Onur Genç, pronto en castellano

El consejero turco del BBVA intervino en inglés en la pasada Junta de Accionistas mientras estudia a contrarreloj el español de cara a la próxima edición

Onur Genç en la última junta de accionistas del BBVA. /EFE
Onur Genç en la última junta de accionistas del BBVA. / EFE
Manu Alvarez
MANU ALVAREZ

Onur Genç (Trebisonda – Turquía, 1974) fue uno de los descubrimientos de la última junta de accionistas de BBVA, celebrada recientemente en Bilbao. El nuevo consejero delegado del banco causó una magnífica impresión aunque, desgraciadamente para él, ese día todos los ojos estaban puestos en el presidente, Carlos Torres y en las explicaciones que podía dar sobre el 'caso Villarejo'. Y todas las mentes ocupadas en recordar al expresidente Francisco González a quien, sin lugar a dudas, le tuvieron que pitar los oídos. Genç apenas ha aterrizado en su puesto de 'segundo de a bordo' porque se incorporó a finales de diciembre, procedente de la filial en Estados Unidos Compass, pero ya ha generado en su entorno muchas adhesiones. Y eso que aún tiene un problema con el idioma... castellano, lo que le llevó a desarrollar su intervención ante los accionistas en inglés.

«Es un auténtico fenómeno en todos los sentidos», asegura un alto cargo del banco que le sigue de cerca. «La pena es que la junta le ha pillado demasiado pronto. Si llega a tener algo más de tiempo, seguro que hacía su intervención en castellano. Está aprendiendo a marchas forzadas y ya se le nota que va a conseguirlo». El reto, apuntan, es que lo haga en la junta de accionistas de 2020.

Sin embargo, hubo un momento en la junta en que se rozó la tragedia. Onur inició su intervención con unas palabras en castellano e incluso alguna en euskera -todo sea por el marketing emocional del momento y el lugar-, para lanzarse a continuación a hablar en inglés y entrar en materia de cifras, rentabilidades y gráficos varios. Lo que le toca a un consejero delegado de un banco. Justo en ese momento, desde las últimas filas del auditorio del Palacio Euskalduna, una voz masculina gritó: «¡Habla en castellano!». Todo un reproche. Podía haber surgido allí un coro de protestas por la cuestión lingüística, pero no, nadie se sumó y Genç pudo seguir su intervención con normalidad. Claro, conciso, un punto pedagógico, sin grandes filosofías, al grano y al euro. Una bendición en estos tiempos en que a los máximos ejecutivos de muchas empresas les da por hablar en sus intervenciones públicas de cualquier cosa menos de lo que tienen entre manos. Será porque tratan de ocultar o no les gusta lo que tienen entre manos...

La designación «del turco» como máximo ejecutivo del día a día del banco causó una notable sorpresa en la entidad financiera. Aunque pertenecía a la plantilla del banco turco Garanti desde 2011, no fue hasta principios de 2017 cuando se integró en el organigrama directivo del BBVA, al ser designado como máximo responsable de la filial norteamericana. En síntesis, un advenedizo era el elegido para subir al Olimpo, lo que siempre genera no pocas tensiones entre quienes aspiran a ese sillón y sus equipos que, a rebufo, también quieren ascender. «Todo el mundo en su entorno, ahora que le conocen, está encantado. Además de ser un 'crack', en un tipo sencillo y de trato fácil. No es habitual en estos niveles de la banca», aseguran.

Onur ha dado una orden a quienes le rodean. Que le hablen en castellano, aunque él, de momento, responderá en inglés. Quiere hacer una inmersión acelerada en el idioma. El reto es que el próximo año nadie le grite nada en la junta de accionistas. Al menos por cuestiones de idioma. O dicho de otra forma, que el accionista 'cabreado' de este año vea satisfecha su demanda por parte del consejero delegado. ¿Se puede pedir más? Bueno, sí, que consiga un aumento también acelerado del dividendo.