Cinco visiones del autogobierno

Los candidatos durante el debate celebrado en EL CORREO. / Luis Ángel Gómez

EL CORREO reúne a los candidatos vizcaínos al Congreso en un debate marcado por los futuros pactos y la relación de Euskadi con el resto de España

DAVID GUADILLA

Fue un debate por momentos intenso. Algo más de una hora en la que los candidatos al Congreso por Bizkaia de los partidos que en 2016 obtuvieron representación confrontaron ideas, expusieron qué modelo de país quieren para los próximos años y con quién pretenden construirlo. Roberto Uriarte (Elkarrekin Podemos), Aitor Esteban (PNV), Patxi López (PSE), Bea Fanjul (PP) y Oskar Matute (EH Bildu), moderados por las periodistas de EL CORREO Olatz Barriuso y Marta Madruga, defendieron el autogobierno –aunque discreparon hasta dónde se debe profundizar– y desvelaron parte de sus cartas sobre posibles acuerdos postelectorales.

La sombra de Rivera

Se trata de una de las cuestiones centrales del actual relato político. Con un mapa más fragmentado que nunca, la única certeza que hay es que, gane quien gane el próximo 28-A, estará obligado a pactar para llegar a La Moncloa. Y esa incertidumbre también se ha convertido en una herramienta estratégica. Ayer, por ejemplo, la posibilidad de que Pedro Sánchez acabe formando un Gobierno de coalición con Albert Rivera apareció con fuerza. Sobre todo, porque Roberto Uriarte intentó utilizar esta hipótesis para colocar en una posición comprometida a Aitor Esteban y a Patxi López. Al candidato del PNV, entre otras cosas, le dijo que esperaba que los jeltzales «no viesen tras las elecciones las virtudes de Rivera como en su día vio Arzalluz las de Aznar». Con el socialista fue aún más directo: «O sea, ¿qué no vais a pactar con Rivera?»

Lo que buscaba Uriarte, básicamente, era situar a Elkarrekin Podemos como el voto clave para garantizar un futuro Gobierno de izquierdas. Lo que se encontró fueron los reproches de Esteban y López. El más contundente fue el candidato del PSE, quien recordó al cabeza de lista de Podemos que fue su grupo el que impidió un Ejecutivo progresista tras las elecciones de diciembre de 2015. «Como estaban obsesionados con el 'sorpasso' no quisieron negociar». López fijó su posición: «Hay tres extremas derechas, que se han mimetizado, que han considerado que Pedro Sánchez es el enemigo de este país. A partir de ahí, poco o nada se puede hacer».

Esteban también fue medianamente claro a la hora de definir lo que sucederá una vez se abran las urnas: «Con la derecha ya se sabe lo que hay, con la izquierda hablaremos». Y añadió: «Con el discurso de Casado es imposible pactar nada». El más explícito en rechazar cualquier tipo de entendimiento con el PP, como era de esperar, fue Bildu. De hecho, Matute recalcó que la coalición soberanista siempre «desaloja a la derecha gratis».

El mensaje, más o menos velado, de que todos harán lo imposible para frenar la llegada de Casado a La Moncloa fue lo que permitió a Fanjul reforzar su posición. «Lo que está claro es que el voto del PP va a ir al PP. Somos la alternativa al Partido Socialista».

Diferentes modelos

No fue la única ocasión en la que la representante popular se quedó sola. En realidad, en la mayoría de los casos encontró pocos aliados. Fue como un 'todos contra el PP'. Lo mismo ocurrió cuando tocó debatir el modelo territorial. Fanjul defendió el Estatuto, el Concierto y consideró que «las autonomías son un avance de la democracia». Pero se encontró con las acusaciones generalizadas de sus cuatro compañeros de debate, que criticaron el modelo «recentralizador» que plantea Casado.

Uriarte,Esteban, López y Matute, en todo caso, no solo apostaron por cargar contra el PP. También aprovecharon su turno de palabra para dibujar cuál sería su modelo 'ideal' para España. El cabeza de lista de Elkarrekin Podemos apostó por «la pluralidad» y por un sistema «en el que nadie esté del todo cómodo pero en el que todo el mundo esté relativamente cómodo». Las apelaciones a esa «pluralidad de las sociedades» también fueron compartidas por Esteban, López y Matute.

El candidato del PNV defendió el reconocimiento nacional de Euskadi, una relación «bilateral» con el Estado y que quien se encargue de resolver las discrepancias entre ambas partes sea un «árbitro neutral porque ahora el Tribunal Constitucional no lo es». López apostó por «fórmulas federalistas» –que, en respuesta a Esteban, aclaró «no son café para todos»– y el aspirante de EH Bildu por el «derecho a decidir». Fue un apartado en el que nadie se salió del guión previsto.

Sale la corrupción

Más tensión hubo en lo que se refiere al cumplimiento del Estatuto. Horas antes de confirmarse el acuerdo para el traspaso a Euskadi de la AP-68, el debate se calentó. Básicamente, porque acabó en un cruce de reproches entre Esteban y Fanjul sobre cómo se gestionan las políticas públicas, primero, y la corrupción, después. La candidata del PP aludió a la salida de Darpón, a que los informes internacionales para medir la calidad del sistema educativo sitúan a Euskadi a la cola de la clasificación e incluso a las dificultades que tienen los ciudadanos para encontrar trabajo a través de Lanbide. Fue ahí cuando Fanjul lanzó una carga de profundidad: «Intuyo que a los del PNV no les hace falta, que con el carné les vale». La cara de Esteban lo decía todo. La alusión a la corrupción hizo saltar al candidato jeltzale: «Piensa en la 'Gürtel' un poquito».

Esteban olvidó su cara a cara con Fanjul para dirigir su mirada hacia Uriarte. Lo hizo después de que el candidato de Elkarrekin Podemos dijese que el PNV no había actuado del todo correctamente cuando estalló el 'caso De Miguel'. «Eso que dices es mentira, es lamentable», exclamó visiblemente enfadado el cabeza de lista jeltzale.

Chispas económicas

Las chispas saltaron en otro punto del debate. Fue en el que en principio tenía visos de discurrir de manera más sosegada.Era el que estaba más centrado en las cuestiones económicas, en la fiscalidad, en las pensiones... Más allá de pequeñas pullas, las intervenciones discurrían con cierta normalidad.Hasta que López y Fanjul se buscaron y se encontraron.

El candidato del PSE acusó a los populares de votar en contra de subir el salario mínimo, de no preocuparse de la gente que cobra esas cantidades... «Eso es demagogia», interrumpió Fanjul. «¿Lo habéis hecho o no?», le preguntó López. A partir de ahí los ánimos se encendieron. La representante popular se lanzó al ataque. «Los socialistas siempre destruís empleo. Siempre venimos a solucionar vuestros problemas». López y Fanjul se cruzaron datos y reproches, mientras los otros tres protagonistas permanecían en un plano secundario. Eso sí, Esteban y Uriarte apoyaban gestualmente lo que decía el aspirante socialista.

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