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Donald: un bar honrado de toda la vida

Manolo posa en la barra./Raúl Doblado
Manolo posa en la barra. / Raúl Doblado

DAVID DE JORGE

El patrón de esta casa lleva toda una vida apostado detrás de la barra, viendo a sus clientes pasar y a sus hijos y a los hijos de éstos y a los nietos de aquellos, con la tranquilidad torera de saberse el Faraón de Canalejas y tener absolutamente amaestrado a todo el tendido, ¡ea! Manolo es visitante asiduo de los Sanignacios de Azpeitia y orgulloso subalterno de su comisión taurina. Mi amigo Juan Gil-Arévalo me recuerda esa celebrada anécdota televisiva del día en el que Jesulín de Ubrique se bajó los pantalones y enseñó las cicatrices de sus piernas, tras el reproche de un aficionado que le dijo que su toreo llevaba truco.

El dedo acusador fue el de Manolo, el poseedor de la fórmula de una de las mejores ensaladillas de la ciudad. De entre todo su repertorio, destacan el brazo sanluqueño, el pescaíto frito (calamares, boquerones, pijotas, acedías, puntillitas, salmonetitos y adobo sevillano), las patatas rellenas de ternera, las galeras al ajillo, las espinacas con garbanzos y un corte de jamón que no se lo salta un torero. Cuidan los perniles como si la fama del lugar les fuera en ello.

El padre de Mariano fue carpintero y le dejó los clavos, el martillo y la gubia para montarse una tabernita en la vecina localidad de Camas, así que allá aprendió a ganarse al respetable sudando de chaval la chaquetilla y a golpe de bandeja. Luego, cuenta Antonio Delgado-Roig, pasó al bar Las Cancelas y tuvo de patrón al apoderado del gran Curro Romero, echándose al monte en otras aventuras por el restorán Nuria y la cafetería de la Escuela de Ingenieros. Pero él quiso siempre ser torero de postín y tuvo que quedarse en el burladero tras las tapas y los grifos de cerveza, porque cada vez se plantó ante alguna becerra, le temblaron las piernas.

Algunos de sus manjares.
Algunos de sus manjares. / Raúl Doblado.

Donald (Sevilla)

Dirección
Canalejas, 5
Teléfono
954227252
Web
www.cafeteriadonaldsevilla.com
No perderse
La ensaladilla
Precios
30/40 euros

El mundo perdió un torero, pero ganó un empresario hábil en el 'arte de cúchares. No necesita el descabello por ser un tipo fino con el estoque, atento al mínimo movimiento o arqueo de cejas, conocedor de los usos y costumbres de todos los clientes que franquean el umbral de su puerta: para Panino, su oloroso y sus olivas, aquel otro desea flamenquín sin mahonesa y para doña Julia el vermú manchado con un tiento de ginebra seca. Conoce a todo el vecindario, y presume de haberse convertido en el secretario, a su entera disposición para cualquier mandado, depósito o consigna, siempre que tengan alguna necesidad doméstica o quieran confiarle unas llaves, un paquete o alguna confidencia. Vamos, lo que viene siendo un bar honrado de toda la vida.

Manolo mantienen la esencia original, el gracejo y la profesionalidad, orgulloso de que los jefes de su tinglado seamos nosotros, sus clientes. Y que así sea por muchos años y lo veamos y nos asombre con su arte, su verbo, su cordón blue, pez espada a la casera, gambas al ajillo y su merluza a la romana, por los siglos de los siglos.

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