Las grandes fortunas inician las donaciones para devolver su esplendor a la catedral de París

Los millonarios franceses Kering Francois-Henri Pinault, propietario de la firma Pinault, y Bernard Arnault, dueño del grupo de lujo LVMH, donan 300 millones de euros para la reconstrucción de Notre Dame./AFP
Los millonarios franceses Kering Francois-Henri Pinault, propietario de la firma Pinault, y Bernard Arnault, dueño del grupo de lujo LVMH, donan 300 millones de euros para la reconstrucción de Notre Dame. / AFP

Las primeras aportaciones públicas y privadas para reconstruir la catedral parisina ya superan los 700 millones

J. Luis Alvarez
J. LUIS ALVAREZMadrid

Cuando aún no se han enfriado los rescoldos del incendio de la catedral de Notre Dame, ciudadanos, empresas y políticos ya se han ofrecido a colaborar económicamente en la restauración del que es el edificio histórico más visitado de Europa y una de las principales joyas del arte Gótico. En menos de venticuatro horas, la restauración de Notre Dame, símbolo de la cultura europea, ya cuenta con donativos que superan los 300 millones de euros, a los que se irán sumando las aportaciones y ayudas que van a llegar de todos los rincones del continente y del mundo.

La caída de la aguja que presidía el crucero de la catedral, derrumbándose entre el revuelo de las ascuas ardientes, provocó el estupor, la angustia y la impotencia de los miles de turistas y parisinos que presenciaban el desastre en la calle. Las imágenes transmitidas a todo el mundo removieron conciencias e impulsaron desde el primer momento la intención de devolver a Notre Dame todo el esplendor que durante ocho siglos ha presidido el cielo de París.

«La catedral de Notre Dame será reconstruida entre todos», ha anunciado el presidente de la república, Emmanuel Macron, impactado ante destrozo causado por el fuego, «lo peor ha pasado», ha añadido. Según ha informado el diario 'Le Figaro', el dirigente galo ha manifestado que si el pueblo francés «supo construirla hace 800 años y hacerla crecer y brillar durante siglos», podrá reconstruirla y restaurar así «la historia de Francia».

Las torres, los arcos, los pilares, los arbotantes y muchos de los pináculos y elementos arquitectónicos que soportan los elevados muros, en los que están engastadas las no menos célebres gárgolas diabólicas del monumento, han resistido el siniestro. Sin embargo, cuando aún no se ha terminado de valorar los daños, la lluvia de millones para reconstruir Notre Dame ha comenzado.

Arbotántes del ábside de la catedral de Notre Dame, tras el incendio.
Arbotántes del ábside de la catedral de Notre Dame, tras el incendio. / Reuters

Los primeros han sido las familias Arnault, propietaria del grupo de lujo LVMH y Pinault, dueño de Kering, dos de las mayores fortunas de Francia, que han anunciado una donación de 300 millones de euros. «La familia Arnault y el grupo LVMH, solidarios con esta tragedia nacional, se asocian a la reconstrucción de esta extraordinaria catedral, símbolo de Francia, de su patrimonio y de su unidad», escriben en un comunicado recogido por la agencia AFP.

El grupo de la familia de Bernard Arnault -la que es la primera fortuna del país- «harán una donación por un total de 200 millones de euros al fondo destinado a la reconstrucción de esta obra arquitectónica que forma parte de la Historia de Francia».

Por su parte, LVMH -que controla unas 70 marcas de lujo como Louis Vuitton, Christian Dior, Sephora o el champagne Dom Perignon- ha anunciad que pone «a disposición del Estado y de las instancias concernidas todos sus equipos, creativos, arquitecturales, financieros, para ayudar en el largo trabajo de reconstrucción por un lado, y de colecta de fondos por otra parte».

Durante la noche del lunes, el magnate francés François-Henri Pinault y su padre anunciaron una donación de 100 millones de euros para la reconstrucción. «Mi padre (François Pinault) y yo hemos decidido desbloquear (...) una suma de 100 millones de euros para participar en la reconstrucción completa de Notre Dame», indicó François-Henri Pinault.

Su padre, François Pinault, de 82 años, es el fundador del imperio Kering y actualmente es la tercera fortuna de Francia. Además es conocido como un influyente coleccionista de arte contemporáneo en el mundo, tras haber sido uno de los empresarios más poderosos del país.

El grupo petrolero francés Total donará 100 millones de euros para reconstruir la catedral de Notre Dame de París, anunció el presidente ejecutivo, Patrick Pouyanné, en Twitter. La también francesa French luxury and cosmeticsgroup L'Oreal, ha comunicado que donará 200 millones euros, que se sumarán a los diez millones de la firma Bouygues y los 20 millones de Decaux.

Por su parte, la Fundación para el Patrimonio, un organismo francés financiado con fondos privados, ha hecho un llamamiento a las donaciones en su web y ha asegurado que ya cuenta con más de 14 millones de euros. También hubo llamamientos similares a través de la web de micromecenazgo Leetchi.

El dinero de particulares para Notre Dame también comienza a llegar desde fuera de las fronteras galas. Henry Kravis, cofundador del fondo de inversiones estadounidense KKR, y su esposa Marie-Josée Kravis, «tristes por el incendio», han anunciado que contribuirán con diez millones de euros.

Primeras ayudas públicas

A esa primera llegada de millones de manos privadas se sumarán otros diez que la presidenta de la región de Ile de France, Valérie Pécresse, ha anunciado que desbloqueará como ayuda de emergencia para participar en la reconstrucción de la catedral.

