Su último consejo al partido

Su último consejo al partido

El expresidente del PNV creía «imprescindible» que su formación mantuviera una «relación especial» con EH Bildu

EL CORREO

Fue en el Teatro Principal de San Sebastián, en marzo del pasado año, durante el estreno de un documental en el que repasaba los momentos más destacados de su vida política desde la transición hasta la actualidad cuando Xabier Arzalluz dejaba su último consejo público a su partido. El expresidente del PNV aseguró que creía «imprescindible» que su partido mantuviera una «relación especial» con EH Bildu, aunque afirmaba que la coalición tenía «deberes» por delante. «Debe ver que aún no han resuelto su camino, desde los tiempos de los tiros hasta hoy. Tiene que solucionar eso y reconocer muchas cosas que ha hecho mal».

El documental repasaba los momentos más destacados de su intensa vida política desde la transición hasta la actualidad. Se cumplían además tres lustros desde que abandonara la primera línea política. Al acto acudieron un gran número de dirigentes jeltzales. Ante ellos, y un teatro repleto, Arzalluz reivindicó que el PNV era «un partido soberanista» que «va a crear un Estado vasco». Un objetivo «irrenunciable, digan lo que digan». «Otra cosa es cuándo y cómo; eso ya lo verá el partido», recalcó. En ese camino miró a EH Bildu. «Es imprescindible que tengamos una relación especial», insistió, «ni el PNV solo ni ellos solos podrán liberar a este pueblo», sentenció.

Lazo amarillo

En uno de los pasajes de documental, el exlíder del EBB recordaba el proyecto independentista del exlehendakari Juan José Ibarretxe, y reprochaba a miembros de su partido su fracaso. «No terminó porque terminó Ibarretxe», lamentó. «Fue la gente del propio partido quienes le descabalgaron. Si Ibarretxe hubiera tenido apoyos de determinada gente del partido, y lo digo mirando a Bizkaia, no hubiera pasado lo que pasó», censuró. A propósito del 'procés', Arzalluz volvió a reivindicar a Ibarretxe para recordar que quien puso «en el mercado» el concepto del derecho a decidir –«que es el derecho a la autodeterminación», puntualizó– fue precisamente el exlehendakari.

Arzalluz también hizo una reflexión sobre el «lastre» de ETA y cómo mantuvieron durante años su interés para que el PNV «desbrozase el camino» para «hacer posible una negociación» con el Gobierno central. Tampoco se olvidó de la época de los GAL, que calificó como «terrorismo de Estado puro y duro». Ni del reinado de Juan Carlos I tras la muerte de Franco: «En aquel momento nació una monarquía con un serio defecto: asumió las leyes de la sucesión y todo el proyecto de Franco».