El Parlamento británico trata de nuevo este viernes de desbloquear el 'brexit'

Un grupo de 'brexiters' se manifiestan frente al Parlamento de Westminster./AFP
Un grupo de 'brexiters' se manifiestan frente al Parlamento de Westminster. / AFP

May no someterá esta vez la Declaración Política anexa con la mirada puesta en elecciones anticipadas

IÑIGO GURRUCHAGALondres

La Cámara de los Comunes se reunirá este viernes en una sesión extraordinaria para votar por tercera vez el Acuerdo de Salida con la UE, que el Gobierno británico acordó con el Consejo Europeo el pasado noviembre. En las dos ocasiones precedentes, el 15 de enero y el 12 de marzo, fue rechazado por 230 y 149 votos respectivamente. La primera ministra, Theresa May, ha prometido dimitir si es aprobado.

El Gobierno debía convocar una votación que tuviera cambios sustanciales con respecto a lo votado la segunda vez, porque el presidente de los Comunes, John Bercow, había advertido que no aceptaría una repetición de votaciones sobre un asunto idéntico, siguiendo la tradición del Parlamento. Bercow ha aceptado la variación introducida por el Gobierno.

El acuerdo de noviembre se compone de un Acuerdo de Salida y una Declaración Política. El Acuerdo es un texto largo de unas seiscientas páginas, en el que se confirman el entendimiento sobre los derechos de los residentes tras la salida británica de la UE, el balance que ha de pagar Reino Unido por contribuciones pendientes y, en su más larga extensión, el armazón legal para evitar que en Irlanda se recree una frontera intensa al marcharse de la UE la provincia británica del norte.

La Declaración Política es un texto mucho más breve, que en unas cuantas páginas describe las aspiraciones de ambas partes para negociar tras la salida británica una relación basada en relaciones comerciales fluidas, en la colaboración en diversos programas de investigación, y para establecer también un marco estrecho de cooperación en materias de seguridad y de defensa.

May ha decidido someter a votación solo el Acuerdo de Salida. El texto publicado tras la reunión del Consejo Europeo, hace una semana, tampoco menciona a la Declaración cuando define el calendario del 'brexit' en función de que se apruebe o se rechace el Acuerdo esta semana. Es un 'cambio sustancial' aceptado por el presidente del Parlamento.

Inevitable

Es improbable que la sesión extraordinaria de la Cámara de los Comunes- vacía normalmente en viernes, porque los diputados viajan a sus circunscripciones para atender a sus electores- concluya con una aprobación del Acuerdo. Los diputados unionistas de Irlanda del Norte han manifestado que votarán en contra, por su oposición tajante a la salvaguarda irlandesa. Y 'brexiters' conservadores y diputados más moderados también han afirmado su intención de votar en contra.

May anunció el jueves su intención de dimitir si el Acuerdo se aprueba y su destino parece depender de diputados laboristas que representan a circunscripciones que votaron por la marcha de la UE en el referéndum de 2016 y están comprometidos con cumplir con la voluntad de sus votantes. Una indicación de su número es que 28 votaron contra la convocatoria de un segundo referéndum en votaciones indicativas de las opiniones en la Cámara, el jueves.

Si el Acuerdo es rechazado y el proceso de votaciones indicativas concluye el lunes con alternativas al Acuerdo de Salida que el Gobierno no puede aceptar, una manera no deseada pero inevitable de salir del bloqueo, de reemplazar inmediatamente a May y de evitar que el mero avance de las horas conduzca a una marcha sin acuerdo el 12 de abril sería la convocatoria de elecciones.

El voto de mañana ofrece a los conservadores una oportunidad de avanzar hacia los comicios. La posición laborista sobre el Acuerdo de Salida es rebuscada. No tienen reparos a la salvaguardia irlandesa, a los derechos de residentes o a los pagos convencidos. Se quejan de que es un 'brexit' ciego, porque no se sabe la relación económica futura. Pero eso no es el Acuerdo, es la Declaración. Dejando fuera la Declaración y desvelando el oportunismo laborista, los conservadores partirían de campaña como el partido del 'brexit', para contentar a los suyos e invadir tierras laboristas.

Más información