La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, ha anunciado que ciudad contribuira a financiar la reconstrucción con 50 millones de euros. Asimimo ha propuesto la celebración de una «conferencia internacional de donantes», según informa radio France Inter. Hidalgo pretende reunir a expertos en diversas materias y «recabar los fondos necesarios» para reconstruir Notre Dame.

Estado de la catedral de París.
Estado de la catedral de París. / Reuters

A la donanción de capital en metálico se ha sumado también la de materiales para proceder a la reconstrucción. En este sentido, el responsable del grupo Charlois, el mayor proveedor de madera de roble de Francia, ha prometido ofrecer los mejores materiales para reconstruir la compleja armadura de madera de la techumbre de la catedral, conocida como 'el bosque' por el número de vigas que se emplearon para construirla.

«Las obras seguramente durarán años, quizás décadas, pero se necesitarán miles de metros cúbicos de madera. Habrá que encontrar las mejores piezas, de gran diámetro», ha explicado Sylvain Charlois, en declaraciones a la radio France Info.

Desde España, la empresa Asturiana de Laminados (Asla) donará cincuenta toneladas de su producción de zinc para contribuir a la restauración de la cubierta de la catedral. El presidente de la compañía, Macario Fernández, ha señalado, en declaraciones a Efe, que, según el tipo de laminados que se envié a la capital francesa, el valor del producto podría oscilar entre los 150.000 y 300.000 euros. «Nos sentiremos muy satisfechos de poner nuestro granito de arena», ha apuntado el presidente de la empresas con sede en la localidad asturiana de Pola de Lena.

Desde el corazón de Europa

Notre Dame es también símbolo de la cultura europea y por ello el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, instó a todos los Estados miembros de la Unión Europea a contribuir en la reconstrucción. Durante su intervención este martes en el pleno de la Eurocámara, Tusk se ha dirigido a los franceses «no solo como presidente del Parlamento Europeo sino como ciudadano de Gdansk», una ciudad polaca destruida en 90% por la guerra y que, al final, renació de sus cenizas.

«Reconstruiréis vuestra catedral. Desde Estrasburgo, la capital francesa de la Unión Europea, pido a los veintiocho Estados miembros que formen parte de esta tarea», ha subrayado. «Está en juego algo más que la ayuda material», ha afirmado Tusk para quien el incendio ha demostrado que «una vez más que estamos unidos por algo más profundo e importante que los tratados».

Sin salir del mismo Parlamento Europeo, su presidente, Antonio Tajani, que se ha referido a Notre Dame como «la primera catedral de mi vida», ha propuesto a donen el salario que percibirán este martes para contribuir de manera solidaria a la reconstrucción. Según ha manifestado ante la Eurocámara, «estaremos al lado del pueblo francés, porque tardar tiempo en curar esta herida», ha anunciado.

Si los 751 eurodiputados del hemiciclo en Estrasburgo donaran sus dietas de este martes podrían recaudarse 225.300 euros, aunque se espera que las donaciones de algunos miembros sean superiores, informa EFE.

El Parlamento Europeo va a instalar una urna a la entrada del hemiciclo donde tienen lugar los plenos para que los eurodiputados, funcionarios y visitantes puedan dejar sus donativos para la reconstrucción del monumento francés.

También el jefe de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha anunciado que desde Bruselas van a «apoyar todos los esfuerzos». «Francia resultó este lunes gravemente herida, pero todos somos hoy un poco viudos y viudas» y es que «Europa fue herida, Francia fue herida, París fue herida, todos lo fuimos», ha destacado.

Quien no ha cuantificado su ayuda «finaciera», pero si su intención de colaborar es el Banco Central Europeo. «Nos sentimos alentados por la iniciativa de restaurar y reconstruir este monumento. El BCE hará una contribución financiera a la restauración», ha indicado la entidad presidida por Mario Draghi. «El BCE se solidariza con los ciudadanos de Francia y de todo el mundo tras el incendio de la catedral de Notre Dame, un lugar que es patrimonio de la humanidad», ha subrayado el banco. «La historia y la cultura europeas nos recuerdan los valores que compartimos», ha añadido.

El Vaticano no dará dinero

Desde el Vaticano, el papa Francisco ha hecho un llamamiento este martes a la «movilización de todos» para que la catedral de Notre Dame de París pueda volver a ser «la joya arquitectónica de una memoria colectiva». «Al saludar el valor y el trabajo de los bomberos que intervinieron para contener el incendio, abrigo la esperanza de que la catedral de Notre Dame pueda volver a ser, gracias a las obras de reconstrucción y a la movilización de todos, esa joya incomparable en el corazón de la ciudad, símbolo de la fe de los que la edificaron, iglesia madre de su diócesis, patrimonio arquitectónico y espiritual de París, de Francia y de la humanidad«, ha escrito el Papa en un telegrama dirigido al arzobispo de París, monseñor Michel Aupetit.

Pero el Vaticano no va a desembolsar ni un euro y solo podría ofrecer en un futuro próximo su «competencia técnica» para llevar a cabo la reconstrucción de la catedral, ha explicado el presidente del Consejo Pontificio de la Cultura y de la Pontificia Comisión de Arqueología Sacra, el cardenal italiano Gianfranco Ravasi. La catedral de Notre Dame es propiedad del Estado francés y no del Vaticano. Esta ha sido una de las razones esgrimidas por Ravasi para rechazar a priori una donación por parte de la Santa Sede.

«Francia tienen a este respecto una capacidad económica», ha respondido al preguntársele sobre una posible contribución por parte del Vaticano. «Francia en el frente económico es autosuficiente», ha agregado. Además ha recordado el prelado que la entrada a la catedral era de pago por lo que «existía la atención a tener un fondo para dedicarlo a eventuales restauraciones».