Por qué la deuda es tan mala consejera

Por qué la deuda es tan mala consejera

La Asociación Española de Banca pone el foco en el altísimo endeudamiento exterior

José V. Merino
JOSÉ V. MERINO

España debe muchísimo dinero. Los expertos dicen que varias generaciones de españoles, incluso algunos que todavía no han nacido, deberán pagar la factura. La Asociación Española de la Banca, la AEB, ha reflexionado sobre ello en un artículo titulado, muy oportunamente, 'Hacer los deberes'.

Y ha llegado a una serie de interesantes conclusiones sobre un asunto, la deuda, que los partidos orillan ahora que estamos en momentos preelectorales.

La AEB sostiene que una de las principales debilidades de la economía española es el endeudamiento exterior. Según el Banco de España, la deuda externa bruta alcanzó el año pasado el 167 % del PIB, no muy lejos del nivel de un año atrás. Detrás de esta cifra está especialmente la deuda pública, ya que la deuda privada se ha reducido con fuerza durante la crisis.

La vulnerabilidad a medio y largo plazo que conlleva este elevado endeudamiento exterior es doble. Por un lado, el potencial impacto negativo en las expectativas de los agentes económicos que puede acabar afectando a la inversión y al consumo. Por otro, la debilidad en términos de financiación internacional en una situación de estrés en los mercados financieros internacionales como la que sufrimos en la primera parte de la crisis. Es importante que todos los sectores de la economía favorezcan, en función de sus posibilidades, la reducción de la deuda externa. Y esto es lo que a su juicio hace el sector financiero.

Es importarte generar un superávit de ahorro tras la financiación de la inversión que permita reducir la posición neta deudora de la economía española. El ajuste llevado a cabo por los diferentes agentes económicos ha propiciado que sea compatible desde 2012 tener un saldo positivo en las cuentas financieras de la economía española en paralelo a un fuerte crecimiento económico.

En el conjunto del ejercicio pasado la economía española generó una capacidad de financiación de 17.705 millones de euros, un 1,5 % del PIB. Pero fue inferior al 2,2 % del PIB de un año antes. El sector de instituciones financieras fue el que más capacidad de financiación generó el año pasado, haciéndolo compatible con la nueva financiación proporcionada que ha permitido que la economía española mantenga el mayor crecimiento de los principales países de la eurozona.

Los bancos españoles se enfrentan a importantes desafíos, como seguir haciendo compatible la mejora de su rentabilidad con la mejor financiación posible de la economía y proporcionar los servicios financieros que demandan el resto de los agentes económicos. «Pero, como parte de la sociedad que son, también deben contribuir al saneamiento económico reduciendo las debilidades que pueden lastrar su crecimiento a medio y largo plazo», concluye la AEB.