Urkullu: «Después de la disolución de ETA hay que decir al unísono que matar fue injusto»

Urkullu, durante el homenaje a las víctimas en San Sebastián. / EFE

EH Bildu se ausentó del acto al considerarse excluido por el eslogan, 'Fue injusto. Gizartea eta biktimak elkarrekin oraina eta etorkizuna eraikiz'

Lorena Gil
LORENA GIL

«Injusto» ha vuelto a esta mañana la palabra más repetida por el lehendakari durante su discurso con motivo del Día Europeo por las Víctimas del Terrorismo. Ya el año pasado Iñigo Urkullu quiso hacer hincapié en este adjetivo, pero en esta ocasión se ha reafirmado párrafo a párrafo porque, según ha subrayado, «después de la disolución de ETA la tarea pendiente es manifiestar al unísono que matar, extorsionar, secuestrar, torturar, agredir... Fue injusto».

No es asunto baladí. El mensaje del jefe del Ejecutivo autónomo, que ha estado acompañado en un acto en los jardines de Alderdi Eder de San Sebastián por la plana mayor de su Gabinete, se basa en la necesidad de asentar una «memoria crítica del pasado». Y ahí, todavía hay camino que recorrer. Prueba de ello es que esta mañana, todos los partidos con representación en el Parlamento vasco se han sumado al homenaje organizado por el Gobierno. Todos, menos la izquierda abertzale, que de nuevo decidió no acudir. EA sí ha optado por marcar perfil propio participando en el mismo. La razón, precisamente, el lema 'Fue injusto'. La negativa de la izquierda abertzale a calificar como una injusticia los atentados de ETA se ha convertido en el principal obstáculo para su participación normalizada en los actos de reconocimiento de las víctimas del terrorismo y también para que la ponencia de Memoria avance en sus trabajos. La propia banda antes de su disolución y el colectivo de presos han reconocido el «daño causado» durante los cuarenta años que ETA estuvo operativa, pero se niegan a admitir el carácter «injusto» de sus acciones porque eso les obligaría a abjurar de su pasado.

El lehendakari ha sido claro esta mañana. «Decir fue injusto es recordar a cada una de las víctimas y afirmar sus derechos a la verdad, la justicia y la reparación». «La conclusión –ha añadido– es: Nunca debió ocurrir, nunca más debe repetirse». Iñigo Urkullu ha advertido de que «mientras no se aborde esta cuestión», estaremos «atados al siglo pasado», ya que, ha subrayado, «es un principio tan básico como fundamental». Ha recordado y se ha referido expresamente a los damnificados de diferentes grupos terroristas. Tanto de ETA, como del Batallón Vasco Español, los GAL y grupos similares. Ha lamentado que en algunos casos su sufrimiento no fue reconocido «ni investigado». Lo ha hecho en presencia de una treintena de familiares de víctimas y de media docena de asociaciones y fundaciones, como la AVT o la Fundación Buesa, así como del Memorial de Vitoria. Al homenaje, que se estableció el 11 de marzo a raíz de los atentados yihadistas en los trenes de cercanías de Madrid, de los que hoy se cumplen quince años, han asistido los alcaldes de las tres capitales vascas, así como los diputados generales –el de Bizkaia no ha podido asistir y ha enviado una representación–; la presidenta del Parlamento, Bakartxo Tejeria; el delegado del Gobierno en Euskadi, Jesús Loza; la rectora de la UPV, Nekane Balluerka; el Ararteko, Manuel Lezertua; así como los primeros espadas de todos los partidos políticos, salvo Sortu.

El lehendakari ha asegurado que «la convivencia no significa estar de acuerdo en todo», pero sí «asumir dos principios democráticos y éticos: derechos humanos y pluralismo». Ha defendido en este sentido «frente a la espiral cerrada de la violencia, la espiral abierta de la convivencia». «El punto de partida es reconocer que fue injusto para que sociedad y víctimas, juntas, podamos construir el presente y el futuro de nuestra convivencia», ha concluido.