Nutrición: dietas detox, solo para adultos y supervisadas

Nutrición: dietas detox, solo para adultos y supervisadas

Limpiar el organismo con caldos de verduras durante un día de forma periódica puede resultar saludable, pero tiene que tener un límite y control sanitario

Fermín Apezteguia
FERMÍN APEZTEGUIA

Es algo que viene de lejos, décadas incluso, pero ahora se ha puesto de moda y todo el mundo habla de ellas como si fuese lo más moderno. Bueno, lo moderno ahora sería decir lo más 'cool'. Las dietas 'detox' o desintoxicantes, que consisten en guardar ayuno durante un día o alimentarse en esa jornada sólo a base de caldos de verduras, pueden resultar beneficiosas para la salud, siempre que se hagan de manera correcta y, mejor, supervisadas por un especialista. Pero ojo. Ni pueden prorrogarse en el tiempo ni deben seguirlas niños, adolescentes, mujeres embarazadas o enfermos. Si quiere saber lo básico sobre el tema, adelante, este es el momento.

Las dietas desintoxicantes están pensadas para compensar en el organismo los estragos que pueden generar ingestas excesivas de alimentos, según explica la médico nutricionista Carmen Pérez Rodrigo, de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC). El patrón alimentario que habitualmente se sigue en Euskadi –en el conjunto de España, en teoría–, no debería requerir tener que someterse a una limpieza de este tipo, porque, como se sabe, las más sanas formas de comer que se conocen se dan en la cuenca mediterránea. Pero la realidad es otra bien distinta.

Inyección de vitaminas y minerales

Siendo sinceros, muy a menudo, ingerimos bastante más energía de la que quemamos. Comemos mucho y practicamos poco ejercicio, cada vez menos, o nada. Desde este punto de vista, un ayuno temporal podría contribuir al triple objetivo de contener el exceso de ingesta, practicar una limpieza general del organismo y, de paso, proporcionar a éste una inyección extra de vitaminas y minerales. «No lo estamos haciendo del todo bien», argumenta la especialista. «Más aún si se tiene en cuenta que según vamos envejeciendo es necesario reducir o ajustar la toma de energía».

Teniendo en cuenta estas premisas, una dieta desintoxicante, bien organizada, llevada a cabo por una persona sana, en principio, podría resultar hasta saludable. ¿Cómo hacerla? Un día a la semana –pongamos los jueves, por ejemplo– durante un tiempo que debería definirse con la asesoría de un médico o un nutricionista, se trataría de alimentarse únicamente con caldos de verduras, vegetales y zumos de frutas, preferiblemente elaborados en casa para evitar meterse en el cuerpo conservantes, colorantes y aditivos industriales.Con hervirlos durante una horita a fuego lento –¡plop, plop, plop!– sería más que suficiente .

En la cocina, todo con medida

La dieta diaria de un hombre, como norma general, debe rondar las 2.500 calorías al día y la de una mujer, en torno a las 2.000, en función –eso sí– de sus necesidades particulares. No es lo mismo una persona delgada de 1,60 metros de altura que un armario ropero de dos metros. Un día 'detox' puede limitar la ingesta a 800 o 1.000 calorías, con la ventaja de que todo lo que nos estamos metiendo con ella es cosa sana:vitaminas, minerales, incluso fibra si se echan a la cazuela productos como remolacha y apio.

La 'operación limpieza' resulta fantástica en personas sanas en épocas como la actual, después de las panzadas navideñas o al término del verano. Pero en absoluto es recomendable en niños, ni adolescentes, porque puede afectar a su crecimiento. Tampoco en mujeres embarazadas ni en personas en tratamiento médico. Y algo más: no deben prolongarse eternamente. En la cocina, todo con medida. Por eso, conviene consultar con un especialista antes de iniciarlas, para que nos asesore bien.