Arquitecto del vértigo

César Pelli durante la inaguración de la Torre Iberdrola, obra del arquitecto argentino. /REUTERS
César Pelli durante la inaguración de la Torre Iberdrola, obra del arquitecto argentino. / REUTERS

César Pelli, autor del segundo edificio más alto del mundo, firmó a sus 80 años en Bilbao una prolífica carrera ligada a los rascacielos

José Mari Reviriego
JOSÉ MARI REVIRIEGO

César Pelli, argentino de nacimiento afincado en Estados Unidos, no sólo es el 'padre' de la Torre Iberdrola: se convirtió en el profesional de la arquitectura más ligado a Abandoibarra. Lo fue desde el propio nacimiento de la Campa de los Ingleses como futuro emblema urbano de la ciudad, cuando aceptó la invitación del Ayuntamiento de Bilbao para participar en la regeneración de esta antigua zona portuaria. Corría el año 1992 y por aquí aún se recordaba el atraque de los barcos frente a lo que después fue el Guggenheim. Pelli pujó en el concurso junto al urbanista Ricardo Bofill y el ingeniero de caminos José Antonio Fernández Ordóñez, autor más tarde de la pasarela Pedro Arrupe. Por el camino se descolgó Ieoh Ming Pei, otra eminencia en la construcción, alegando que no le gustaba competir con otros por un proyecto.

Finalmente, el jurado eligió la propuesta de César Pelli, que ya dibujaba en un lugar dominante un rascacielos como eje de Abandoibarra. Paradójicamente, la torre era lo que menos agradaba al Ayuntamiento, partidario de crear más de una para repartir su 'poder' en la ribera. Al final se impuso la idea de un único edificio y el ganador se convirtió además en el 'director de orquesta' de Abandoibarra, al asumir el encaje de todas las piezas de este complejo puzzle.

Con la Torre Iberdrola, el arquitecto argentino (Tucumán, 1926) firmó en Bilbao una prolífica carrera consagrada a los edificios de altura, siendo las torres Petronas de Kuala Lumpur, en Malasia, su obra culminante. Con 456 metros de altura, Pelli coronó la creación en 1998, a los 72 años, en lo que es el segundo edificio más alto del planeta.

Para la posteridad ha dejado un buen puñado de ejemplos de cómo hacer edificios en altura, en los que destaca la elegancia y sobriedad de sus formas. De su trayectoria los expertos señalan la Canary Wharf Tower de Londres, levantado a orillas del Támesis. Otra de sus obras más emblemáticas y, ahora, recordadas con un poso de tristeza, es el World Financial Center, un conjunto de cinco rascacielos comerciales y financieros construidos en Manhattan a la sombra de las que fueron las Torres Gemelas -World Trade Center-.

Pelli ha recibido más de 100 premios por sus diseños y alterna sus construcciones con clases y conferencias sobre arquitectura. Con 80 años volvió a desafiar al vértigo en Bilbao.