Su canción

Las triunfitas Natalia, María y Alba Reche./
Las triunfitas Natalia, María y Alba Reche.
Rosa Belmonte
ROSA BELMONTE

Cuando España, la última votante, dio diez puntos a Israel en el Festival de Eurovisión de 1979 y dejó a Betty Misiego en segundo lugar, odié a Israel. Creo que ha sido la primera y última vez en mi vida. Era pequeña. Aunque luego fuera cantando el 'Hallelujah' de Garil Atari & Milk & Honey. Igual que el año anterior el 'A-Ba-Ni-Bi', de Izhar Cohen y Alphabeta (habían ganado en París). Cuando nos importaba Eurovisión. El certamen de Betty Misiego y 'Su canción' se celebró en Jerusalén. Como saben, el próximo festival es en Tel-Aviv tras el triunfo de Netta. Una veintena de periodistas ha mandado a Rosa María Mateo una carta para que RTVE (que no España) se retire de Eurovisión 2019 precisamente por tener lugar en Israel. Porque, dicen, «contribuye al lavado de cara a un régimen de colonialismo, ocupación ilegal y apartheid». Como si la administradora única no tuviera ya suficientes frentes. La luna es una mujer, según la canción. En España, Palestina también es una mujer. E Israel el hombre malo. Sin matices. Recuerden cómo se recibió en España a la activista palestina Ahed Tamini, esa adolescente pelirroja que abofeteó a un soldado israelí (aunque cosas peores hacen otros).

A los concursantes de 'OT' tampoco les parece bien ir a Israel. No se sabe quién irá pero ya se han manifestado públicamente. Natalia, Alba Reche y María, las que tienen más posibilidades de ir (a Famous, el ganador, le da igual), creen que la elección es desafortunada. Oye, que quien gana organiza, qué demonios. Y leemos frases como esta de María: «No es cuestión del Festival, que está muy bien como oportunidad y tal, pero son otras cosas que no tienen que ver con la música. En mi caso. Si fuese en Ámsterdam y estas movidas o en … eso es todo lo que tengo que decir». Mejor porque estas movidas y tal demuestran que tampoco tenéis mucho que decir. María fue la que no quiso decir el 'mariconez' de Mecano porque le parecía un insulto homófobo. Aquí cada uno tiene 'Su canción'. Ya sea con estas movidas anacrónicamente homófobas de las palabras o con su adhesión al 'lobby' palestino.