar».

Con un mundo robotizado y un mercado de trabajo impredecible, el principal reto del sistema educativo consiste, según ha dicho, en «educar para una sociedad donde la única certeza es el cambio permanente y la necesidad de resolver problemas que ni siquiera imaginamos». «No tiene sentido que empleemos el tiempo en instruir a los alumnos en tareas que los robots harán cada vez mejor».

El sistema debe orientarse, según la ministra, en cuatro direcciones. Es necesario, por un lado, «reorientar y adelgazar» el actual currículo escolar, al que ha calificado de «enciclopédico» y propio de otro tiempo. «No necesitamos cabezas llenas de datos, sino mejor estructuradas, que nos permitan hacer frente a los desafíos de la innovación».

Idiomas y valores humanos

La enseñanza debe servir asimismo para reforzar la asunción de competencias que permitan «resolver problemas y trabajar en equipo en entornos siempre cambiantes». «Como ciudadanos del mundo», ha añadido como tercer desafío, el sistema educativo también debe apostar por «el aprendizaje de otras lenguas». La cuarta pata sobre la que se sostiene el nuevo modelo defendido hoy por Celaá son las «virtudes y valores» humanos, que «nunca podrán ser reemplazados por máquinas», como «la asertividad, la resiliencia y la empatía», ha citado entre otros.

La ministra ha confiado al hilo de este discurso en que la nueva ley educativa promovida por el Gobierno socialista sirva para «superar el marco de rigidez y encorsetamiento que supone aún la LOMCE». Celaá espera, según ha afirmado, que la nueva norma inicie el tramite parlamentario tras las elecciones generales del 26 de abril y «sea el revulsivo modernizador que espera toda la comunidad educativa».

En el plano político, y en un discurso de tinte más preelectoral, la portavoz del Gobierno, ha defendido que la educación y la ciencia queden «exentas de las idas y venidas» de los partidos y cambios de gobierno. En esta línea, ha apostado por cambiar «radicalmente» la tendencia en la inversión en Educación, tras el recorte «dramático» registrado durante los años de crisis que es «verdaderamente desestabilizador». El Estado, obligado por la prórroga presupuestaria, dedica a esta materia, según ha dicho, el 3,9% del PIB, una cantidad que, a su juicio, debería ir incrementándose paulatinamente hasta llegar al 5%. en 2025.