La Guardia Civil apunta a que la célula de Barcelona planeó un atentado con excavadora

Homenaje a las víctimas del atentado de Las Ramblas. /Ignacio Pérez
Homenaje a las víctimas del atentado de Las Ramblas. / Ignacio Pérez

El análisis del móvil del yihadista que alquiló la furgoneta de Las Ramblas revela la búsqueda compulsiva de maquinaria pesada

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

Los objetivos de la célula de Ripoll siguen siendo una incógnita. Los investigadores, casi un año y medio después del atentado de Las Ramblas y de la muerte de los terroristas en Cambrils, Subirats y Alcanar, solo tienen claro que los yihadistas improvisaron el atropello mortal en el centro de Barcelona el 17 de agosto de 2017 después de que horas antes estallara el explosivo 'madre de Satán' que fabricaban en la casa de Tarragona, acabando con la vida de dos de los miembros de la célula, entre ellos su líder, el imán Abdelbaki Es Satty. La decena de informes remitidos ya a la Audiencia Nacional por parte de Mossos, Guardia Civil y Policía Nacional no han logrado aclarar qué pretendían los terroristas con esa cantidad de explosivos.

El análisis de los móviles y ordenadores de los yihadistas ha planteado multitud de hipótesis de acuerdo con las búsquedas y fotografías de los terroristas: desde la Sagrada Familia al Camp Nou, pasando por la Torre Eiffel a un ataque a discotecas gais de la Costa Brava. Pero ahora, nuevos datos descubiertos en una de esas terminales provocan todavía más preguntas. La Guardia Civil apunta sin ambages que «más que probablemente» la célula del 17-A planeaba también un ataque con maquinaria pesada, probablemente con una excavadora. No obstante, esta nueva tesis no aclarara el fin último de la fabricación masiva de triperóxido de triacetona (TATP) en Alcanar.

Esta nueva hipótesis aparece en uno de los más recientes informes sobre la célula de la Unidad Central Especial 2 (UCE2) de la Guardia Civil a la que juez de la Audiencia Nacional Fernando Andréu encomendó el estudio del móvil Huawei 5.1. que usaba Driss Oukabir, actualmente en prisión. Oukabir, hermano de Moussa, uno de los cinco yihadistas que murió en el tiroteo con los Mossos en Cambrils, fue el marroquí que alquiló la furgoneta que posteriormente Youness Abouyaaqoub usó para el atentado de Las Ramblas.

Según relata el informe de la Guardia Civil, la madrugada del 9 de agosto de 2017, solo ocho días antes del ataque, Driss Oukabir, que en ese momento se encontraba en Tánger, se embarcó en una búsqueda frenética de material maquinaria pesada con su móvil. «Se consultaron varios anuncios de alquiler y venta de distinta maquinaria de obra como toros mecánicos, excavadoras, grúas, plataformas elevadoras y demás maquinaria de obras», apunta el documento de los servicios antiterroristas.

«Más que probable»

«Se desconoce este interés repentino de Driss por esta maquinaria de obra, ya que esta persona no se encontraba vinculada al sector de la construcción, ni tampoco le constaba licencia alguna para poder conducir ninguna de estas maquinarias. Por todo lo cual, teniendo en cuenta que Driss alquiló a su nombre la furgoneta con la que se cometieron los atentados, parece más que probable que este interés repentino de Driss por estas máquinas pudiese deberse a la búsqueda de instrumentos con los que cometer futuros atentados», zanja UCE2. Los informes recogen multitud de esas búsquedas en dos populares portales de compraventa españoles, así como consultas en otras dos empresas de alquiler de maquinaria pesada de Cataluña.

La aparición de estas búsquedas no ha sorprendido a la Guardia Civil. Grupos yihadistas han usado maquinaria pesada de manera profusa en los conflictos de Irak y Siria para embestir al 'enemigo' con vehículos cargados de explosivos y, sobre todo, en Israel para cometer ataques. En verano de 2008 un palestino provocó en Jerusalén 18 heridos con un atropello masivo con un 'Bulldozer'. En verano de 2014, también en Jerusalén, otro palestino mató a una persona e hirió a otras cuatro tras volcar un autobús con una excavadora.