Un euro, 166,386 pesetas

Un euro, 166,386 pesetas
HBO
Rosa Belmonte
ROSA BELMONTE

Si lo mejor de 'Big Little Lies' es Meryl Streep, lo mejor de 'Years and years' (HBO) es Emma Thomson. Aunque aquí también hay que citar a Russell T. Davies, el creador de la serie y uno de los geniecillos de la envidiable televisión británica actual (añado a Sally Wainwright, Charlie Brooker o Phoebe Waller-Bridge). Russell T. Davies es alguien que tiene a sus espaldas de escritor 'Queer as folk', 'Torchwood', 'Dr. Who' o la más reciente 'Un escándalo muy inglés'. En 'Years and years' vemos a la familia Lyons durante 15 años. Desde hoy hasta el futuro. En una sociedad distópica (o no, vaya usted a saber) y muy loca. Ríete de Philip K. Dick.

Emma Thomson es una política de esas que algunos llamarían de ultraderecha. Empieza fuerte en un debate televisivo diciendo que le importa una mierda lo que pase en Palestina. Ya nos iba dejando con la mandíbula descolgada. No tanto con lo tecnológico o por necesitar una prueba de aliento para hacerse el pasaporte, que también, sino con esa idea chiflada de una adolescente que quiere ser transhumana. Pero estaba por llegar el capítulo cuarto y que saliera España. Con lo que nos gusta que salga España en las series extranjeras para ponernos como panteras, ya sea en 'MacGiver' o en 'Alias' (cómo eran aquellos guardias que parecían gendarmes franceses).

Casi a la vez que la reina de Inglaterra imponía a Don Felipe la Orden de la Jarreterra, con todos esos armiños, terciopelos y plumas, en 'Years and years' nuestros reyes se iban al exilio. Esto no es destripar porque es algo secundario a la trama de la familia en un mundo vuelto del revés. Son sólo letreritos en los informativos ('EE UU exige disculpas a España', 'La familia real vuela a Mónaco'). Aunque sí se habla de un partido de izquierdas (Nueva Esperanza) que gobierna. También sale una Cataluña independiente. El Tribunal Supremo estadounidense revoca el matrimonio homosexual y el aborto. Roe vs. Wade a tomar por saco. Grecia hace un Grexit y Hungría entra en bancarrota (será por eso de que si tienes cuatro hijos no pagas impuestos). Y, cielos, volvemos a la peseta.