20.000 vascos murieron durante la Guerra Civil y la primera década del franquismo

Jonan Fernández, el lehendakari Urkullu y Aintzane Ezenarro durante una reunión del Instituto Gogora. /E. C.
Jonan Fernández, el lehendakari Urkullu y Aintzane Ezenarro durante una reunión del Instituto Gogora. / E. C.

El Gobierno autonómico elabora una exhaustiva base de datos sobre el periodo 1936-1945 y calcula que casi 6.000 de los fallecidos fueron víctimas de crímenes de lesa humanidad

Octavio Igea
OCTAVIO IGEA

19.998 vascos murieron durante la Guerra Civil y la primera década del franquismo. Son los datos que arroja el recuento realizado por el Gobierno autonómico, que ha presentado esta mañana una exhaustiva base de datos que incluye todos la información recabada durante los últimos años tras revisar archivos históricos y entrevistarse con familiares de los combatientes. La revisión también aborda por primera vez lo ocurrido desde la perspectiva de los derechos humanos, y concluye que 5.887 de los fallecidos fueron víctimas de crímenes de lesa humanidad. El Gabinete Urkullu, que prepara un gran acto de homenaje a «todos» los que perdieron la vida durante la dictadura, no cierra la puerta a presentar denuncias ante la Justicia internacional, aunque reconoce que su recorrido puede ser limitado.

La investigación ha sido presentada esta mañana por el secretario general de Derechos Humanos, Convivencia y Cooperación del Gobierno vasco, Jonan Fernández, y Aintzane Ezenarro, la directora del Instituto Gogora, centro dependiente del Ejecutivo que coordina las políticas de memoria y resarcimiento. La base de datos, que puede ser consultada desde hoy mismo por cualquiera en la sede de Gogora en Bilbao, engloba el periodo 1936-1945 y determina que entre las víctimas identificadas 18.958 fueron hombres y 998, mujeres. 698 no han podido ser identificadas y los restos de las 42 restantes no permiten determinar el género. La cifra no es definitiva porque se considera que aún es posible que aparezcan evidencias de nuevos casos, «pero se acerca bastante a lo que será el balance final», ha augurado Fernández.

Como ya hiciera hace apenas un mes con el balance de vascos enterrados en el Valle de los Caídos, la investigación de Gogora ofrece toda la información personal recabada sobre los fallecidos, a lo que añade la calificación que el derecho internacional otorga a cada muerte. En ese sentido, se obvia a los 6.767 gudaris y milicianos y a los 5.479 sublevados que murieron en combate, pero no al resto. Se considera crimen de lesa humanidad el caso de las 2.252 personas que fallecieron en prisión, las 1.363 que perdieron la vida en los bombardeos que afectaron a la población civil, las 1.130 ejecuciones extrajudiciales, los 955 muertos en acciones 'no conbatientes' -balas perdidas, bombas olvidadas...-, y las 895 ejecuciones sumarísimas. Se han identificado otras 247 muertes por «otras causas no combatientes» y 910 sin clasificar.

Proceso de reconocimiento

La base de datos de Gogora se irá completando durante los próximos años con el objetivo de que se pueda tener identificados a todos los vascos que fallecieron durante el alzamiento del bando franquista y los años de la dictadura. El pasado junio el instituto ya anunció que había cifrado en 1.231 los restos de los combatientes cuyos restos reposan en el Valle de los Caídos. Lograr una radiografía más o menos exacta permitiría al Gobierno vasco «culminar el proceso de reconocimiento de la memoria histórica». En ese sentido, Jonan Fernández ha anunciado que el Ejecutivo buscará consensuar con todos los partidos de la oposición -que están representados en Gogora- una declaración institucional que pueda leerse en un «gran» acto de recuerdo a todos los fallecidos. El Gabinete Urkullu planea celebrarlo el año que viene o el siguiente.

En todo caso, Fernández ha hecho un llamamiento a todas las familias que sigan sin localizar a familiares que participaran en la Guerra Civil para que se pongan en contacto con Gogora. Ha recordado que 470 casos se han resuelto tras este tipo de consultas con procesos que incluyen, incluso, pruebas de ADN.