Consenso para salvar los empleos de automoción

Consenso para salvar los empleos de automoción

Todos coinciden en «acompañar» o «cuidar» a empresas como Mercedes o Michelin con el objetivo de caminar hacia la electrificación de los vehículos

Ander Carazo
ANDER CARAZO

Uno de los pocos asuntos en los que ha existido una unanimidad por parte de los candidatos a diputado general de Álava ha sido la necesidad de acompañar a las empresas de automoción para garantizar los empleos de casi 14.000 familias y poner rumbo hacia una transición energética. Pero, como es lógico en campaña, cada uno de ellos contaba con una receta distinta y el ritmo que deben de llevar hacia ese cambio.

Ramiro González, candidato del PNV, abogó por «acompañar» a las empresas hacia el vehículo eléctrico con la «automatización y digitalización». «Álava es un territorio con una fortaleza industrial impresionante. El 32% de nuestro PIB depende de la industria, cuando en Alemania es el 25% y en España, el 19%. Por eso tenemos un PIB mayor que Álava o Bizkaia», subrayó. Para evitar que esa oportunidad pase de largo, el jeltzale propuso poner a disposición de las empresas suelo industrial en su entorno para sus proveedores.

Sin embargo, el PP recuperó el discurso de la inquietud que ha podido generar en empresas como Michelín la intención del Gobierno de Pedro Sánchez de crear un impuesto sobre el diésel. «En esa pelea que tiene la izquierda con el diésel. Se debe acompasar al ritmo real», propuso. «Somos un territorio pequeño y necesitamos generar atracción, por eso planteamos reducir impuestos para facilitar la vida a quienes quieren generar riqueza y un proyecto de vida aquí», comentó su candidato, Iñaki Oyarzábal.

«Dentro de no mucho todos los coches serán híbridos o eléctricos. Hay que ponerse las pilas. Hay que crear una ponencia entre todos los agentes implicados en el sector», reclamó Kike Fernández de Pinedo, quien apostó por convertir «el parque tecnológico de Miñano en un polo que una formación e innovación en sectores como el biosanitario, las energías renovables o la fabricación aditiva», es decir, aquella que produce formas geométricas personalizadas según las necesidades de cada campo industrial.

La representante de Podemos, Arantxa Abecia, planteó la necesidad de conseguir que las baterías y todas las piezas necesarias para la construcción de coches se empiecen a hacer en Álava para que evitar «que se vayan a China», lugar puntero en la actualidad sobre este tipo de coches, y para lo que «por supuesto» se necesitaría que las propias empresas de la automoción -se refirió directamente a Mercedes- hagan inversiones de «muchísimo dinero» como ya hacen en Alemania para evitar sanciones de la Unión Europea.

La socialista Cristina González, a su vez, puso de relieve la importancia de que Mercedes y Michelin permanezcan en Álava y «de las que dependen muchas familias». «Por eso hay que cuidar. Es decir, ayudarlas a que avancen a lo que reclama la sociedad que es el vehículo eléctrico para frenar el cambio climático», remató.